viernes, 21 de julio de 2023

UNA CUESTIÓN DE HONOR

 

Aissa (Shaïn Boumedine), un joven oficial de origen argelino, pierde trágicamente la vida durante un nuevo ritual de iniciación en la prestigiosa academia militar francesa de Saint-Cyr. A medida que su muerte destroza a su familia, surge la polémica sobre los planes del funeral de Aissa cuando el ejército se niega a asumir la responsabilidad. Ismael (Karim Leklou), su rebelde hermano mayor, trata de mantener unida a la familia mientras luchan por ganar justicia para Aissa.

“Pour la France”, la película de Rachid Hami, que por lo que se intuye bebe de experiencia personal, va de menos a más. Al principio, te hace preguntarte si el punto de partida es solo una idea que solo da para relato curioso, y los flashbacks son solo la guarnición necesaria para que el cliente no se queje de que ha comido poco. Sin embargo, poco a poco te das cuenta de que todo tiene un sentido narrativo, que las caras del relato no son nada sin las otras caras y que el director sabe perfectamente lo que hace. Con una cámara hábil y sin concesiones grandilocuentes, tenemos un retrato muy verosímil que te va calando poco a poco, sustentado en una decisión narrativa interesante que vertebra todo: los miembros implicados de la historia van pasando por el ataúd del protagonista muerto mientras asistimos a la historia parcial de su pasado.

En un soberbio retrato de lo doméstico, de los conflictos personales, intrapersonales e interpersonales, el director y coguionista junto a Ollivier Pourrioul nos habla de muchas cosas: la inmigración, el sentimiento nacional, la guerra, el duelo, las rencillas familiares, la violencia doméstica, el cuento del patito feo, la rivalidad entre el hermano al que todo el mundo admira y el que aparentemente ha salido torcido… y en todo esto, ninguna trama desentona respecto a las otras y ninguna sobra, lo que crea una interesante obra de orfebrería narrativa. Aún así, la que más luce y crea más empatía, es la relación entre los dos hermanos, que sirve como sustento a las demás: las interpretaciones de los dos protagonistas son sólidas, en unas antípodas comedidas que nos hacen empatizar con ambos en según qué momentos. Mi puntuación: 7,5 sobre 10. “Una cuestión de honor” se estrena el viernes 4 de agosto en las salas españolas.

Crítica de: Héctor Izquierdo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares