miércoles, 24 de enero de 2024

VIVE DENTRO

Sam (Megan Suri), una adolescente india-estadounidense, vive en un suburbio idílico con sus padres. Las inseguridades culturales de Sam crecen debido a su amiga, Tamira (Mohana Krishnan), quien lleva consigo un misterioso frasco todo el tiempo. En un momento de ira, Sam rompe el frasco de Tamira y desata una antigua fuerza demoníaca india que secuestra a Tamira. Sam busca a Tamira, siguiendo el rastro de un joven que realizó un ritual mortal, hasta que la entidad demoníaca comienza a atacarla, asesinando a su novio y destrozando su realidad con visiones aterradoras.

Llevo años con una sensación de desencanto con respecto a las películas de terror. Normalmente, no consigo llevarme más que un par de sustos derivados de alguna subida aleatoria o no aleatoria del volumen de la música, algún portazo, o algún brusco movimiento o bien de personaje o bien de cámara. Llevo tiempo buscando una historia que me genere ansiedad, que me atrape, que me haga entrar de lleno en el desasosiego del personaje protagonista. Esta tampoco ha sido la afortunada. El director, Bishal Dutta, intenta aquí recoger una leyenda tradicional hindú para contar también una historia sobre el desarraigo, sobre la dificultad de encajar en una nueva sociedad, el cambiante y difícil sentido de pertenencia… no es un mal punto de partida, pero el núcleo central de la historia de terror se llena muy rápidamente de clichés.

El centro de todo el mal que emerge en la película viene de un ente demoniaco del que vamos descubriendo poco a poco su origen, esta tradicional historia de la mitología hindú, pero del que se da pinceladas bastante caóticas. Lo único de lo que el espectador es testigo es de que se le puede meter en un tarro, que cuando sale se alimenta de los sentimientos negativos y ataca indiscriminadamente para alimentarse de esos sentimientos. De ahí la metáfora sobre las víctimas que ha elegido para seguir su periplo de ente demoniaco: dos amigas que dejaron de ser amigas por la presión que ejercía una nueva cultura y un nuevo país en sus personalidades. En resumen, una idea sencilla pero noble se ve lastrada por ciertos giros trillados, y arcos de personaje oportunistas, como el de la madre de la protagonista, que hace de poli malo en la dupla paternal, para al momento aceptar la versión sobre el demonio que le da su hija a pies juntillas. Mi puntuación: 5 sobre 10. “Vive dentro” se estrena este viernes 26 de enero en las salas españolas.

Crítica de Héctor Izquierdo.

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