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lunes, 23 de septiembre de 2013

FINAL DE "DEXTER"



Ante todo hay que apuntar que la recta final ha sido bastante decepcionante tratándose de una serie del calado de una producción tan longeva y aclamada como “Dexter”. A partir del momento en que, aproximadamente a partir del ecuador de esta octava y última temporada, la relación entre Debra y Dexter se estabilizaba y alcanzaba cotas de una normalidad que nunca debió atesorar, la serie empezó a virar hacia tramas que no interesaban y que eran tan ocasionales que no parecían querer cerrar ninguna de las historias de los personajes que habían deambulado por la ficción hasta ese momento. 

Así ocurrió en el episodio final, donde personajes que habían estado durante todo el recorrido de la ficción no tuvieron ni siquiera un final digno, pasando sin pena ni gloria en estas últimas temporadas: me refiero con esto a Joey Quinn (ni siquiera han conseguido resarcirse intentando volver a hacer aflorar sus sentimientos por Deb), Ángel Batista (mero brazo procedimental) y Vincent Masuka (siempre personaje terciario y relegado a labores de alivio cómico, en el último episodio ni siquiera se hace mención a la trama tan extraña sobre su descubierta paternidad), con el añadido esta última temporada del teniente Matthews, que se pasea por la comisaría proclamando dos frases que puede decir cualquiera. En el caso de Harry ya nos dieron una despedida en el penúltimo episodio, pero mientras parecía sugerir lo contrario el inicio de temporada, ha tenido menos importancia que nunca. Por último llegamos al personaje de Hanna McKay, la única que podía suponer un soplo de aire fresco en la vida de nuestro asesino por lo que suponía de cambio en su vida, pero que al final solamente ha sido una carga con la que Dexter tenía que lidiar, cuando lo verdaderamente potente hubiera sido que el que estuviera a punto de ser capturado hubiera sido Dexter Morgan, no la fría asesina convertida en la perfecta canguro de Harrison.

Aun con todo esto, estaría de acuerdo en que los personajes importantes realmente eran Dexter y Debra, quedando los demás como secundarios. Como algunos medios y algunos analistas apuntaban por ahí, Debra siempre debió ser la última antagonista de la serie, y el duelo final del personaje interpretado magistralmente por Michael C.Hall debería haber sido con ella. En cierta manera, la última víctima de Dexter ha sido su hermana, ya que él se achaca la culpa de su disparo y al final toma la decisión de desconectarla para ahorrarle una vida que sabe indigna. La última temporada debería haber girado en la relación creada entre Debra y Dexter, algo que ocurría al principio, pero en cuanto la hermana pareció olvidar todo lo que había ocurrido y aceptar su destino, todo se volcó en una trama que carecía de importancia: la de la relación de la doctora Evelyn Vogel con su hijo Oliver Saxon. Por ver algo positivo a este respecto, encontramos que la escena final entre Oliver Saxon y Dexter en la sala de interrogatorios –que acaba con la muerte de este primero- es impactante y muy intensa. También sube unas décimas la valoración del capítulo el que nuestro protagonista haya sido obligado en este último capítulo a asumir tantos riesgos por vengar la muerte de su hermana, algo que siempre había tratado de evitar bajo el código de Harry, poniendo en riesgo su fuga a Argentina.

En cuanto a la resolución como tal –que como hemos dicho solo se ha dado para los personajes de Dexter, Debra, Hanna y Harrison- estaba bastante claro que Dexter debía pagar un precio por todo lo que había hecho hasta este momento, debía ser castigado de alguna forma: podía haber sido con su propia muerte, con la cárcel o una tercera opción, que le arrebatasen a un ser querido como ya ocurrió con Rita. Esta vez, le han quitado a su otro pilar esencial como penitencia por sus pecados, su hermana Debra, además de la certeza demoledora de que destruye todo lo que está su alrededor. Esto es lo que condiciona la última decisión del protagonista. Los guionistas y así mismo Dexter saben que el precio a pagar no es el suficiente, por lo que tras hacernos pensar durante un instante que ha optado por el suicidio, entendemos que su sacrificio gira en torno a su soledad forzada. Se aleja de todos los que le han podido querer para protegerlos. Un final casi digno para una temporada que nunca debería haber existido.

lunes, 5 de agosto de 2013

OCTAVA TEMPORADA DE "DEXTER"



La serie “Dexter” está a punto de alcanzar el ecuador de su declarada última pieza. Después de otras temporadas donde Dexter ha descubierto un espejo de sí mismo (la primera), un compañero con el que se identificaba y con el que podía tener cierta amistad (la tercera), el precio a pagar por ser quien es (cuarta), entroncarse con el tema de la religión (la sexta), en esta le tenemos formando una familia. Pero no una familia como la que le bridaban la malograda Rita, y sus hijos Astor y Cody, sino una familia más natural.

“Dexter” se había convertido en esta última temporada en “Dexter y Debra”. Es decir, teníamos una serie centrada absolutamente en la relación entre estos dos hermanos, que en este punto parecían más distanciados que nunca. Los demás personajes poco importaban. Por ello, se introdujo una nueva incorporación que revolucionaría la vida de nuestro protagonista: la doctora Evelyn Vogel aparecía informándonos de que ella había sido junto a Harry, el que había enseñado el código a Dexter cuando este fuera un niño, y ahora requería de su ayuda para librarse del acoso de un psicópata. Esta era claramente una excusa, ya que esa trama ha acabado muriendo rápidamente y lo que verdaderamente importaba era tener a Dexter enfrentándose a una especie de figura materna, que más tarde acabaría afectando también a Debra. En el cuarto o quinto capítulo de esta temporada Debra, después de haber intentado acabar con todo y arrebatar la vida tanto de su hermano como la suya propia, para posteriormente entender que no se puede librar de su linaje sanguíneo, comenta: “La familia que mata unida…”. La expresión lo dice todo respecto a la intención de la ficción, ya que los guionistas parecen haber creado una suerte de familia vinculada por la psicopatía. 

Alrededor de Dexter, el psicópata oficial y sobre el que pivotan todos los conflictos, tenemos ahora a su hermana que ya participa de su demencia como buenamente puede, a una mentora/cuasimadre que acaba de aparecer y que se ha revelado que le enseñó el código que rige sus actividades, y por último a un adolescente que parece seguir los pasos de Dexter y que este ha aceptado bajo su tutela y protección. Por si no fuera de poco, el cliffhanger del capítulo seis nos anticipa la aparición de Hannah McKay, por lo que la familia psicópata feliz tendrá que lidiar con los problemas que les puedan dar la otra facción de la serie: Batista, Matthews o Quinn –Masuka es un elemento aparte, siempre alivio cómico de la serie, ahora con una trama propia que le sitúa como sorprendente padre que no sabemos donde acabará-. Porque suponemos que en algún momento saltará la liebre y uno de estos personajes se dará cuenta de todo el entramado de falsedades y asesinatos que todos estos personajes portan en su haber. ¿Qué nos queda esperar en esta recta final de la serie? ¿Aceptará Debra a Hannah como lo ha hecho con Dexter? ¿Descubrirá alguien el juego entre Dexter y su particular becario? Y la más importante de todo… ¿Qué final nos tienen reservado para Dexter Morgan?

martes, 18 de diciembre de 2012

DEXTER 7X12: EN LO QUE DEBRA SE HA CONVERTIDO


Estupendo colofón final a una gran temporada que ha sido la séptima de “Dexter” y que nos deja a falta de una sola temporada para la finalización de la serie, que no volveremos a ver previsiblemente hasta septiembre del año que viene. Como ya ocurriera con la muerte de Rita o el atestiguamiento de Debra de que su hermano acababa de asesinar a Travis Marshall, este capítulo final terminada dejándonos con un impresionante cliffhanger con el que teorizar hasta que vuelva la serie.

SPOILER 7X12
Comenzamos el episodio con Hannah en prisión, después de delatarle Dexter y con la inquietud de cuál iba a ser el siguiente paso de la rubia asesina. Sin tiempo para nada, tenemos una conversación entre esta y Dexter en el que ponen los sentimientos sobre la mesa, dándose cuenta ambos que por mucho que sientan “amor” y sean los únicos a quienes no tienen que ocultar nada, no dejarán de ser asesinos, por lo que nunca se podrán fiar uno de otro. La atractiva joven vuelve aparecer en un tremendo diálogo con Debra en la cárcel, poniendo de manifestó la hipocresía de esta segunda al encarcelarla a ella y al contrario permitir que su hermanastro salga impone de todas sus actividades delictivas. Lo último que sabemos de ella es que se escapa de prisión fingiendo una enfermedad y deja una planta como recuerdo en el portal de Dexter. Con esta despedida del personaje, ya son dos la suerte de amantes, una más superada su ruptura con el mundo y la otra en un grado de psicopatía que no ha mermado un ápice, las que tiene Dexter en su haber y que previsiblemente rondan por el mundo en libertad, con la puerta abierta a que pudieran volver a aparecer en una última temporada, tanto en el caso de Hannah como de Lumen. En el episodio en sí, como se predijo, con Batista, Quinn y Masuka fuera de juego, todo el pastel se lo repartieron entre LaGuerta, Dexter, Debra y en menor medida Hannah McKay.

Este trío es el que lleva la voz cantante, con una esporádica intervención de Batista (que definitivamente ha pedido su retiro), ya que después de que en un arrebato LaGuerta detenga a Dexter, este ha conseguido poner las evidencias para que parezca que ella le ha tendido una trampa, por lo que su credibilidad y su puesto se tambalean. En este punto, tenemos la reaparición (aunque sea a modo de flashbacks) del sargento Doakes, el inculpado como Asesino de la Bahía, un guiño siempre agradable y lleno de nostalgia el de retomar un personaje con tanta potencia y tan anterior en el tiempo (recordemos que es asesinado en el final de la temporada segunda). Después de descubrir que LaGuerta no parará hasta demostrar sus crímenes, Dexter se plantea en una imaginaria conversación con Harry si debe matarla, a pesar de romper por completo con su código, cosa que por otro lado ya ha roto por error, pero esta vez sería de forma totalmente consciente. Así pues, decide tender una trampa a LaGuerta citándole con Estrada, que ya está muerto en su mesa de asesinatos. Cuando llega esta, la droga como es costumbre y se prepara para acometer el asesinato, la temporal solución a sus problemas. Pero en ese momento, Debra llega y se encuentra el panorama. ¿Qué es lo que hace Debra? ¿Detener a Dexter? No, disparar a LaGuerta. ¡Boom! ¿En qué convierte todo esto a Debra? Qué gran (y no sé si poco verosímil) evolución ha tenido la teniente en esta temporada, desde aceptar la condición de su hermanastro, a cubrir sus crímenes, y finalmente a participar en uno de ellos. ¿Qué nos deparará la última temporada en la relación de los dos hermanastros?


martes, 11 de diciembre de 2012

DEXTER 7X11: EL FUTURO


“Dexter” está dando ya los últimos coletazos de esta reinventada y apasionante séptima temporada. A falta ya solamente de la “season finale” para darla por terminada, los cercos se están estrechando cada vez más y aquí ya no hay lugar para concesiones ni cosas complementarias: el último capítulo tendrá a los protagonistas que tiene que tener, porque así está escrito.

SPOILERS 7X11
En este episodio once, el juego entre María LaGuerta (Lauren Vélez), Matthews (Geoff Pierson) y Dexter (Michael C.Hall) ha sido elegante, utilizando un poco la estrategia que se siguió en el capítulo inicial de esta temporada. Después de poner al protagonista en una situación tan al límite, parecía que se iban a desquitar haciendo el recorrido a la inversa (en este caso eliminando de raíz todas las sospechas de la capitán del departamento), para al final revelar que la situación se vuelve mucho más intensa, siendo plenamente consecuentes y justos con el gancho planteado. Así pues, para este último episodio, a pesar de no haberle conseguido pillarle “con las manos en la masa”, LaGuerta está totalmente convencida de la culpabilidad de Dexter. Por tanto, ¿Cuál será el próximo paso de LaGuerta? ¿Y el de Dexter ahora qué sabe que esta le había tendido una trampa para pillarle asesinando a uno de los hombres que mataron a su madre?

Por otro lado, no es el único problema al que nuestro asesino se tiene que enfrentar, ya que su historia con Hannah McKay (Yvonne Strahovski) ha dado un giro de ciento ochenta grados. Debra (Jennifer Carpenter), a punto de conseguir un testimonio crucial para incriminarla, acaba en una cuneta tras dormirse al volante. Dexter desconfía de Hannah, pero por otro lado necesita creer en ella, lo necesita porque se ha imaginado un futuro con ella. Y es que este ha sido uno de los elementos que más me han gustado del episodio: el tema del futuro como leitmotiv de esta entrega. Este es un tema siempre muy escabroso cuando se trata de un asesino en serie, ya que este tipo de personas suele tener muy claro que cuando les pillan su única salida suele ser o bien suicidarse o bien la silla eléctrica, por lo que una visión de futuro nunca suele ser una de sus dudas existenciales. Al final, parece que Dexter sacrifica ese futuro por salvar a Debra, ya que cree que nunca podrá confiar en ella dado lo que sabe de su pasado y su hermanastra nunca parará hasta detenerla. Sin embargo, tengo la impresión de que descubriremos que todo ha sido un paripé montado por Debra para inculpar a Hannah.

Echo en falta un cliffhanger final en el penúltimo episodio pero las cosas están muy pero que muy calentitas. En este último episodio parece claro que Batista (David Zayas), Quinn (Desmond Harrington) y Masuka (C.S.Lee) estarán prácticamente fuera de juego y todo quedará reducido a los personajes de Dexter, Debra, Hannah (aunque sea desde la cárcel), LaGuerta (que probablemente muera, a manos de quién y cómo, es la cuestión). En este punto, se resolverán las incógnitas que rodean a toda la trama que ha surgido de la relación entre Hannah y Dexter, y se resolverán preguntas como: ¿Dejará definitivamente Batista la comisaría? ¿Se verá Dexter obligado a huir o acallar de alguna forma a LaGuerta? ¿Qué papel tomará Debra en todo esto? ¿Averiguará alguien más las sospechas de LaGuerta respecto a Dexter? Última parada, el próximo lunes.

martes, 4 de diciembre de 2012

DEXTER 7X10: EL OSCURO PASAJERO


SPOILERS 7X10
Este capítulo décimo ha incidido con fuerza en las connotaciones que tiene en la personalidad de Dexter el “oscuro pasajero” que cree tener en su interior: hasta que punto es un sentimiento, hasta que punto una justificación para no tomar responsabilidad de sus actos, y hasta que parte es su yo mismo. En esta diatriba, Dexter ha tomado ciertas decisiones que le ha llevado a pasar de una a otra de sus hipótesis para acabar concluyendo que “el oscuro pasajero” es parte intrínseca de sí mismo, no una instancia externa que se ha pegado como una lapa a él y que le libera de la culpa de su comportamiento homicida.

Se ha introducido el elemento del padre de Hannah (Yvonne Strahovski) para potenciar todavía aún más las vinculaciones entre ella y Dexter (Michael C.Hall), teniendo este segundo que tomar ciertas decisiones críticas que están redefiniendo tanto su relación amorosa, la relación con su hermanastra y su misma identidad. Prácticamente hemos abandonado la trama de la hermandad de los koshka, ya que se ha cerrado totalmente para el personaje de Dexter, aunque todavía implica ramificaciones para Quinn (Desmond Harrington) al haber matado en este capítulo como venganza a George por defender el honor de Nadia. Ha sucedido una cosa extraña, ya que la trama del asesino en serie que quema a sus víctimas y graba el nombre de “Bobby” en los escenarios, que se había sembrado solo un par de episodios antes, parecía augurar que se enlazaría con la trama personal de Dexter en este final de temporada, pero también ha quedado cerrada esta línea argumental después de dar caza al perpetrador de tales actos, no matándolo como parecía necesitar Dexter, sino cediéndoselo a la policía para que pase a disposición judicial.

En paralelo, María LaGuerta (Lauren Vélez) sigue dando pasos de gigante en su investigación respecto a la vinculación entre el Carnicero de la Bahía y Dexter Morgan, llegando a concluir que este tiene todas las papeletas para ser el asesino que antes habían creído en la figura de Doakes. Por todo esto, a falta de dos capítulos para el final de la temporada las cartas parecen estar puestas sobre la mesa: Teniendo a Masuka (C.S.Lee), Quinn y Batista (David Zayas) en un muy segundo plano, y habiendo cerrado casi por completo las tramas policiales de la temporada, el foco parece recaer totalmente en las sospechas que alberga LaGuerta sobre Dexter, las pistas que están llevando a Debra (Jennifer Carpenter) a tener algo con lo que detener a Hannah McKay y la relación de esta con nuestro protagonista, que tendrán que enfrentarse a duras decisiones cuando todo esto salte en pedazos y todos se quiten las máscaras. Todo esto nos augura un gran y trepidante final de temporada. Próxima parada, el próximo domingo.

martes, 27 de noviembre de 2012

DEXTER 7X09: EL MIEDO


El capítulo noveno de “Dexter” nos ha puesto a nuestro asesino preferido en una tesitura en la que se ha visto obligado a hacer lo que más necesita por unas razones que no suelen ser las comunes. Además, la trama de la hermandad ucraniana ha explosionado de una forma que ha hecho que ya no haya vuelta atrás.

Y es que el capítulo se inicia con la promesa de que dos asesinos ha sueldo han viajado hasta Miami para encargarse finalmente de Isaak (Ray Stevenson). En este punto, surge una inesperada alianza entre el mafioso y Dexter (Michael C.Hall), no cuando este primero le propone que se encargue de su amenaza a cambio de su perdón por asesinar a Víktor, sino cuando el asistente personal de Isaak secuestra a Hannah (Yvonne Strahovski). Porque este es un episodio en el que se ha buceado en los peores miedos y temores de los personajes: el de Isaak a perder lo único que le había hecho amar, el de Dexter al perder la libertad que supone el estar con una persona frente la que  realmente no tiene que fingir, el de Debra (Jennifer Carpenter) a asumir lo que siente por Dexter y pensar en lo que se está convirtiendo… De nuevo, este sentimiento ha sido el que ha urdido la trama del capítulo entre estos cuatro personajes, relegando al resto de piezas a meros secundarios adyacentes. Después de la resolución de la trama, con un giro de tuerca inesperado que no involucra a Dexter precisamente, ¿podemos decir ya que ha acabado la trama de los koshka con la muerte primero de los asesinos a sueldo y más tarde con la muerte del propio Isaak? ¿Puede estar ya Quinn tranquilo o todavía puede verse comprometido?

En la otra rama de la ficción, continuamos teniendo a María LaGuerta (Lauren Vélez) y Quinn (Desmond Harrington) como los últimos eslabones algo relevantes, ya que esta primera sigue en su cruzada personal para averiguar quién es realmente el Asesino de la Bahía (incluso pidiendo ayuda a la persona que obligó a retirarse del cuerpo), y el detective todavía sigue viendo las consecuencias de la alianza con los Koshka y su perdición por la stripper rusa. Definitivamente, hemos vuelto a perder al hijo y a los hijastros de Dexter de la presencia de la pantalla, y probablemente no los volveremos a recuperar en lo que resta de temporada. Ahora parece claro que el enfoque de la investigación de LaGuerta se volverá aún más hacia Dexter, y que esta trama junto a la especie de triángulo amoroso formado entre Debra-Dexter-Hannah será la que comporte argumentalmente el final de esta séptima temporada de “Dexter”. ¿Tendrá que cubrir Debra a su hermanastro de LaGuerta? ¿Descubrirá esta que el Asesino de la Bahía es Dexter? ¿Se verán obligados a deshacerse de la general? Veremos que pasa en el 7x10.

martes, 20 de noviembre de 2012

DEXTER 7X08: LA NECESIDAD DEL HOGAR


"Dexter" empieza a encarar ya la recta final de esta séptima temporada, a falta de cuatro episodios para su conclusión, de forma que hace que dos de los personajes nuevos de esta season sean los que están moldeando con mayor intensidad la situación de Dexter junto a su hermanastra Debra, Y estos no son otros que Isaak Sirko y Hanna McKay.

SPOILERS 7X08
Dexter Morgan (Michael C.Hall) y Hanna McKay (Yvonne Strahovski) continúan esa relación imposible entre dos asesinos en serie que tanto nos impactó hace un par de capítulos, regalándonos momentos de puro humor negro, pero conversaciones tan potentes como la que tienen en este capítulo mientras Dexter disfruta de un momento familiar en la playa: Aquí, se reflexiona sobre la necesidad de encontrar un hogar, una familia, que (no se si muy creíble o no) tienen muy en el fondo de su ser estos dos seres humanos. Sin embargo, es imposible no preguntarse hasta qué punto puede tener estos sentimientos un asesino en serie, que se caracteriza precisamente por no tener una mínima empatía por sus semejantes. A este respecto, encontramos también a Isaak Sirko (Ray Stevenson), que se nos revela como un enamorado de su compañero de mafia, haciendo que lo que creíamos una vendetta por códigos de su hermandad se vea transformada en una vendetta por amor, y de nuevo tenemos una conversación explosiva entre estos dos personajes en los que vemos que ambos han amado a una persona, que protegerían por encima de que fuera mala persona o se mereciera algo terrible. Otra vez, vuelve a surgir una pregunta parecida: ¿Qué tipo de amor puede albergar un asesino en serie?

Este ha sido el episodio en el que, después de una larga ausencia, han reaparecido Astor (Christina Robinson) y Cody (Preston Bailey), los hijastros de Dexter, que han servido para fortalecer en Dexter y en el argumento del episodio este sentimiento de “hogar y familia” que subyace en muchos de los personajes en el momento en qué se encuentran. En esta reaparición, hemos visto a una Astor que está abandonándose a la marihuana para aliviar todo el estrés acumulado, probablemente por una desestructuración familiar desde que dejaron de estar al lado de Dexter cuando Rita murió, haciendo un interesante paralelismo en forma de conversación entre la adicción de Astor (la marihuana) y la de Dexter (el asesinato). No hay que olvidarse del nuevo giro de tuerca que ha dado la relación entre Debra (Jennifer Carpenter) y Dexter, ya que esta se ha enterado de que su hermanastro rehusó matar a Hannah porque tiene sentimientos por ella, justo en el momento en que la deslenguada teniente le confiesa que está enamorado de él (un giro de personaje que no es santo de mi devoción), y está tan confundida y defraudada que parece no ser capaz ni mirar a la cara a su hermanastro.

Respecto a los demás personajes, se nos ha situado a un Joey Quinn (Desmond Harrington) cada vez más atrapado por la hermandad Koshka, que tiene debajo del brazo una prueba inculpatoria que demostraría que él es el topo de la comisaría; y a una María LaGuerta (Lauren Vélez) que parece haber dado el paso definitivo para situar al Asesino de la Bahía en clara conexión con Dexter. Por tanto, las preguntas que me surgen después de este episodio son: ¿Cuál es el siguiente paso de LaGuerta? ¿Cuánto sospecha realmente de nuestro protagonista? ¿Pondrá en aviso a alguien más de la comisaría? ¿Cómo reaccionará Dexter ante la declaración y el cambio de tercio que ha dado su hermanastra? ¿Confesará Quinn su traición y su vinculación con los Koshka? ¿Seguirá la relación entre Dexter y Hannah en los mismos términos que hasta ahora? Por lo que hemos podido ver en el tráiler, parece ser que Hannah se convertirá en el nuevo objetivo de Isaak, para así hacer salir a Dexter de su madriguera y provocar un duelo mortal entre ambos.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

DEXTER 7X07: LAS QUÍMICAS EXPLOSIVAS


SPOILERS 7X07
El episodio siete de la serie retoma la historia con la tórrida relación que están teniendo Hannah (Yvonne Strahovski) y Dexter (Michael C.Hall) en la cama de plástico y metal que nuestro asesino había preparado tan cuidadosamente para su ejecución. Un momento realmente impactante y muy visual, ya que la escena de sexo tiene mucha más fuerza porque es la única real, con verdadera química y con verdaderos sentimientos pasionales (sean los que sean), que ha habido casi en toda la serie en manos de nuestro protagonista: puro desenfreno animal. A lo largo del capítulo, después de procesar todo lo que acaba de pasar, Dexter hace esta reflexión: “Hannah no es atraída a mi oscuridad como Lila, o es ciega a esa oscuridad como Rita, y no la necesita como Lumen. Ella acepta ambas partes de mí. El paquete entero”. Por fin parece haber encontrado lo que él puede considerar un alma gemela, un alguien que asuma lo que es sin ponerle condiciones, por lo que duda entre alejarse o abandonarse a la evidencia. Aquí encontramos un nuevo estadio en la redefinición del personaje de Dexter, que siempre ha sido el leitmotiv de la serie: hasta que punto puede tener sentimientos humanos. Una evolución que ha comenzó con el código que le dio su padre para matar, continuó por los sentimientos que fue capaz de construir hacia Rita y sus hijos, y ahora parece haber dado un paso enorme y quizás de ruptura: ¿Es Dexter es capaz de amar?

Sin embargo, todo este arco de transformación emocional da un giro de tuerca cuando al final del episodio, Debra (Jennifer Carpenter), después de haber repudiado lo que hace por activa y por pasiva desde que lo descubriera, es personalmente quien pide a su hermanastra de que se encargue de Hannah en busca de algo de justicia por la muerte de Sal Price (Santiago Cabrera). Debra se encuentra por tanto en una encrucijada, ya que su suerte de novio acaba de morir y ella sabe que en medio de todo está Hanna McKey y probablemente su hermanastro. Es curioso que el personaje del escritor haya estado en el ojo del huracán durante todo el episodio, poniéndose en el punto de mira de Dexter y Hannah, tomando una relevancia protagónica después de haber surgido a penas el capítulo anterior. Por ello, se ha relegado totalmente la trama de la familia Koshka, aunque dejándonos una perla impagable en forma de conversación entre Isaak (Ray Stevenson) y Dexter Morgan: el cruce de declaraciones ha sido emocionantemente tenso y con diálogos brillantes, augurándonos un duelo a muerte que comenzará en el próximo episodio y que relanzará la trama que comenzó con la muerte de Viktor.

Por otro lado, Laguerta (Lauren Vélez) parece haber llegado a un callejón muerto en la investigación del Asesino de la Bahía, pero parece haber encontrado algo sobre Dexter al final del capítulo: ¿Será una pista sólida que la pueda hacer dudar de su analista de sangre? Para acabar, hemos tenido un pequeño apunte en la relación entre Quinn (Desmond Harrington) y Batista (David Zayas), en el que este primero le está tratando de sobornar emocionalmente probablemente para que llegado el momento en que se descubra que él es el topo, quizás sea capaz de cubrirle. Quinn se ha dado cuenta de que todo no era tan fácil como pensaba y que está atado a la hermandad de los Koshka de por vida, ya que saben que le tienen bien cogido mientras la vida de Nadia dependa de ellos. ¿Cómo reaccionará Dexter ante la petición de Debra? ¿Descubrirán que Quinn es el topo de los Koshka? ¿Cómo sorteará Isaak la vigilancia policial en su empeño por asesinar a Dexter? ¿Continuará este la relación con Hannah hasta el final de sus consecuencias?

lunes, 5 de noviembre de 2012

DEXTER 7X06: LLENAR EL VACÍO


Dexter sigue en su particular cruzada contra Hanna McKay de una forma muy particular, llevado por una necesidad que verbaliza internamente en el capítulo (“I really need to kill someone”), desde que su hermanastra le esté atando con correa intentando frenar sus instintos homicidas. Sin embargo, esto no parece posible. ¿O puede canalizar de otra forma ese exceso de energía?

SPOILERS 7X06
Este ha sido el episodio que menos relevancia ha tenido Debra Morgan (Jennifer Carpenter) hasta la fecha. Y esta disminución en su importancia ha venido provocada por la intensificación en la relación entre Dexter (Michael C.Hall) y Hanna McKay (Yvonne Strahovski), donde nuestro psicópata vuelve a ver en cierta medida un reflejo de sí mismo, que choca con su necesidad imperiosa de matar y a la vez con la lealtad que debe a su hermanastra desde que le está intentando ayudar con su condición. Esta relación se ha ido cimentando durante estos últimos pulsos para culminar en este final de capítulo en una escena grandiosa en la que Dexter tiene una maravillosa velada con Hannah, para posteriormente situarla en su mesa de asesinato; contra todo pronóstico, Dexter desata las ataduras de la joven y se abandonan desenfrenadamente a la pasión de dos personas que se entienden y que conectan a un nivel que nunca podían haber imaginado. ¿Tendremos una verdadera relación para Dexter a la vista? ¿Cómo se lo ocultará a Debra?

Este también ha sido un capítulo de mayor protagonismo para Quinn (Desmond Harrington), en el que su pasado corrupto ha llamado su puerta recordándole viejos hábitos de los que parece no poder escapar. La ficción amenaza con volverse más loca que nunca, romperse y dar rienda suelta a todos los instintos, como un partido de fútbol en el que no hay sistemas claros entre los contrincantes y todo el mundo tiene inmunidad para atacar: Dexter comienza una relación con una reconocida psicópata, pero a su vez, Debra sabe que Hannah no es quién parecía ser, y comienza a su vez un acercamiento con el escritor que le ha puesto sobre la pista… Paralelamente, Quinn ha aceptado sobornarse a cambio de eliminar una de las pruebas principales en el caso de Isaak (Ray Stevenson), que seguramente provocará la libertad de este… Laguerta (Lauren Vélez) sigue ahondando en el caso del Asesino de la Bahía… En toda esta locura donde las piezas se mueven con tanta rapidez, no es difícil acertar si decimos que más pronto que tarde, habrá una muerte.

En esta vorágine de sospechas y de vinculaciones, los únicos que parecen estar un poco al margen son Masuka (C.S.Lee) y Batista (David Zayas), pensando este último incluso en retirarse de la policía para abrir un restaurante. Parece claro, que desde la desaparición del personaje de Louis, estos dos tienen poco de decir en esta temporada, aunque no desechemos todavía algún giro de tuerca que les haga resurgir en un mayor protagonismo. Así pues, las fichas (que cada vez son más) están situadas en el tablero y cada vez se estrecha el cerco más en torno a la identidad de Dexter, pareciendo claro que antes de que acabe la temporada alguien más que su hermanastra averiguará la verdad y se tendrán que tomar duras decisiones para preservar esa identidad. Aunque me daría pena, me parece lógico y deseable, que alguno de los protagonistas muera esta temporada, dejando una última temporada que cierre todos los flecos abiertos hasta la fecha.

martes, 30 de octubre de 2012

DEXTER 7X05: NADANDO EN LAS PROFUNDIDADES


“Dexter” nos está disponiendo en esta temporada un gran flujo de sentimientos que oscilan sobretodo entre Dexter (Michael C.Hall) y Debra Morgan (Jennifer Carpenter), y este capítulo no es una excepción. “Swim Deep” es el nombre de un episodio que sirve para mostrarnos la diferencia que hay entre Debra y Dexter, por mucho que ahora parezca que esta unión sea catastróficamente indisoluble.

SPOILERS 7X05
Y es que después de que la hermanastra no haya vendido a su hermano, pero le haya repudiado internamente, ahora se ha dado un paso más: ya no es que repudie (o se intenta convencer de qué repudia) su comportamiento, sino que no quiere saber nada de su lado oscuro. Todo este capítulo está destinado a que de nuevo, Dexter descubra otra nueva lección por parte de su padre (James Remar), el motivo por el cuál nunca Debra debió saber su secreto: Y es que tal vez podría sobrellevarlo cierto tiempo, pero no forma parte de sí misma, por lo que tarde o temprano tendrá que separarse de todo eso y dejarle por su cuenta. Sin embargo, esto no es tan fácil como parece, ya que después de que LaGuerta (Lauren Vélez) se haya acercado tanto a su condición y el punto de mira de la familia Koshka puesta en los hermanastros, los destinos de Debra y Dexter están más unidos que nunca. Además, en su foro interior, Debra entiende las decisiones de su hermanastro más de lo que quiere aceptar.

En esta entrega se ver por otro lado un tímido intento de ser un poco más coral, algo que no estaba sucediendo en los primeros compases de la “Season 7”, pero al final el porcentaje resultado de esto es un 70% que se invierte en las tramas de Dexter y Debra, y un 30% para el resto del reparto. Como el asunto de los rusos ya casi no es una investigación en marcha, sino una especie de duelo en las sombras que resulta de la vendetta que quiere llevar a cabo Isaak (Ray Stevenson) sobre Dexter, prácticamente los demás agentes ya no tienen cabida. La excepción es Quinn (Desmond Harrington), ya que le están utilizando para jugar a su favor intentando sobornarle. Por otro lado, tenemos a otros dos agentes sospechando de ciertas incongruencias de determinados casos que tarde o temprano les podría llevar hasta Dexter: Como ya se ha dicho, Laguerta poniendo en duda la identidad del Asesino de la Bahía, y a Batista (David Zayas) dudando que el hombre que aparentemente se suicidó fuese el asesino de Viktor.

Por otro lado, encontramos un nuevo fleco de conflicto en el que Dexter ha averiguado que la chica que parecía ser cómplice pasiva del asesino de principio de temporada, ya no es tan pasiva y parece haber descubierto que hay al menos una víctima a sus espaldas. Hannah (Yvonne Strahovski) ha reaccionado de una forma que casi parecía afirmar en su cara que eso había sucedido así, pero que no tenían pruebas para pillarla. ¿Vemos un posible acercamiento cuasi romántico en los dos al sentirse con sentimientos similares o es una sensación mía? ¿Cómo reaccionará Dexter? De momento ya ha ocultado esa sospecha a Debra, mintiéndola de nuevo. En otro orden de cosas: ¿Qué hará Quinn al respecto de ese posible soborno? ¿Batista dejará estar el caso del hombre suicidado tal y como le ha pedido Debra? ¿Seguirá indagando Laguerta en el perfil del Asesino de la Bahía? ¿Cuál será el próximo movimiento de Isaak? Porque lo que es seguro, tal y como dice él en los últimos compases de capítulo, es que esa guerra no ha acabado con su detención.

martes, 23 de octubre de 2012

DEXTER 7X04: VUELTA AL CURRO


“Dexter” sigue después de cuatro capítulos de su séptima temporada en la ardua tarea de redefinir los conceptos de la relación que hasta ahora mantenían los personajes de Dexter y Debra. Y es que hasta ahora esa es la madre de todas las tramas en esta nueva temporada, y no hay señales de que esto pueda cambiar ni un ápice. Y es que los demás personajes y las demás tramas están en un segundo, pero que muy segundo, plano.

SPOILERS 7X04
En este capítulo se han adentrado en un asunto de la relación entre los hermanastros que venía demandando desde que comenzara la temporada: La paternidad y la educación de Harrison. No hubiera sido lógico dejar este tema a un lado como si no existiera. En este aspecto, era claro que Debra (Jennifer Carpenter) tuviera que sentir que su recién redefinido hermano no fuera la persona ideal para tal empresa, y que esas mismas dudas se las transmitiera al mismo Dexter (Michael C.Hall) para hacerle recapacitar. Aun así, sigo sintiendo que la reacción de Debra es demasiado naif para toda la información que está procesando últimamente. Me cuesta no imaginar que los plomos del cerebro de la teniente no se funden por completo y echa a correr lo más lejos posible de todo lo que la rodea; sin embargo, esto no se lo pueden permitir los guionistas ni los creadores de la serie. Parece que están tergiversando un poco la personalidad de esta para adaptarlo a lo que necesitan narrar. Por ello, corramos un tupido velo y aceptemos que Debra está transigiendo en la medida de lo posible ante el comportamiento de Dexter, que están tratando por todos los medios de que ella comprenda (una víctima que se podía haber evitado, comportamientos cada vez más extremos de los asesinos que quedan sueltos por incompetencia policial…). Este ha sido por otro lado el capítulo en el que Dexter vuelve a matar, teniendo Debra constancia de ello y dando otro paso más en su particular guía de comprensión cuando ella misma acepta que se alegra ante aquella muerte aunque no sabe como tomarse aquello.

Ya saliéndonos de la pareja protagonista, encontramos que la trama de la mafia del este tiene cada vez menos interés e incluso ya se nos antoja banal la posible relación que pueda surgir entre una de las bailarinas del local y el detective Quinn (Desmond Harrington). Laguerta (Lauren Vélez), Batista (David Zayas) y Masuka (C.S.Lee) son últimamente testimoniales, y solo sirven para efectuar los procedimientos de las investigaciones, nada más. Lo que hecho en falta de estos últimos compases de la ficción es que se han afianzado tanto en mostrar los cambios en la relación de los hermanos, que todo lo demás se ha descuidado, y se han asentado en un tranquilidad en la que ya no se está haciendo el intento de mostrar giros de guion sino ya inesperados, al menos sugerentes. Lo que sí me suscita un mínimo de interés es el papel que va a tomar la mujer que fue cómplice en los asesinatos del psicópata que se suicidó hace unos episodios, ya que está empezando a tener cierta vinculación con Dexter y probablemente haga de espejo de Debra para este primero, haciéndole que vea en lo que está tratando de convertir a su hermanastra. Por último, desde que Debra está intentado cambiar el modo de actuar y de pensar de nuestro asesino favorito, estoy echando de menos una confrontación con su imaginario padre, poniendo sobre la mesa todos los códigos que tantas mutaciones están sufriendo. ¿Irán por ahí los tiros de las próximas entregas?

jueves, 18 de octubre de 2012

DEXTER 7X03: AMÍGDALAS DE LAGARTO


SPOILERS 7X03
“Dexter” sigue con pasos de plomo en la construcción de una nueva realidad para la relación de sus dos protagonistas. Dándose cuenta de que el giro que dieron en la anterior temporada en la que sembraron un posible acercamiento romántico entre Deb (Jennifer Carpenter) y Dexter (Michael C.Hall) era erróneo, ahora se han olvidado completamente del asunto y se han centrado en redefinir una relación dinamitada por el atroz descubrimiento. Por un lado, he de decir que todavía me cuesta ver a Deb de niñera, comportándose prácticamente de forma natural con respecto a él. A mi entender, hubiera sido deseable (e incluso necesario) un salto temporal en el que después del capítulo primero de esta temporada, Deb hubiera obligado a Dexter a huir, para al menos, procesar y asentar sus sentimientos sobre él. Las conversaciones sobre su condición o sobre como funciona el código que le enseñó su padre, no me valen por sí solas. La transición ha sido demasiado rápido, y eso crea una sensación de extrañeza en el espectador.

Así pues, se ha entrado de lleno en el juego del gato y el ratón. Es la temporada, vuelvo a reiterar, del redescubrimiento de Dexer por parte de su hermanastra Debra, o lo que es lo mismo: “Como entender a un asesino en serie en trece sencillos pasos, cuando has convivido con él toda tu vida”. Laguerta ya ha dado un pasito en este capítulo, haciendo de icono del sistema policial, y propiciando que Debra esté empezando a entender un poco los razonamientos de su hermanastro. La ley tiene que pedir órdenes de registro, los asesinos y los delincuentes no. Sin embargo, esto no puede ser tan sencillo, y la tensión a la que se está viendo sometida Debra tendrá que explotar por algún lado. Por otra parte, las ansias de matar de nuestro asesino permanecen intactas, por lo que el conflicto está servido. En este discurso aparece Harrison, que siendo un punto tan difícil de abordar por parte de los guionistas, de momento han tomado el camino más fácil, sin que este haya aparecido prácticamente en los tres episodios que llevan emitidos.

El capítulo en sí, ha supuesto el final de la trama de Louis (Josh Cooke), que al final no era un asesino psicópata sino solo un friki sociópata, que sin duda podría haber dado más juego y haber estirado más su personaje, ya que este tipo de individuos a veces son más peligrosos incluso que los asesinos en sí. Su final, ha servido para poner sobre la pista de Dexter Morgan los mafiosos de la trama policial de la temporada. Por ello, tenemos cada vez a un Dexter más cercado, ya que a la presión de Debra y la investigación de Laguerta (Lauren Vélez), ahora se le unen unos capos que están a punto de descubrir que fue él quien se encargó de su socio. Sin embargo, esto repercute solamente en el personaje protagónico, ya que la trama como tal resulta bastante aburrida. Este capítulo, en este humor negro que se alimenta capítulo a capítulo, hemos tenido imágenes geniales como las de un Dexter venerando a un muerto (realmente disimulando), ya que todo espectador conocemos que nuestro protagonista es prácticamente incapaz de sentir empatía por ningún ser humano. La pregunta más acuciante que nos dispara este episodio es: ¿Cuál es el siguiente paso del proceso de Debra por entender a su hermanastro?

martes, 9 de octubre de 2012

DEXTER 7X02: EL NUEVO CÓDIGO


SPOILERS 7X02
El capítulo se abre con una Debra Morgan corriendo del apartamento de Dexter mientras este la persigue, después de habernos dejado sin aliento con la declaración homicida del anterior capítulo. A partir de aquí, y dejando a un lado de que algún espectador podría pensar que el capítulo se iniciara aún con más violencia o tensión incluso, Deb (Jennifer Carpenter) adopta el papel del espectador poniendo sobre la mesa todas las teorías que se nos han pasado por la cabeza desde el capítulo inicial de temporada, aunque al final haya  decidido una de las menos agresivas, pero no por ello no sorprendente: hacer de niñera de Dexter (Michael C.Hall) para tratar de curarle, para tratar de curar su adicción. Porque hemos entrado en una dinámica en la que la necesidad de asesinato se ve bajo el prisma de Deb como una adicción. La hermanastra del protagonista hace también un poco el papel de psicóloga, regalándonos una de las escenas más perturbadoras de los últimos tiempos: Ese cuestionario a Dexter sobre como se siente y que le sucede cuando quiere matar, mientras este come unos espaghettis bañados en intensa salsa de tomate.

A raíz de este giro tan brutal en la relación de los dos hermanastros, hemos entrado en un punto en el que brilla con luz propia el humor negro, al encontrarnos la vida diaria de un asesino en serie compartido con su hermana de una forma tan naturalizada. Aunque por otro lado, se corre el riesgo de traspasar la frontera entre la verosimilitud adaptada a una historia y un contexto (como se puede hablar en estas series modernas como “Dexter” o “Breaking Bad”), para pasar a la parodia sino se sabe gestionar bien el comportamiento de Debra respecto a la condición de nuestro protagonista. A pesar de que la actitud de esta pueda parecer un poco blanda, es razonable pensando desde un punto de vista de guion, ya que es imposible imaginarnos una serie en el que hubiera delatado a Dexter y este hubiera sido encarcelado. Un puto intermedio podría haber sido una especie de pacto, que tal vez llegue posteriormente, en el que le cubriría con la condición de no volver a repetir sus instintos homicidas. De momento, solo está ejerciendo como una especie de madrina de alcohólicos anónimos que le vigila y le protege de su problema. ¿Aguantará Dexter sin volver a matar? Probablemente no: Dexter es lo que es.

La trama horizontal sobre el caso policial de la temporada (porque todo parece apuntar a que esta vez no nos encontraremos con un asesino en serie) se desarrolla de forma lenta y pausada, dejando toda la importancia a la relación entre Dexter y Deb. En paralelo, Laguerta (Lauren Vélez) sigue estrechando el cerco, aunque también a pasitos tan lentos como la trama horizontal de la mafia rusa y el local de señoritas de compañía. El otro punto argumental sobre el que se incide esta temporada viene dado en la figura de Louis (Josh Cooke), que pese a haber sido amenazado por Dexter sigue inmiscuyéndose en su vida y no parece haberse visto amedrentado. Por ello, se nos abren unas cuantas preguntas después de estos dos episodios: ¿Qué es lo que pretende Louis realmente, solo darle un escarmiento por haber ofendido su videojuego, o algo más? ¿Se verá obligado Dexter a deshacerse de Louis? ¿Qué descubrirá María Laguerta buscando entre los antiguos archivos del caso Doakes? ¿Aguantará Dexter sin volver a matar? De hacerlo, ¿avisará a su hermanastra? ¿Seguirá aguantando Debra teniendo un asesino en serie en casa que además cuida de Harrison? Dexter is back.

martes, 2 de octubre de 2012

DEXTER 7X01 Y EL PUNTO DE NO RETORNO


(SPOILERS 7X01)
El capítulo empieza con una trampa de guion en la que encontramos a Dexter huyendo en un coche, con la aparente promesa de que va a dirigirse a un vuelo a Ucrania para escapar de algo. Sin embargo, cuando la historia vuelve a donde la dejamos la temporada pasada se nos revela esta primera escena como un camelo para dejar al espectador sorprendido. Parece que los guionistas se van a echar atrás en su órdago. Sin embargo, a través de los recuerdos tanto de la infancia por parte de Dexter como recuerdos de la propia Debra cuando se vio involucrado con el hermano de Dex, asesino en serie también, esta se da cuenta de la verdadera naturaleza de su medio-hermano, lo que ya no puede negar nuestro protagonista. Por esto, el capítulo culmina en un espectacular final con Debra en el apartamento de su hermano después de haber encontrado las muestras de sangre que guarda de sus crímenes, y con ese “¿Eres un asesino en serie?” “Sí”.

Los guionistas han sido lo suficiente inteligentes para utilizar a Debra (Jennifer Carpenter) en este capítulo inicial con la función de poner en su boca las preguntas que el espectador se hacía. Habría sido un error que esta creyera ciegamente todo lo que trataba de explicarle Dexter (Michael C.Hall), provocando así que el paso gigante que parecían haber dado a final de temporada se quedara a medias, pasando de revelarse como un asesino en serie a revelarse como un asesino puntual enajenado. Realmente ha habido un momento en el que he creído que esto sería así, habían optado por dejar su apuesta a medio camino, pero han sido muy realistas al hacer a una Debra verosímil, a la que no la basta cualquier explicación, y todas las discordancias han acabado llevándola hasta la terrible e inapelable verdad. Chapó. Esta será la temporada total de Dexter y Debra, ahora que ya sabe el secreto de su hermano. Con un paralelismo curioso en el que casi al mismo momento en otra serie también se ha revelado un gran secreto, como ya se dijo en otra reseña, que no es otro que la vida secreta de Walter White descubierta a manos de su cuñado Hank. ¿Hasta que punto tolerará Debra la esencia de su hermano postizo? ¿Le venderá a la policía? ¿Tratará de ayudarle? ¿Dejará de relacionarse con él? ¿Le dará una oportunidad intermedia como fugarse de allí y jurar que nunca volverá? ¿Le dejará seguir siendo la figura que cuide de Harrison?

Por otro lado ya se ha abierto lo que será la trama policial horizontal de la temporada, que parece involucrada con una serie de salas de bailarinas y ciertas mafias del este, que ha comenzado bajo el asesinato de uno de los agentes secundarios que a la vez cerraba un posible cabo suelto para que alguien más descubriera lo que realmente había pasado con el final del Asesino del Juicio Final (Colin Hanks). Seguirá coleando, tal y como se ha dado muestra, la relación de "partners" tan complicada que tienen Angel Batista (David Zayas) y Quinn (Desmond Harrington) debido al comportamiento negligente y autodestructivo de este segundo. María LaGuerta (Lauren Vélez) parece que tomará el papel que tuvo en su día Doakes, sospechando cada vez más de la involucración que tiene Dexter respecto a los crímenes que investiga: de momento ya ha encontrado una muestra de sangre plastificada entre dos trozos de cristal, algo que no coincide con la escena del crimen ya que no debería estar allí. A esta se le une Louis (Josh Cooke), el novio de su niñera, que parece estar vigilándole y que parece ser un personaje casi más turbio que el propio Dexter. Sin duda, las piezas están situadas en el tablero para que esta temporada sea la temporada en que el motor de la tapadera de Dexter sea reventada por cualquiera de sus engranajes tan cuidadosamente dispuestos. ¿Quién más averiguará la verdadera identidad del analista de sangre?

martes, 12 de junio de 2012

EL PACTO


Cuando su esposa es brutalmente asaltada, Gerard (Nicolas Cage), un profesor de Nueva Orleáns, decide tomarse la justicia por su mano contando con el apoyo de un misterioso tipo llamado Simon (Guy Pearce), pero éste le exige un favor a cambio de su colaboración.

Nos estamos acostumbrando desde hace tiempo a que todos los productos en los que se involucra Nicolas Cage no consigan el estándar de calidad aceptable para considerarla una película digna. Aquí vuelve a ocurrir lo mismo. “El pacto” (cuyo título en inglés es “Seeking Justice”) carece de alma, es una película vacía cuyos protagonistas no logran transmitir emoción alguna, por lo que se limita a mostrar una serie de acciones mecánicas revestidas de intriga y acción. Sin embargo, nos encontramos ante un thriller sin suspense real. Nicolas Cage vuelve a interpretar aquí a un héroe de la calle que se ve involucrado en una trama a alta escala en la que él no debería estar involucrado. Esto sucede cuando acepta la ayuda de un extraño que le promete encargarse del hombre que acaba de violar a su mujer. A partir de aquí, la vida de Gerard entra en una espiral de intranquilidad y peticiones poco dudosas por parte de la organización que le ofreció su ayuda en ese momento tan duro. Hay como cierto halo de inverosimilitud en toda la narración, pero yendo paso por paso no encontramos grandes lagunas de guion, sino que esta apreciación más bien se sumerge en las actitudes de los personajes y en la manera de darlos vida por parte de los actores. Por eso he dicho en un principio lo de que el producto carece de alma. No hay grandes fallos evidentes, pero no conecta con el espectador, no suscita interés. Aunque en ciertos momentos parece que hay lagunas de información, no nos importa mucho el averiguar cuál es la respuesta a las incógnitas, y cuando lo averiguamos y se revela que el guion no tiene tantos pliegues, sigue sin importarnos lo que acabamos de descubrir.

Tal vez todo esto radique en el salto de fe que hay que hacer para creernos que en el primer tercio de película el personaje de Cage hace todo lo que hace casi sin planteárselo ni ponerse pegas a sí mismo. Además, tenemos a personajes que pasan de un lado a otro de la balanza con una facilidad poco plausible, como es el caso de Jimmy, el amigo de Gerard, que está interpretado por Harold Perrineau. Este, junto a Jennifer Carpenter, dan un toque de rostros televisivos al film que puede atraer a la gente a ir al cine, pero luego descubrimos que son personajes bastante planos, que solo sirven el primero para dar un giro que puede ser impactante pero poco verosímil, y la segunda para hacer de apoyo a las decisiones que ha de tomar Laura (January Jones). Uno de los elementos que podía salvar a la película era la aparición de January Jones (“Mad Men”), pero el personaje también se nos queda bastante relegado y carente de empatía ya que al principio es apartado por su marido en todo lo que les está pasando, y luego su aportación a la película pasa bastante de puntillas. El único actor que salva un poco los papeles es el enigmático malo malísimo interpretado por Guy Pearce. Como ejemplo para mostrar toda esta falta de suspense, decir que el clímax de la escena final se ve venir desde tres o cuatro minutos antes, dando la sensación de un film muy prefabricado y precocinado, que tiene sus giros de guion cocidos en el microondas.

martes, 18 de octubre de 2011

SEXTA TEMPORADA DE "DEXTER"


Showtime nos vuelve a deleitar emitiendo una nueva temporada (y ya van seis) del asesino en serie más peculiar y querido de la TV mundial. Después de una algo decepcionante quinta temporada, los guionistas han sabido redirigir bien el espíritu de la serie y del personaje, para revitalizar ligeramente la ficción. No un cambio radical, pero sí sustancial.

El primer capítulo que se emitió ya hace unas semanas arranca con la mayoría de los personajes en el punto en el que estaban. Nos encontramos con la excepción Quinn, que parece querer proponerle matrimonio a Deb y se encuentra más nervioso y esquivo de lo normal, aunque realmente se nos revela como una especie de McGuffin que torna en la ruptura de ambos personajes, para culminar en el nombramiento de Deb como teniente un capítulo después. Por otro lado, el inicio de esta temporada nos devuelve al mejor Dexter, sacando la parte cómica que surge de su incapacidad de socializar, pero a lo que se ve obligado para mantener su tapadera y poder desarrollar su trabajo sin temor a ser atrapado. Los momentos en los que Dexter se deja llevar, formando parte de la patética pantomima que es la reunión de exgraduados de su Instituto, son impagables. Y a ello contribuye, en gran medida, el gran trabajo que sigue desempeñando Michael C.Hall.

La necesidad de buscar un colegio para Harrison y la aparición en su vida de un reverente con pasado criminal, sirven como pretexto para sacar el tema de la religiosidad en Dexter y en la serie, aspecto que parece que estará presente en toda la temporada, tal como avecinaban los trailers que la cadena ha exhibía ya allá por verano. Sin embargo, esto no quiere decir que se vaya explotar más el tema de la paternidad, sino que se usa como excusa para tratar determinados temas, tal como ocurrió en la anterior, y parece que Cody y Astor estarán bastante ausentes también en estas nuevas entregas. Después de tratar el tema de la amistad y de la familia, bajo el prisma de alguien que está vacío de todo sentimiento, se han decantado esta temporada por el tema de la espiritualidad, de la creencia, desde el punto de vista de alguien que solo cree en una serie de procedimientos para no meterse en problemas. Dexter, parece buscar incansablemente un aspecto de su vida que pueda hacer cambiar su naturaleza psicopática (la amistad, la paternidad, el trabajo…) y esta vez hará un intento por algo por lo que nadie ni él mismo apostaban: la fe. Por ello, Dexter cada vez tiene más frentes abiertos (su labor de padre, de protectora de su hermana, su relación con el exconvicto reconvertido en pastor, su trabajo de analista de sangre, y sus escapaditas puntuales para acabar con asesinos en serie esporádicos), pero esto no va en detrimento del resto de personajes, que siguen teniendo la misma importancia que en temporadas anteriores (tal vez con la excepción de María Laguerta). Un personaje que ha sufrido un incremento en sus apariciones ha sido el de Masuka, al haberle asociado una rubia y despampanante ayudante que parece ocultar algo. Este primero nos da momentos de humor socarrón que también se complementan con el humor más negro y refinado de nuestro asesino en serie favorito.

La nueva investigación de los asesinatos en serie de la temporada con los que tendrán que lidiar tanto Dexter como el Departamento de Homicidios parece estar compuesto de dos asesinos, o de dos psicópatas mejor dicho. Uno es el elemento dominante, un hombre de unos 60 años que parece ser el guía espiritual del segundo, que se somete a sus órdenes, y que está interpretado por Colin Hanks, el elemento inseguro y más voluble de la pareja. Este segundo mata a hombres de formas cada cual más peculiar (sacándole los intestinos para luego rellenarlos con huevos de serpiente en un caso, o cosiendo su cabeza a un títere y montándolo a un caballo en el segundo caso). Estos asesinatos tienen una vinculación religiosa que alimenta la psicosis de estos individuos, creyéndose algo así como enviados de Dios que tienen que purgar los pecados de las víctimas. Algo original e impactante que veremos cómo se desarrolla. Además, estos primeros capítulos están llenos de pequeñas perlitas: ya sea en forma de reflexiones de Dexter como las que tiene cuando encuentra a otro monstruo como él en el final de su vida; en la de elementos nuevos como un marcador de football como lugar de asesinato, el impactante descubrimiento de un cadáver en la escena final del tercera capítulo, o pequeños momentos como el ya citado pequeño baile en la reunión de ex alumnos.

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