Realizamos un pequeño cuestionario a la actriz Esmeralda
Moya, al actor Bernabé Fernández, a la actriz/cómica Paula Púa y a la
todoterreno Sara Escudero a propósito de la premiere de la película
“Misión Imposible: Sentencia Mortal – Parte Uno” que tuvo lugar este lunes 10
de julio en los cines Kinépolis de Ciudad de la Imagen (Pozuelo). Espías, móviles, acción, Instagram
y palomitas se dieron cita en la presentación de la nueva entrega en España.
Aunque estemos en la premiere de Misión Imposible,
¿quién dirías que es tu espía de ficción favorito?
Esmeralda: Pues es que me gusta mucho Misión imposible,
no voy a ser muy ocurrente. Pero bueno, La Pantera Rosa, de Blake
Edwards, siempre me ha encantado.
Bernabé: Yo creo que este, el Ethan Hunt de Tom
Cruise. Aunque también me gusta mucho Salt, de Angelina Jolie. Por el charm
que tiene, el rollazo, porque todo el tiempo no sabes si está siendo buena o si
está siendo mala, pero a la vez lo hace todo de forma muy sofisticada… Pienso
que las mujeres espías siempre tienen mucho más flow que los hombres.
Paula: Te voy a decir Mr. Bean. Mr. Bean creo
que es el mejor, por la comedia absurda que lleva implícita. Porque yo soy muy
absurda, y muy slapstick y muy torpe. Y todo lo que sea así parecido a mí me
encanta.
Sara: Yo soy muy de James Bond, un clásico. Pero
además de los primeros, el de Sean Connery. Luego te confieso que los dejé un
poco de ver, pero Sean Connery… me toca el corazoncito y me lleva a la
infancia.
Este tipo de espía clásico de campo, que trabaja en el
terreno, ¿crees que tiene cabida en un mundo actual donde ya casi todo se mueve
detrás de un ordenador y entre unos y ceros?
Esmeralda: Yo creo que los espías de ahora están todos más
actualizados, hay una inteligencia digital que supera lo que hemos estado
acostumbrados a ver hasta ahora. Aunque quizás sí que necesitaríamos estos
espías de campo para que no nos cotilleen los móviles, ni nos vigilen.
Bernabé: Yo creo que siguen existiendo todavía, porque por
mucho que se pueda digitalizar el espiar a la gente, que estamos todos
hiper-vigilados, creo que el tema interpersonal… la gente que está cuidando su
privacidad y que están haciendo cosas que no deberían saberse, no creo que
lleven el móvil encima, o que lo tengan encendido. Al menos lo tendrán tuneado,
o hackeado.
Paula: Yo creo que los espías están todos en Instagram
(ríe). Todos espiamos por Instagram, todos somos unos stalkers de
nuestro ex, de la amiga, de no se quién… todos somos un poco espías.
Sara: Pues te voy a decir una cosa, el otro día conocí a un
espía. Lo que pasa que la palabra espía como tal no se usa, sería más bien un
investigador privado. Pero tienen camaritas y todas esas cosas que parece que
son de pelis, y lo usan de verdad. Así que sí, más allá del ordenador, todavía
perviven.
¿Cuál es tu película de acción favorita de todos los
tiempos?
Esmeralda: Misión Imposible también (ríe).
Bernabé: Es que soy muy fan de las de Misión Imposible.
(Piensa) Las de Tomb Raider también me molan mucho. Y todas las que
hacía Pierce Brosnan de 007 me flipan.
Paula: Para quedar bien te diría esta saga, pero a mí de
acción me encantan Los Vengadores.
Sara: Dentro de que la acción no es muy género favorito, yo
que soy más de comedia o de una buena historia… me vas a llamar clásica, porque
tampoco es que sean de acción, pero… La Guerra de las Galaxias. Me
encandiló. Y me quedo con la última, en concreto.
¿Cuáles son tus proyectos próximos? ¿Qué nos puedes
hablar de ellos?
Esmeralda: Ahora mismo no te puedo hablar de una cosa que
tengo, pero va a venir dentro de poco.
Bernabé: He terminado esta semana de grabar la serie Yo
adicto, que es para Disney Plus y se emite al año que viene.
Paula: Ahora estamos emitiendo Me resbala, este
verano. Luego sacaremos un especial de monólogos en la cadena de Valencia. Y
bueno, en Todo es mentira. (Ríe) Dónde me queráis ver.
Sara: Yo soy humorista y soy actriz, y es verdad que la
gente te tiene encasillada como humorista solo, y lo único que he hecho ha sido
comedia para Disney Chanel, una serie. Y también cameos de drama en
cortometrajes, pero en ficción de acción no. ¿Qué disciplina te gustaría
probar en una película de acción? (Bonus Track): Soy nula, sería imposible,
es que no sé montar ni en patinete (ríe). Necesitaría un doble.De hecho, en la serie de Disney Chanel que te
he mencionado, yo era la directora de un Instituto donde los niños hacían
skate, parkour y cosas locas… y yo era la de los gritos (ríe y da un par de
grititos). El vértigo y yo no nos llevamos bien.
Carlos Iglesias estrena este viernes 28 de mayo su tercera película como director, "2 francos, 40 pesetas", la continuación de su alabada "1 franco, 14 pesetas". Con motivo del estreno entrevistamos al director, también actor protagonista de la cinta, para hablar de su película y también del reciente estreno de la serie "B&B" dónde también da vida a uno de sus personales.
¿Qué tal han funcionado los pases previos de la película?
Hicimos un pase en Callao con 400 personas en
verano, y ha funcionado maravillosamente, para el director
demasiado de eso de que las risas no te dejabanescuchar la siguiente secuencia, que dices “que tengo un gag cojonudo
que os vais a perder si os seguís riendo” (Risas). Pero muy bien, yo creo que
la película en ese sentido es muy agradecida, estamos en comedia obviamente,
no estamos contando Ben-Hur ni la
caída del Imperio Romano, pero yo creo que es un espejo cojonudo para entendernos
a nosotros mismos y saber un pococuáles
son nuestras raíces y de dónde venimos.
¿La idea de hacer una segunda parte estaba preconcebida
desde el principio o surge a raíz del éxito de la primera cinta?
Yo tenía la obsesión de que mi tercera película –entre
medias de estas dos rodó Ispansi-
fuera una comedia. A mí me encanta la comedia, yo vengo del mundo de la
comedia, y me apetecía mucho reírme y hacer reír. Y fue en twitter que una
chica me dijo: “Si quieres hacer una comedia por qué no nos sigues contando de
los personajes de 1 franco, 14 pesetas cómo han evolucionado”. Entonces, es cierto que ahí me di cuenta que había
mucha gente, y además en distintos países, porque me habían dicho en Alemania, en Holanda, en
Suiza… cuéntanos más, te has quedado corto en contar sobre esto. Y entonces
dije: “vamos a revisar las notas que tengo”, porque en principio 1 franco, 14 pesetas iba a ser una
miniserie de cuatro capítulos, entonces yo tenía cantidad de guion escrito, que
obviamente no utilicé nunca. Lo revisé, y me encontré con el año 1974 y la
crisis del petróleo, mi primer viaje en interraíl… una serie de cosas que de
pronto dije: “son siete años del final de la primera parte y siete años en la
realidad, está bien. Y además hacemos un paralelismo entre aquella crisis y
ésta, un poco para contar que hemos pasado por más y de todas se sale, que es
un poco eso que tiene que tener siempre la comedia de buen rollo”.
¿Cómo gestionas el que en la primera película tu
protagonista tuviera más o menos tu edad real pero no la que tenías en esa
época que viviste, y en la segunda tu otro protagonista joven tenga la edad que
tenías en ese momento pero lógicamente no la que tú tienes ahora como director?
Exactamente, lo que se refiere al personaje de Pablo es
absolutamente biográfico: yo hice ese viaje en interraíl, me encontré con esos
hippies… dentro de lo que estás sujeto obviamente a la dramaturgia necesaria,
pero el ochenta por ciento de la película en ese sentido es muy verdad. Lo que
no ocurrió en la realidad podría haber ocurrido perfectamente, pero lo más
chocante que ocurre en la película ha sido verdad (Risas). Lo que pasa es que
he ido cogiendo cosas de aquí y de allí, y las he estructurado para hacerlas
con una vertebral de un guion. Pero sí, de eso, no he tenido que preguntar nada
a nadie porque era como recordar algo que no he podido olvidar nunca:
uno tiene mejor memoria de cuando ha sido joven que de lo que ha ocurrido hace
tres días, sobretodo obviamente las cosas que te han dejado una huella.
El abrirte a una coralidad mayor de personajes, ¿era el
salto lógico de esta segunda parte?
Yo creo que el hacerla más coral favorece siempre a la
comedia. Hice una estructura clásica de comedia: todo se precipita hacia un momento,
que es el del bautizo, y además, me sobraban personajes, porque a mí me
gusta mucho como eran los personajes en aquella época, con ese casticismo y esa
forma tan generosa de ser, y generosa no porque fueran dados a entregarte nada,
sino porque actuaban de una forma sin pensarse dos veces si podía repercutir
sus actos. Por ejemplo, el asombro ante un médico negro, que hoy te daría
vergüenza reconocerlo, aunque tuvieras los prejuicios que tuvieras en aquella
época se soltaban, porque su formación también era menor, y entonces no tenían
pudor. En ese sentido quería mostrar que éramos muy brutos, pero también muy
nobles: porque igual que hacías eso, una vez que te reconciliabas con el negro,
la relación era muy estrecha. Eso, cuando se es muy llano en ese sentido y no
estás mareado por la formación académica, surge algo que es la tierra, que es
la propia naturaleza del hombre, y en ese sentido los personajes de aquella
época tal y como yo los recuerdo eran muy ricos.
A parte de este doble focalizar el punto de vista
narrativo –los jóvenes y los adultos- y la coralidad manifiesta, ¿cuál es la
novedad respecto a la primera?
Sobre todo es un punto de vista distinto respecto al hecho
de la inmigración. El personaje central que yo interpreto, que aun teniendo una
posible colocación en Suiza, decide no entrar, no volver a ser el extranjero,
entendiendo que no todo es ideal, que hay un momento para cada cosa en la vida,
y que a ese personaje en concreto, que de alguna forma le dejamos en la primera
película con una añoranza brutal de lo que deja en Suiza, se le había pasado ya
el tiempo de ser el inmigrante. Es un aporte además absolutamente cierto,
también es cierto que España en el año 1974 no era tan casposa y tan gris como
lo era en los sesenta, y que en gran parte gracias al dinero que habían mandado
los emigrantes pues había conseguido un cierto estatus y un cierto nivel de
vida muy aceptable: empezábamos a tener cosas que ya nos igualaba al resto de
Europa, y al fin y al cabo como dice el personaje de Javier Gutiérrez: “Sales a
la calle, y puedes hablar con cualquiera”. Eso es algo que jamás tuvieron en
Suiza.
En tu caso personal en el pasado, ¿con qué personaje te
sientes más reflejado a la hora de abordar ese choque cultural?
Obviamente en el del personaje de Pablo. A mí me gusta mucho
el arco de comportamiento del personaje de Juan, porque llega despotricando de
Suiza como que él quiere hacer el gran viaje a Viena, que va a Suiza un poco
obligado por el amigo y no le gusta nada de allí, y de pronto se dice: “¿Para
qué tenemos que volver? ¿Qué tenemos allí? ¿Hacer la puta mili para un
dictador?”. Yo siempre con mucho pudor, los pensamientos que más me estremecen
se los pongo a un personaje ajeno a mí, porque le ocurre a mucha gente, y a mí
me ocurre, que me da mucho pudor contarlo yo mismo, entonces me gusta poner un
personaje que tenga esas reflexiones. Pero realmente eso es lo que nos ocurría:
si yo no llego a ser hijo único, sabiendo el idioma y entendiéndome con ellos,
yo no vuelvo ni de coña. Lo que pasa es que eres hijo único y el destrozo
emocional que haces en tu familia es brutal.
¿Cuáles son los valores que se te asentaron allí que ahora
mismo son fiel reflejo de tu personalidad?
Yo creo que incluso sin educarme específicamente en ello,
porque el ecologismo todavía como término no existía en los años sesenta o
setenta, ese profundo amor por la naturaleza y ese cuidado por todo lo que no
sea tuyo es algo vivencial que lo he arrastrado toda la vida, que siempre he
chocado con esta cultura latina que desprecia absolutamente todo eso, y siempre
me ha molestado mucho además que fuera así, y yo creo que los mejores valores
que tengo como ser humano, a lo mejor los hubiera tenido aquí pero eso nunca lo
sabré, yo creo que en gran parte se debe a la huella que me ha dejado el país.
¿Hubo alguna dificultad a la hora de volver a reunir al
reparto para esta segunda parte?
No, porque al reparto no hubo que hacerle nada. En ese
sentido nos hemos ahorrado muchísimo en maquillaje porque claro, no había que
envejecer. Yo cometí la equivocación de salir con el pelo teñido en la primera
y no teñírmelo en la segunda, y claro, como las chicas siempre se tiñen, pues
entonces ellas están bellísimas y maravillosas y yo estoy hecho un viejo
(Risas). Pero la próxima vez, si es que hay próxima, ya aprenderé. Pero es que
también habían pasado siete años por nosotros, los actores, y había pasado
siete años por el pueblo e incluso por la gente que nos atendía en los hoteles,
volvimos a reencontrarnos con amistades que habíamos dejado que siete años más
tarde, te los vuelves a encontrar y no se podían creer que fuéramos a hacer una
segunda parte, en su pueblo que nunca había pasado nada, que por no pasar ni
pasó la guerra como se decía en la canción (Risas).
Nos metemos ahora de lleno con la serie de Telecinco “B&B”,
en la que participas dando vida a César. ¿Ves un paralelismo entre tu
personaje, al que le dan una oportunidad profesional después de tantos años, y
tu figura como actor apostando por una ficción regular después de un personaje
tan marcado como el de Benito?
Pues hombre, eso también habría que preguntárselo a los
guionistas, porque ya sabes que uno cuando solo es actor pues no te puedo
contestar con la misma franqueza con la que te contestaría hablando de mi
película. Yo no he escrito mi personaje, pero supongo que todas las cosas
influyen, pues la edad que yo tengo, los roles para un hombre de mi edad de
quedarse en paro en la sociedad en la que estamos viviendo ahora, todo eso
digamos que tiene que ver, alguien que se puede creer también que yo he vivido
en paro… que no es cierto, porque en ese sentido Daniel Écija ha sido una
persona muy generosa, porque me había brindado tres veces la oportunidad de
trabajar en una serie suya, pero siempre tenía una película a punto de empezar.
El conflicto potente de tu personaje en esta temporada parece
que va a ser la balanza de lealtad entre su hermana y su jefe, ¿hay algo más
por debajo que vamos a ver de César?
Hay más, es como un árbol que vas sacando ramas de vez en
cuando. Hay una rama que es las esencias de su profesión: él viene del mundo
del deporte, realmente el mundo de la moda no le apasiona como tema, pero
siempre intenta aportar esa parte humana, esa parte cálida, que es un poco lo
que hace al personaje de Gonzalo el llamarle a él. Entonces, por otro lado
también tenemos la relación familiar, es un poco calzonazos en el sentido de
que la mujer tiene mucho poder en la casa, tiene mucha fuerza, incluso tiene
una energía como actriz –Neus Sanz- muy grande, que ella interpreta
maravillosamente bien. Y es una persona un poquito apocada también por la edad
que tiene, porque está metido en un mundo de jóvenes,que hablan de cosas que él apenas entiende. Entonces
a mí me gusta mucho porque juega un poco los valores o los conflictos que yo
también como ser humano tengo en esta sociedad que día a día se me va escapando
porque no llego a cogerla.
¿Cuáles son los valores de esta serie para salirse de la
típica comedia familiar tradicional de Globomedia?
Yo veo las series a través de los ojos de amigos míos que
jamás ven series, que no les gusta el formato serie. Para que te imagines de lo
que estoy hablando ni siquiera les dije que el lunes empezaba una serie, sino
que ellos me han mandado mensajes en los que me dicen “me he enganchado a tu
serie, me encanta tu personaje”. Entonces uno, cuando lo está haciendo no sabe
exactamente en que está metido, yo voy descubriendo en cada capítulo, porque te
puedes imaginar en una serie tan coral… Cuando veo como está montado veo el
significado que tiene todo lo que hemos estado haciendo, y esas dudas quedan
despejadas. Veo que funciona la serie absolutamente a través de los ojos de
estos amigos malditos que nunca me veían en una serie.
“Ilustres e ignorantes” es un
programa de entretenimiento sencillo: dos colaboradores –Javier
Cansado y Pepe Colubi- y dos invitados que van alternando cada
episodio, junto a un presentador que sirve como moderador –Javier
Coronas- hablan de forma filosóficamente humorística durante media
hora de un tema general de la vida: el amor, el odio, la razón, la
broma, la violencia… todo tiene cabida en este programa de Canal +
que alcanza este próximo lunes las cien emisiones.
Alcanzáis ni más ni menos que los
100 programas en emisión. ¿Hay algún tema que os quede aún por
abordar?
Yo francamente me asombro porque los
temas los eligen Javier Coronas con Dani, el guionista de las preguntas, que trabajan juntos, y yo le digo
“¿pero qué temas hay?” (Risas). Ellos están como locos,
receptivos a nuevas ideas, a mí ya no se me ocurre nada… hoy por
ejemplo grabamos también el programa 101 y ya es el tema del enfado, que ya
está pillado por los pelos; el deseo todavía tiene más, pero el
enfado… Creo que ya probablemente hemos tratado todos
los temas, pero bueno, hay que seguir teóricamente, otros cien
programas más. Es ir ya a concretizar o ir a cosas muy elementales,
muy estrechas, es la única manera ya. El equipo de guionistas es
muy creativo, así que siempre busca algo.
¿Ayuda en esto que sea un programa
cortito, de apenas veinticinco minutos?
Claro, eso es. Aquí suele preparar
Dani cuatro preguntas, y nosotros hacemos tres de esas cuatro
preguntas porque tenemos mucha facilidad para enrollarnos (Risas).
¿Cómo es tu proceso de
documentación antes de cada programa?
A mí, como al resto de colaboradores,
nos dicen el tema y la primera pregunta. Yo no me documento nada, lo
que hago es que como la convención que hay en el programa es que yo
empiezo hablando siempre, yo sé la primera pregunta y tengo una
idea sobre la que voy a hablar, entonces, sobre
esa idea improviso. Y se hace así porque como empiezo yo hablando,
que en fin, tengo más tablas -aunque más tablas en la tele es una
especie de paradoja-, tengo cierta facilidad para desarrollar una
pregunta, de forma que de ahí pueda dar bastantes ideas, para si a
alguien que va detrás de mí no se le ocurre nada poder tirar de las
cosas que yo he dicho, si quiere. Siempre es algo muy abierto, no
tengo un guion, yo además tengo la facilidad de que cuando hablo lo veo
en imágenes, cuando estoy contando algo… a veces me ha pasado, que me
lo dijo Javier Coronas además, que hay muchas veces que se ve que me
estoy riendo antes de decirlo, antes de verbalizarlo he visto la
imagen y me río.
¿Te has encontrado con algún
invitado que te haya sorprendido muy radicalmente sobre la imagen que
tenías adquirida de él?
Hay gente que me ha sorprendido mucho.
Los cómicos no, porque más o menos sabes su trayectoria, pueden
estar mejor o peor ese día, pero sabes lo que hay. Pero me
sorprendió mucho “El drogas”, el ex cantante de “Barricada”,
que tiene una imagen de destroyer, pero para nada: una persona
encantadora, simpática, estuvo divertidísimo, de eso de que te
esperas una persona como distante y cortante, pero que va, una
persona voluntariosa y y simpático.
¿Puede ser que alguna vez no se le
indique claramente a alguno de los invitados el tono humorístico del
programa y os juegue en contra?
Ahí está el peligro. Nosotros o el
invitado cómico tenemos recursos cómicos, pero claro, la persona que
viene del mundo de la comunicación o de la cultura, el
problema estriba en que si te quieres poner divertido y no lo estás
la has cagado. Entonces, cuando gente así viene le decimos que no
trate de ser gracioso, si no que simplemente esté divertido, que cuente cosas
que pueden ser anécdotas graciosas, pero que intente estar
divertido, que nosotros vamos a estar con él y le vamos a apoyar. Es
que da miedo, yo entiendo que una persona que no se dedica a esto: a
tener disputas, estas conversaciones, entrevistas, tertulias… le
tiene que imponer un poco; porque como el registro es un poco cómico…
Hay gente que vienen cagados, gente que están muy responsabilizados,
y nosotros les decimos “no os preocupéis, que en este programa es
de los pocos que hay una especie como de relación de apoyo mutuo, de
que tu éxito es mi éxito, que si tú estás divertido yo te voy a
apoyar”.
¿El tener el escudo de la comedia
puede ser también un baluarte para hacer aflorar verdades que en
otros casos serían imposibles?
Sí, claro. Ya no se lleva, pero yo
tengo formación freudiana,y Freud decía una cosa muy chula, él
decía que no existía el lenguaje en broma ni las ideas en plan yo
digo esto pero es una broma. No, no, si lo dices es que hay algo ahí
que tú quieres decirlo, tu subconsciente está hablando. Yo creo que
efectivamente hay cosas muy duras que por eso se pueden decir, yo por
ejemplo soy muy fan de Pepe Colubi, y Pepe dice cosas que son tan
heavys que ciegan la hierba. Es maravilloso (Risas).
¿Creéis que si este programa
estuviera en una cadena pública os hubieran llamado ya la atención
por irreverentes?
Sí, en una cadena pública o privada,
o de estilo comercial, imposible hacer cosas que hacemos aquí. Hay
cosas que se dicen, ya no solo por el lenguaje barriobajero que
utilizamos a veces, sino por los conceptos y las cosas que hablamos, que
estoy seguro que no podríamos decirlas en esos sitios. Se intentaría
academizar más, darle otro tono que no fuera tan suburbial, sería
imposible.
¿Recuerdas alguna reflexión en tono
de humor de los invitados que realmente te hiciera reflexionar de
verdad a posteriori?
Ahora mismo no me acuerdo, lo que sí
que puedo decir es que cuando habla Pepe estoy muy atento, porque siempre cae algo, porque dentro de su barbaridad brutal
que tiene en los conceptos es un poeta, tiene una
sensibilidad espectacular. Y de la gente que viene, pues “El
drogas” mismo dijo una cosa muy divertida, al hablar de la mentira
decía: “¿A mí qué me vas a hablar de la mentira? Si yo he
vivido toda la vida en la mentira. Soy guitarrista líder de una
banda de rock, ni sé tocar la guitarra ni sé cantar y estoy aquí.
¿La mentira? La mentira soy yo”. Eso me encantó, me gustó mucho.
¿En qué momentos de la vida
conviene ser ilustre y en qué momentos ignorante?
Ser ignorante no es bueno, pero
parecerlo a veces a veces te da rédito porque entonces la gente se
puede abrir más fácilmente a ti, y ser ilustre a mí no me gusta:
la actitud de la gente que es de una manera y cuando le
llega la fama o el éxito ya cambia, no me gusta. Prefiero ser
ignorante que ilustre.
¿Esta dualidad en la forma de
desplegar el humor en las colaboraciones, en el que Pepe Colubi es el
más natural y sexual, y tú representas el humor más intelectual,
cuando surge?
No fue nada premeditado sino que
tiene que ver mucho con nuestro rol en la vida. Fíjate que cuando
hicimos varios pilotos, uno de los pilotos lo presentaba Pepe y
Javier era invitado, e hicimos varias pruebas más. Y al final,
después de ver varios pues efectivamente es que ves que funciona
mejor así, dentro de que los primeros programas eran infumables,
pero digamos que ya se vio que teníamos perfiles diferentes: que
Javier Coronas es una persona que es fabuloso, que te quedas
asombrado como es capaz de matizar algo y es divertidísimo; Colubi
tiene un poco un perfil gore en que cada cosa que dice alguien se
escandaliza; y yo tengo un humor más clásico, con una formación
tal vez más académica.
¿Os habéis llegado a plantear
introducir alguna novedad?
Javier Coronas
lo que hace es que alguna vez mete alguna pequeña variación, pero
son sutilezas. Antes por ejemplo ponía un video y preguntaba que de
qué iba el programa, o ahora en los programas ha introducido test,
que antes no había test… Es el mismo formato con pequeñas
sutilezas, pero si algo funciona, para qué lo vas a cambiar. Y yo no
me canso, lo veo y me gusta, son cinco personas hablando, y pasa en un suspiro. Si
fuera un programa muy largo de hora y media, el espectador igual
diría “ya vale, ya atufa eso un poquito”(Risas).
La última, ¿cómo definirías el
programa con un eslogan?
“Ilustres e ignorantes” es un
programa que conserva el viejo hábito de charlar de temas muy
variados con un punto de vista desenfadado, y esto es impagable, yo
me siento muy honrado.
Después del éxito de críticas cosechado por su labor en los
Premios Feroz, siendo conductora destacada de la gala, Alexandra Jiménez ha
sido propuesta para presentar junto al ya repetidor Tony Garrido, la noche de
los Oscar (Domingo, 2 de marzo) en Canal +. La actriz ha aceptado el reto de buen gusto, y con motivo
de ello aprovechamos para preguntarle por esta experiencia y por su trayectoria
como actriz en un pasado reciente.
Alexandra comentará los Oscar para Canal +
Viendo el éxito que has tenido conduciendo la gala de los
Premios Feroz y sabiendo que te vas a hacer cargo de la entrega de los Oscar en
Canal +. ¿Cómo te planteas tu carrera a partir de ahora?
A mí el tema de presentar no es algo que me interese per sé ni me ha llamado la atención
nunca. Por casualidad me llamaron para los Feroz y a día de hoy sigo
sin entender por qué, porque yo no tengo experiencia como presentadora ni nada
de esto. Si hubo buenas críticas fue por el guion de Paco Cabezas, estaba todo
muy cerrado, era una puesta en escena. Entonces esto es diferente, voy a estar en la noche de los Oscar con Tony, con Carlos Marañón, pero
no es lo mismo: yo no tengo un guion, vamos a estar comentando, y con toda la
naturalidad del mundo, pero como lo haría yo, como estamos hablando ahora mismo
nosotros, vas comentando sobre la marcha lo que ocurre… pero el foco tampoco
eres tú, el foco es lo que está pasando. Somos comentaristas disfrutando de la
gala, y es una noche, es una cosa totalmente puntual, que lo han hecho otras
actrices… por eso no me planteo nada más. Y lo de los Feroz ha sido una
experiencia maravillosa, porque para mí era también un ejercicio de decir: “voy
a echarle lo que hay que echarle aquí” y ponerme a prueba, porque yo siempre he
pensado que sería absolutamente incapaz de enfrentarme a una situación así,
cuando he visto a compañeros conduciendo galas. Y si lo sacas adelante, ya te
quedas tranquila, diciendo “mira, eso que superé” (Risas).
¿Cómo intentarás gestionar la parte personal de ser
lógicamente una amante del cine y una fan más con la parte de conductora que a
priori debería ser algo más imparcial? ¿Se aprovechará eso para jugarlo a
favor?
Pues es que como no sabemos qué va a pasar, realmente guion
como tal no hay, entonces vamosun poco
sobre la marcha. Y por supuesto es inevitable cuando esto va de que somos
personas comentando sencillamente lo que vemos, lógicamente todo va a ser parte
de tu percepción personal. Entonces, es inevitable (Risas).
¿Qué te llevó a aceptar tanto la gala de los Feroz como de
los Oscar?
El no pensarlo (Risas). Sí, si lo piensas no lo haces
(Risas). Y menos una persona como yo que ese tipo de situaciones solamente de
pensarlas ya me colapsa. Y en parte como yo ya tengo esta historia de que me
cuesta mucho hacer algo con mi nombre, sin estar con un personaje, que ya el
simple hecho de estar en una rueda de prensa es algo que me corta… cuando estoy
interpretando estoy feliz. Entonces, no sé por qué me han llamado, pero el
hecho es que me han llamado, entonces voy a aprovechar esta oportunidad que me
ha puesto la vida para ponerme a prueba.
¿Cuáles fueron los pasos para superar ese miedo en la gala
de los Feroz? ¿Te intentas escudar en una especie de personaje?
Sí, como una función de teatro. Me lo plantee así porque además
era todo de memoria, una puesta en escena de principio a fin: monólogo, escena,
parodia, ahora salgo corriendo, luego entro… y todo muy medido como el que sale
al teatro a actuar. Y sí me escondía un poco en una versión que no soy yo, si
tengo que ser yo habría sido aburrido (Risas).
¿Cómo fue el momento en que interactuaste con Pedro
Almodóvar de forma muy desenfadada? ¿Tenías miedo de la situación a recrear?
Sí, pero eso estaba supercalculado... (Piensa) Bueno, supercalculado no
porque en principio él no podía venir, vino en el último momento. Pero sí que
me dijo Paco Cabezas: “Vas a hacer esto” (Risas) y yo le quería matar en ese
momento, ¡cómo le iba a hacer eso! Pero al final pues mira… yo creo que no le
pareció mal (Risas).
Junto a Tony Garrido, otro de los comentadores de la gala
¿Cómo has vivido hasta este momento personalmente las galas
de los Oscar?
De pequeña me quedaba siempre despierta con mi hermana
viendo la gala (Risas). Luego ya he ido perdiendo un poco la costumbre, y la he
recuperadoen los últimos años. De este
año me faltan unas tres películas por ver, para poder valorarlas en conjunto.
¿Alguna favorita para este año?
Yo para película estoy entre “El lobo de Wall Street” y
“Doce años de esclavitud”, pero probablemente se la lleve “Gravity” (Risas). En
actor me gustaría mucho Leonardo DiCaprio perome pasa que luego veo a Joaquin Phoenix en “Her” y me digo que se lo
tienen que dar, pero luego veo “Mud” y digo que se lo tiene que llevar Matthew
(Risas). Y de actriz se lo va a llevar Cate Blanchet, está muy cantado, ¿no?
Porque está espectacular. Me gustaría mucho que se lo llevara Julia Roberts,
pero no se lo va a llevar creo.
¿Balance personal de los premios Goya?
Pues me alegro muchísimo de que se lo haya llevado David
Trueba, que se lo haya llevado Javier Cámara por ejemplo…
No sé, me parece que ha estado muy bien. Ahora mismo lo que más
nos puede preocupar de los Goya es la repercusión que pueda tener para que la
gente diga: “Ay, voy a verla” (Risas). Ya no es tan importante quién se lo
lleva, sino celebrar esto al máximo y que la gente empiece a coger de otra
manera el cine español. También me gustó mucho el éxito de la película de
Rodrigo Sorogoyen (“Stockholm”), porque yo he trabajado con ély disfruté muchísimo, porque teníamos un
sistema de trabajo en “La pecera de Eva” que estaba muy bien, y él es un
grandísimo director de actores. Es una gozada porque le encanta investigar en
los personajes e investigar en el actor a ver lo que puede sacar.
¿Cómo era exactamente la mecánica de trabajo en “La pecera
de Eva”?
Pues lo primero me obligó a ponerme en una posición que
estaba totalmente a la intemperie, sin un diálogo que aprenderme y estar
rompiéndote la cabeza en cada secuencia porque tienes que decir cosas
coherentes durante quince minutos de toma. Era sobretodo estudiar la estructura
de la secuencia, porque eran secuencias muy largas, entonces tenías que tener
muy claro que “tengo que hablar de esto, pero justo después de esto tengo que
sacar este tema, una vez que haya sacado este tema me tengo que ir a la puerta,
abrir y hacer entrar a este nuevo personaje,y después voy a llamar por teléfono…”. Tú sí que sabes por dónde vamos a
pasar y hay que pasar, porque el argumento está claro, pero todo lo que vas a
decir es lo queno tienes muy claro.
Entonces tienes que estar, despierta no, lo siguiente.Entonces estábamos todos escuchándonos de una
manera brutal, que eso es lo bonito también de este trabajo, aprender a
escuchar.
¿Cómo llevas la gestión de las redes sociales?
Yo no tengo twitter. Me parece genial y me parece que como
herramienta es la bomba para el que sienta que lo puede gestionar y salir
airoso. Yo personalmente sé que no puedo (Risas). Entonces prefiero protegerme
en ese sentido. Estar todo el día comentando me costaría, y al final acabaría
no comentando nada. Me parece que este es un trabajo en el que te expones ya de
por sí mucho y exponerte todo el rato abiertamente, a conciencia.
Ayer se estrenó por fin “Velvet”,la nueva serie de Bambú Producciones para
Antena 3, reuniendo a un gran 24,6 % de la audiencia, y superando así al
estreno de B&B” en Telecinco, que se tuvo que conformar en un más discreto
14%. Hace un mes tuvimos la oportunidad de entrevistar a la guapísima Manuela
Vellés, una de las actrices que integran el fantástico reparto de esta primera.
Primero vamos a hablar un poco de un proyecto reciente
pero ya fuera de cartel, la película “Somos gente honrada”. ¿De qué va la historia y
qué experiencia te ha quedado de ese producto?
Es una película de Vaca Films, con los que ya había
trabajado, ambientada en Galicia. Una
historia de dos hombres que están en paro y se encuentran un fardo de droga, y
que se dedican a venderla como la única cosa que pueden hacer en ese momento
para ganar dinero. Yo soy la hija de uno de ellos, y como que me quedo un poco,
que no me entero de nada, y como mi padre es un desastre pues al final se
descubre todo el pastel.
Se está exhibiendo ahora mismo en los cines “Al final
todos mueren”, película en la que participas. ¿Cómo ha sido el proceso de seguimiento
particular desde estar sin distribución hasta ahora? Pues me pareció un proyecto muy interesante porque son
cuatro directores, la historia gira toda en torno a un meteorito que va a caer
sobre la Tierra y se va a acabar el mundo, entonces, dentro de que el nombre me
encanta, que ya sabes que al final todos mueren (Risas), que es como el
espoiler… Entonces son cuatro directores, que es como un corto cada historia de
ellos, unidos en una película. Muy interesante por trabajar con los actores con
los que trabajé, con el director, apadrinada también por Javier Fesser. Y eso,
un proyecto pequeño, hecho con mucha pasión y mucha dedicación por parte de
todos y que al final pues ha visto la luz de los cines, que está ahora en la
cartelera.
¿Estaba claro desde el principio que las historias se iban
a interconectar de alguna manera o eso surgió a posteriori? Hay conexión entre ellos porque la situación es la misma,
que va a caer el meteorito, y sí que lo sabían. Creo que fue un proyecto como
conjunto entre todos y cada uno tenía que escribir una historia con cuántos
días faltaban para que el meteorito cayera. Y luego sí, hay actores que se van
entremezclando en las historias y sí, fue conjunto. Eran todos directores que
habían ganado premios en el notodofilmfest y se unieron para hacer esta
película.
Tu historia es la que entra dentro de un género de
intriga-drama. ¿Habría alguna de las otras en la que también te hubiera gustado
participar? Me gustaron todas, desde luego. Pero sí, me encanta que
tiene cada historia distintos tonos dentro de que es la misma situación, cada
uno le pone lo suyo, cada director. Y sí, me gusta que termine en el tono de
comedia de la que protagoniza Elisa Mouliáa, me gusta mucho también.
Hablando ya de “Velvet”, que está a punto de estrenarse.
¿Qué nos puedes contar sobre ella? Pues sí, tenemos muchas ganas porque llevamos ya grabando un
tiempo y estamos deseando que salga ya y que la gente la vea, yo creo que va a
ser muy divertida, es un tono comedia-drama, que además tiene la belleza de la
época de los años cincuenta, y ambientada en unas galerías de moda, que también
se puede ver como el mundo de la moda iba entrando desde París. En mi caso,
desde abajo, que yo soy una de las costureras, como se trabaja desde que llega
la tela, cosiendo, las prisas y todo ese proceso, hasta las modelos que hacen
las pasarelas.
¿Con qué eslogan intentarías que la gente viera esta serie
en concreto entre todo este océano de series nacionales?
Pues es una historia de amor y es como un cuento. A mí me
encanta porque es la eterna historia de amor entre una mujer de clase baja y un
hombre de clase alta, y como premia el amor, que es lo más importante, dentro
de que la clase social no es la misma, todo está como en contra… Y yo creo que
ver ese mundo es muy divertido.
A parte de la serie, ¿tienes algún proyecto en un futuro
cercano del que nos puedas contar algo?
Pues ahora mismo estoy centrada en “Velvet”, a tope y
encantadísima con ello. Esperemos que funcione bien.
Disfrutamos el pasado miércoles de la premiere de la
extraordinaria “El lobo de Wall Street” del director Martin Scorsese en los
cines Palafox, donde nos encontramos en el photocall con el actor Canco
Rodríguez, que aborda sus últimos capítulos en la serie “Aída” y además sus
últimas apariciones en el musical “Hoy no me puedo levantar”. Por ello, le
entrevistamos para que nos hable de este cierre de etapa profesional.
Este año echáis por fin el telón de “Aída”. ¿Se puede
adelantar algo de las tramas de los últimos capítulos?
No es que no podamos, es que no sabemos, no nos cuentan lo
que va a pasar. Los guionistas están trabajando en unos guiones muy bonitos, un
cierre último y suponemos que volverán los que se marcharon, a cerrar el
capítulo con nosotros, actores como Carmen Machi, como Ana María Polvorosa…
Pero no nos dicen nada, no nos cuentan ni de qué va a ir, ni nada. Pero va a
ser emotivo seguramente.
¿Se sabe algo de si el último capítulo va a ser en directo
o algo similar?
Yo creo que no, porque no he oído nada ni hay rumor de esto.
Creo que se cerrará en familia, todos juntos, haciendo algo bonito, pero no
creo que se haga en directo.
¿Cómo te imaginas tú a Barajas dentro de cinco años, a
pesar de saber que la serie se acaba ya dentro de unos pocos capítulos?
Pues, yo creo que con un buen empleo pagado por el Estado…
(Risas) No, yo creo que seguirá en su portería disfrutando del día a día del
barrio, de la gente que le quiere allí, que es de los pocos sitios donde
aceptan a este personaje, o sea que yo creo que seguiría ahí.
Estás también con el musical de “Hoy no me puedo levantar”.
¿Hasta cuando continúa la función?
Yo ya cierro mi etapa en el musical el 31 de enero. El
musical continúa porque eso es un dinosaurio gigante, que va avanzando y
acabará la temporada muy bien como va hasta ahora, y espero que renueven una
temporada más en Gran Vía. Pero yo cierro Aída, cierro el musical, cierro toda
esta última etapa mía y empiezo nuevos proyectos: ahora empiezo una obra de
teatro con Miren Ibarguren, junto con otros compañeros, con muchas gracias de
empezar un proyecto nuevo, vida nueva y abierto para acoger nuevos registros y
nuevas historias.
¿Miren Ibarguren y tú sois parte de producción o de guion
de esta nueva obra de teatro?
No, no. Es una obra que viene de Francia, la trasladamos
puramente como actores, con un guion que nos apetece mucho trabajarlo, y no te
puedo contar mucho más porque vamos a empezar ahora en Febrero.
¿Tampoco se sabe nada de una posible tercera parte de los
personajes de “Fuga de cerebros”?
Pues no se sabe ni se ha comentado, pero es una cosa que
siempre está ahí. Cada vez que nos encontramos tanto guion, producción, o el
reparto, se habla de la idea de hacerla, porque siempre ha ido bien en
taquilla, que eso es lo que más interesa a la hora de vender la película para
los que invierten. Y por lo que nos toca es una película que creemos que siempre ha
quedado bien, y creo que hay un buen resultado como comedia y creo que no vendría
nada mal hacer una tercera, la verdad (Risas).
Primero fue Emilio, luego su primo Alfonso. ¿Quién crees
que podría ser en ese caso el protagonista de las nuevas aventuras?
Pues mira, la idea nuestra es o que fuera una chica o que
fueran los dos, Emilio y Alfonso, que volviese Mario Casas y que volviese
Adrián Lastra, y que los dos ayudasen a uno de la pandilla, no nosotros a
ellos, y quién mejor que al Chuli (Alberto Amarilla), al ciego. Esa es la idea
que más nos gusta (Risas). Sería muy interesante, sería muy bonito que los dos
se juntaran para salvar a uno de los compañeros.
Nos encontramos con Cristina Pedroche en la premiere de la
película “El lobo de Wall Street”, protagonizada por Leonardo DiCaprio y
dirigida por Martin Scorsese, donde se dieron lugar varios actores nacionales
para disfrutar de este proyecto en los cines Palafox. Aprovechamos para hablar
con la actriz y también presentadora de sus últimos proyectos
Imagen por Víctor Marina
Has rodado hace poco una película, “Save the zombies”,
cuyo reparto lo integran nombres tan variopintos como el de Enrique San
Francisco, Normal Duval, Antonio Pagudo o el tuyo. ¿Dónde encajan todos estos
nombres en la historia?
Pues encajan porque son pequeñas historias que están
relacionadas todas con los zombies, y de paso que la temática zombie ahora que se
lleva mucho el rollo “Walking Dead”, y encaja a la perfección porque es humor,
y ahí entra todo.
¿De qué va la historia en la que participas tú particularmente?
Pues yo interpreto a la mujer de Antonio Pagudo, una pareja que somos así
muy “pijos”, y me he comprado un zombie a domicilio, y la verdad es que es muy divertida
la historia.
¿Es entonces similar a la reciente “Al final todos mueren”,
donde todas las historias tienen como hilo conductor que los protagonistas saben que la Tierra se va a extinguir?
Sí, la he visto. En este caso sí, todos tienen en común que
hay zombies, pero uno es que el zombie se come a la madre, otro que su zombie
hace otra cosa, a mí me toca un zombie que espero una princesa y de repente es
un zombie malo que se quiere comer a mi perro (Risas). Una cosa muy rara, pero
muy bonita.
Vas a tener dentro de poco una colaboración en “La que se
avecina”. ¿Qué nos puedes decir de esto?
Sí, va a ser por un episodio en “La que se avecina” y otros
dos capítulos en “Águila Roja”. Y nada, con muchas ganas de que se emitan ya,
que se van a emitir este año y esperando cosas nuevas. Ahora estoy en
“Zapeando”, el programa de la sobremesa que hay en La Sexta, y muy contenta
porque de momento hay mucho trabajo.
En “Zapeando” no entraste desde el principio, si no que
hubo como una especie de reformulación del formato.
Sí, fueron probando cosas nuevas y caras nuevas, y bueno, yo
siempre he tenido buena relación con Globomedia, que es la productora que me lo
ha dado todo, que fue la que primero me dio la primera oportunidad con “Sé lo
que hicisteis”. Les apetecía que yo participara, probé un día y gustó, a mí me
gustó, así que perfecto.
¿Cuánto hay de guion y cuanto de libertad en tu
participación en el programa?
Hay guion, seguimos unas pautas, pero lógicamente nos gusta
mucho improvisar, y al final acaban saliendo muchas cosillas a aparte. Pero sí,
hay un guion en el que nos basamos.
Tu nueva posición como colaboradora, ¿te ha obligado más a
ver la televisión que de costumbre?
No (Risas). La verdad es que yo bastante tele, soy muy
televisiva en ambos sentidos, y me gusta mucho la televisión, así que no me han
obligado a ver más.
La semana pasada se estrenó con éxito “Tres bodas de más”,
la nueva comedia de Javier Ruíz Caldera, protagonizada por Inma Cuesta, Martín
Rivas y Paco León. En el prestreno de la película en los cines Callao nos
encontramos con la actriz Nadia de Santiago, a la podemos seguir viendo en ver
en “Amar es para siempre”, que nos habla de su papel en esta serie y de otros
proyectos recientes.
Fotografía de Sergio Navarro
¿Qué esperas ver en la película “Tres bodas de más”? ¿Qué
te imaginas que nos va a ofrecer?
Yo tuve la oportunidad de verla en la distribuidora, porque
Bárbara Santa Cruz es muy amiga mía y me invitó ya a verla. Y la verdad es que
pasé un rato divertidísimo, es una película donde no te paras de reír, con un
humor muy sano y la verdad que es todo un planazo para ir al cine.
Como espectadora, ¿cuál es tu género favorito a la hora de elegir película?
Un poco de todo, no tengo preferencia. Hombre, tal y como
están las cosas sí que agradeces pasar un buen rato en el cine y salir
habiéndote reído, así que yo creo que hoy en día se aprecia más la comedia.
Pero también me como muy a gusto un drama.
Hablando ya de tus proyectos. Acabáis de estrenar en TV la
miniserie “Niños robados”. Háblame un poco de tu personaje y de la experiencia
que te ha quedado después de hacer este trabajo.
Fue un reto porque obviamente el tema era complicado y muy
despegado de mí, nunca había tenido un caso cerca. Me encantó poder dar voz a
esto tan tapado, porque hay más de doscientos mil casos en España, y descubrí que se reúnen todos
los domingos en Sol, y eso no se dice. Me documenté mucho con Salva Calvo, que
es un director maravilloso, dirige de forma genial a los actores, y fue un reto
para mí. Y me encantó también coincidir con Macarena García otra vez, que fue
mi hermana en “Amar en tiempos revueltos” cuando estaba en la primera. Y ya a
nivel de historia, me gustaba que no había ninguna secuencia que no contara
algo, todas tenían una intensidad y un trabajo bastante profundo.
Este proceso de documentación y acercamiento al tema, ¿fue
algo a nivel conjunto o ya particularmente para tu personaje?
Salva nos dio un montón de información, un montón de
documentales, y también se hizo un documental en Antena 3 que lo vimos nosotros. Luego, me han preguntado que si conocía algún caso cercano y yo respondía
que no, hasta el día que se estrenó. Yo tengo un hermano discapacitado y me llamó
una logopeda suya que de pequeño le iba a recoger al colegio. Y entonces
después de preguntarme si me acordaba de ella me dice: “Pues es que yo llevo
tres años buscando a mis dos mayores hermanos gemelos, yo soy la segunda”.
Entonces todo de lo me había empapado para el papel me lo contó un poco ella,
todo lo de las quedadas en Sol y la parte oculta que hay con todo esto. Fue
algo muy impactante. Y sobre todo me llamó por eso, por agradecerme el que diéramos
voz a estos casos.
Hablando ahora de “Amar es para siempre”. ¿En qué punto
está la serie ahora, que expectativas tenéis de seguir si sigue funcionando
perfectamente?
Pues la verdad es que estamos muy contentos porque en
relación al año pasado ha subido tres puntos en audiencia y este año está muy
potente y nos pasa de todo, cada vez que recibo los bloques cada semana
alucino. Empezamos una historia en la que Héctor y yo siempre hemos sido una
pareja como idílica, y entonces le dan un golpe en la cabeza y todo se complica
porque entra en coma y no reconoce a la gente, después un dramón que
hemos pasado… y seguimos recibiendo
nuevos casos, porque somos detectives y curramos en una agencia. No paro de
sorprenderme y de cogerlo con muchísimas ganas, estoy encantadísima.
¿En qué crees que has afianzado el personaje en todo este
tiempo de recorrido en la serie?
Pues supongo que Asun crece de mi mano, crecemos las dos
juntas. Porque al no ser una película, sino una serie diaria que va tan
rápido te vas enterando de todo una semana antes. Asun empezó viniendo
de un pueblo, siendo costurera, para pasar a ser detective, madre y casada. O
sea, ha evolucionado, pero de mi mano, conmigo, en madurez y en todo. Siempre
ha sido una persona muy luchadora, que se reinventa, y que saca a la familia
adelante, muy positiva. Y la verdad es que este año no para de crecer la tía.
Yo la admiro mucho a ella (Risas).
Has rodado hace poco un cortometraje titulado “La cañada de los
ingleses”. Háblame un poco de tu personaje y de qué habla este corto.
Pues me encantó porque fue muy gracioso como llegué yo al proyecto. Me daban un premio por “Ali” en Alicante, y de repente estaba
comiendo con Víctor Matellano, que es el director, y él me dijo “pues yo
estoy moviendo un corto. A mí me gusta mucho Andersen y siempre me han encantado
muchos sus cuentos, y quería hacer como una especie de metáfora de su paso por
España. Pero me falta la sirenita, tengo a Andersen, pero no tengo sirenita”. Y
de repente se me queda mirando y me dice “¿Quieres ser la sirenita?”. Y yo “¿Perdona?
No me voy a ver en esta en la vida” (Risas). Entonces hicimos el corto y lo
rodamos en septiembre en Málaga. Además, trabajé con Collin Arthur, que es un
caracterizador muy potente que me hizo una cola como de látex de sirenita, y
vamos, yo creo que nunca más me voy a ver en una situación así. Me encantó,
la verdad, fueron cuatro días en Málaga muy guays.
Irene Escolar presentó durante la edición de este año de la
Seminci dos proyectos en los que ha formado parte este año: la siguiente
película de Juan Cavestany estrenada hace unos días en Madrid, “Gente en sitios”,
y también lo nuevo de Santiago Tabernero, titulado “Presentimientos” y
protagonizado por Marta Etura y Eduardo Noriega. Por ese motivo, entrevistamos
a la joven intérprete para que nos hable de estos dos proyectos.
Primera pregunta obligada: ¿cómo se siente una actriz al
poder presentar dos películas en un festival de cine como la Seminci?
Ciertamente una actriz ya se siente sorprendida de haber
estado trabajando en dos películas este año, porque tal y como están las cosas…
Pero además, que las dos películas las elijan en el mismo festival y que puedas
asistir a la presentación de las dos pues es un lujo. Y dos películas tan
distintas: una va a la sección paralela Spanish Cinema, que es “Gente en
sitios”; y la otra va a la Sección Oficial, “Presentimientos”. Es bastante interesante
poder presentar dos tipos de película que no tienen nada que ver a nivel de
producción y en cuanto a la historia.
¿Cómo definirías “Gente en sitios”?
“Gente en sitios” habla del momento insólito que estamos
viviendo, de como las personas y la sociedad se desenvuelve ante esta crisis
existencial que estamos sufriendo. Porque al margen de que sea una crisis
económica, creo que se ha extrapolado a una crisis entre personas, de
circunstancias extrañas. Yo cada vez noto que la gente está más extraña y que
no sabemos comportarnos ante tales situaciones. Entonces, “Gente en sitios”
retrata con un estilo muy becketiano y valleinclanesco incluso, ese esperpento
que es la sociedad en laque estamos
ahora mismo: con mucho humor, con tono satírico… Es una película muy divertida pero
tremendamente cruda.
¿Qué papel interpretas en esta película?
En este proyecto somos ochenta actores, que creo que es la
película del cine español con mayor reparto, porque son distintas historias
auto-conclusivas. Yo interpreto a una chica muy jovencita que va a comprarse
una casa, y vamos a poder ver todo lo que le ocurre en esta casa.
Parte del equipo de "Gente en sitios" en la Seminci 2013
En la anterior propuesta del director, “Dispongo de
barcos”, la película se rodó en los tiempos libres que tenía el equipo
artístico. ¿Cuál fue el método de trabajo en este caso?
Pues esta tiene una mecánica similar. Yo admiro a Juan
Cavestany desde hace mucho tiempo porque he visto muchas obras de teatro que él
ha escrito, y acabamos de trabajar juntos en teatro también. Y un día me llamó
y me dijo que si quería hacer una secuencia que grabaríamos en un día y que no
me tenía que aprender nada, simplemente ir allí. Llegué y me dijo “vamos a
improvisar sobre tú comprando una casa. Eres una persona con muchas ganas de
comprarte esa casa, y estás muy ilusionada”. Y entonces eso hicimos,
improvisamos y él nos iba siguiendo con la cámara. Fue algo muy divertido, con
gran libertad y una estupenda experiencia.
El título es “Gente en sitios”. ¿En qué sitio se encuentra
más cómoda Irene Escolar?
Me siento muy cómoda en un teatro, porque he vivido mucho
tiempo en teatros. Por eso es un lugar que a mí me da mucha paz y me siento muy
a gusto, muy tranquila y muy protegida.
La segunda película que presentas en la película es
“Presentimientos”. ¿Qué nos puedes contar sobre ella?
Es un thriller psicológico y emocional que habla sobre la
imposibilidad de amar, sobre la dificultad de amar. Y yo interpreto el
personaje de Sandra, que es una chica también muy jovencita, que tiene una
especie de flirteo con el personaje de Eduardo Noriega, que es como su vía de
escape ante una situación un poco complicada que está viviendo. Sandra es una
chica muy divertida, con mucho entusiasmo y carisma, que sabe lo que le ocurre
a él pero nunca se lo llega a decir, y tienen unos encuentros muy especiales.
¿Qué son para ti los “presentimientos”: crees en ellos o
has tenido alguna vez la sensación de tener uno que luego se ha cumplido?
Pues yo he tenido muchas veces la sensación de que iban a
ocurrir cosas que luego no han ocurrido (Risas). Pero sí he tenido
presentimientos, lo que pasa es que luego no han ocurrido. Pero yo creo que uno
siempre tiene esa sensación de creer que hay algo que está por ahí latente. Yo
creo que general, o por lo menos yo, sí tengo presentimientos de ciertas cosas.
La película se sumerge en parte en el mundo de los sueños.
¿Qué papel juega en la narración este aspecto?
La película habla también sobre los sueños que no se pueden
realizar, o los que uno le gustaría poder realizar y no ha podido… sobre lo que
uno sueña pero que no le ocurre en la vida, y ese sueño, que parece idílico,
luego resulta que tampoco lo es; que la vida real, aunque sea muy cruda… muchas
veces valoramos muy poco las cosas que tenemos en nuestra vida diaria. Y no
quiero desvelar nada más del argumento (Risas).
¿Qué ha aprendido Irene Escolar en esta profesión desde
que empezó a trabajar en ella?
Yo empecé con mucha efusividad y muchas ganas, y creo que
queriendo hacer todo demasiado rápido. Y ahora me he dado cuenta de que no es
necesario, que es una profesión en la que hay que ir con mucha calma, que hay
que estar muy bien formado… por lo tanto yo no he dejado de formarme nunca y
seguiré haciéndolo porque me parece muy importante tener los pies en la tierra.
Creo que hay que tomarse las cosas con mucha calma, no tener pretensiones de
llegar a ningún sitio concreto, sino disfrutar el día a día en un escenario o
en un rodaje, intentar aprender de tus compañeros… yo lo he hecho y ha sido de
las mejores cosas que me han pasado y por ello espero seguir teniendo esos
compañeros.
En este interés por la formación, ¿cuál ha sido la
disciplina que hayas tenido que aprender por exigencias de algún proyecto que
más hayas disfrutado como experiencia?
Ahora por ejemplo estoy aprendiendo a tocar el laúd, o
aprendiendo a montar a caballo. También interpreté el personaje de una
heroinómana y tuve mucho contacto con una asociación que se llama “Punto Omega”,
que está en Madrid, con ellos y con sus pacientes, con otra forma de ver el
mundo, y de entender la vida y el sufrimiento… Siempre vas aprendiendo de todos
los personajes que te toca interpretar.
¿Tienes algún género que todavía no hayas podido probar y
tengas muchas ganas de interpretar?
Pues la verdad es que entre el teatro y el cine he abarcado
un poco todo… (Piensa). Quizás no he hecho ninguna película de terror, pero
tampoco tengo prisa. Si llega creo que puede ser algo muy divertido, pero yo
estoy muy cómoda en lo que estoy haciendo hasta ahora. Además, creo que es
peligroso separar las cosas por géneros: la comedia tiene mucho drama y el
drama tiene mucha comedia, como en la vida. Y entonces separar esto siempre me
parece peligroso porque si no crees que estás en un código, que a lo mejor lo
único que hace es que sea más pernicioso para interpretar.
Además de estas dos películas que tienes en cartel,
¿cuáles son tus proyectos en un futuro cercano?
Voy a hacer ahora una obra de teatro en el Teatro Español de
Madrid, que se llama “El cojo de Inishmaan”. Es un texto de un irlandés que se
llama Martin McDonagh, que escribió y dirigió “Escondidos en Brujas”, y es una
obra de teatro estupenda. Una comedia negra, ambientada en 1934, en la costa
oeste de Irlanda, y muy divertida.
En la Madrid Premiere Week, en el contexto de prestrenos que
se sucedieron a lo largo de la semana en los cines Callao, tuvimos la
oportunidad de entrevistar a Javier Ruiz Caldera, director de “Tres bodas de
más”, su tercera película después de “Spanish Movie” y “Promoción fantasma”. Ésta,
interpretada por actores como Inma Cuesta, Martín Rivas, Laura Sánchez, Paco
León o Berto Romero, sitúa a ésta primera en la tesitura de tener que
enfrentarse a las bodas de tres exnovios distintos. “Tres bodas de más” se
estrena hoy en las salas de toda España.
Fotografía de Sergio Navarro
¿Cómo venderías la película a los espectadores? ¿Con qué
eslogan intentarías hacer que la gente vaya a verla?
Pues yo diría que el 5 de diciembre, quien quiera ver esta
película, quien quiera ir al cine, creo que “Tres bodas de más” es una opción
maravillosa, porque está basada en hechos reales y eso hará que mucha gente se
identifique. Porque todos tenemos exnovios, todos tenemos exparejas, que
vuelven del pasado a torturarnos, a amargarnos la vida. Y en esta película nos
reímos de todo eso: de las exparejas, de los exnovios, de las bodas y de todas
esas situaciones, de manera muy divertida.
¿Hasta qué punto lleváis un poco más allá el nivel de
comedia, como parece entenderse del título de la película, “Tres bodas de más”?
¿Llega a la parodia?
No, la verdad es que nunca estamos parodiando nada. Estamos
riéndonos con cosas que pasan, que nos pasan a todos, y lo exageramos
seguramente, pero es que casi todo lo que pasa en la película está basado en
hechos reales. Las cosas más increíbles que pasan en la película, que nos han
dicho “esto es increíble”, hay un caso real detrás. Obviamente no todo le pasó
a la misma persona, lo que hacemos nosotros es que todo le pase al personaje de
Inma Cuesta, pero todo está basado en hechos reales.
Las tres películas que has dirigido entran en el apartado
de comedia. Como espectador, ¿te ves también más reflejado en este género?
A mí me encanta la comedia, me siento muy a gusto
haciéndola, y espero tener una larga carrera como director y hacer muchas
cosas. Pero ahora mismo, la verdad, no sé si es por como están las cosas, a mí
como espectador me llama mucho la comedia y me gusta como director dirigir
comedias.
¿Crees que la comedia es el género más difícil y a la vez
más infravalorado en los premios, como dijo Julián Villagrán recientemente en
rueda de prensa?
Bueno, si es verdad que los que hacemos comedia ya sabemos
que nos tenemos que dejar el ego apartado en casa, porque sabemos que el tema
premios o prestigio no lo vamos a tener. Lo hacemos porque nos gusta hacer
reír, nos gusta que la gente se lo pase bien. ¿Es un género difícil? No lo sé,
a mí me gusta mucho y pongo todo mi esfuerzo, mi trabajo, y mi presunto talento
en ello. Para mí sería difícil seguramente hacer otras cosas.
¿Cuál es tu ideal de comedia como espectador?
A mí me gusta el cine, me gusta la comedia, y me gusta la
comedia de todos los tiempos. Me encanta Billy Wilder, Ernst Lubitsch, me gusta
la nueva comedia de Appatow, los hermanos Farrelly; del cine español me gusta
lo que hace Borja Cobeaga, David Serrano, Daniel Sánchez Arévalo… Yo veo mucho
cine, mucha comedia y bueno, y espero que algo se me pegue de todo esto que veo
(Risas).
¿En qué crees que has mejorado desde que empezaste con “Spanish
Movie” tu carrera en el largometraje?
Es verdad que llevo tres películas, y he aprendido cosas,
pero cada película para mí es diferente. Seguramente “Spanish Movie”, que fue
mi primera película, sea la película que tenga más éxito de toda mi carrera, fue
un exitazo y ahí está: no lo volvería a repetir, fue una experiencia
maravillosa y un éxito comercial espectacular; pero ahora lo que busco es
dentro de la comedia abrir nuevos horizontes, y probar cosas nuevas, y como siempre,
experimentar y divertirme.
En está búsqueda de cosas nuevas, ¿tienes algún proyecto
futuro después de “Tres bodas de más”?
Sí, aunque ahora estamos en medio de “Tres bodas de más”,
que es esta película en la que estoy volcado, estoy con otro proyecto un
poquito diferente. De hecho, podemos decir que si “Spanish Movie” fue una
comedia de parodias, “Promoción fantasma” fue una comedia fantástica, “Tres
bodas de más” es una comedia romántica, mi próximo proyecto es una comedia de
acción: se llama “Anacleto, agente secreto” y estará protagonizada por Quim
Gutiérrez.
Estuvimos hace algo más de una semana disfrutando en los
cines Callao de la Madrid Premiere Week, presenciando el prestreno de la
película “Desechos”, dirigida por David Marqués, y protagonizada entre otros
por Fernando Tejero, Adriá Collado, Eric Francés, Guillermo Toledo o Antonio
Pagudo. Éste último, que estrena esta noche la séptima temporada de “La que se
avecina” en Telecinco, ha accedido a hablar con nosotros para hablarnos de este
par de proyectos y alguno de sus otros más recientes.
Fotografía de Sergio Navarro
Volvéis a prestrenar la película “Desechos”, después de un
pase que se hizo hace unos meses. ¿De qué habla esta película? ¿Cuál es tu
personaje?
Es una película sobre unos locos que deciden atracar un
banco, una cosa que puede suceder en cualquier momento hoy en día, ¿no? Porque
la situación les ha puesto en un aprieto y ven esa como una solución. Y a mi
personaje lo llaman para que asesore un poco el tema del robo del banco, y
luego nos damos cuenta de que en realidad igual no tiene mucho que ver con eso.
¿Te recordó a la trama que tenías en “La que se avecina”
con el personaje de Tony (Julio Vélez) en el que te obligaba a atracar un
banco?
Yo creo que fue antes “Desechos” que esa trama concreta,
pero no tiene nada que ver (Risas). El personaje de Talín, el que hago en esta
película, no tiene nada que ver. Este es un personaje muy marcado, muy loco, porque
la película tiene eso, ese tipo de personaje. Y la verdad es que disfruté mucho
haciéndolo, y al director le gustó mucho, y me ha prometido hacer “Desechos 2”,
donde Talín va tener mucho más papel (Risas). Va a ser genial.
¿Habéis tenido alguna anécdota habiendo prestrenado en
Callao una película que se titula “Desechos” justo en el momento álgido de la
huelga de limpieza de Madrid?
Pues no ha surgido… aunque Eric Francés ha comentado que le
ha costado muchísimo trabajo llegar hasta aquí porque había mucho lío de
tráfico ahora (Risas). Pero está muy bien traída esa relación (Risas).
Hoy mismo se prestrena también la película “Viral”. ¿Hasta
qué punto crees que se están rompiendo los límites de lo que está permitido
hacer para conseguir más audiencia, más seguidores o más fans? ¿Dónde pondrías
tú esa línea moral?
Está claro que es un mundo que está ahora ahí, que
cualquiera puede acceder a eso, cualquiera puede generar un movimiento buscando
fans, por twitter o por Facebook, o por otros medios. Bueno, yo realmente he
tenido la suerte siempre de participar en grupos de profesionales que siempre
afrontan este trabajo desde el cariño, desde la pasión, desde las ganas de
contar historias, y nunca me he encontrado con nada de esta guerra. Pero vamos,
es un tema de actualidad, claro que sí.
En este ascenso de lo viral, teniendo como figura máxima
la plataforma youtube, en una balanza que fuera del entretenimiento al arte, ¿dónde
sitúas este tipo de contenido?
Yo la verdad es que soy muy fan de estos contenidos. Creo
que cualquier forma de contar cosas es válida. Y son formatos que hoy en día se
están acercando mucho a las salas también, cada vez hay más propuestas en ese
sentido. Antes era muy difícil tener un subjetivo desde un móvil, hoy en día es
una cosa que estamos muy acostumbrados, a esa forma también de que nos cuenten
historias. Yo creo que enriquece, lo único que siempre tiene que haber algo
detrás, que lo importante de nuestra profesión es que intentemos transmitir un
mensaje. Porque para eso somos artistas, para intentar cambiar la sociedad. O
eso nos dijeron nuestros maestros (Risas).
Tienes otra película a punto de estrenar, “Save the
zombies”, con un reparto con nombres como el de Norma Duval, Enrique San
Francisco o Cristina Pedroche. ¿Dónde encaja ese reparto tan variopinto?
No tengo ni idea dónde va a encajar (Risas). Yo me acerqué a
ese proyecto por la pasión precisamente del director, y cómo nos involucraba a
todos en que participáramos; si estamos todos empezando una carrera hay que
apoyarnos todos entre nosotros. Digamos que sólo sé la parte de mi personaje,
pero yo me lo pasé muy bien, el personaje es muy divertido, a mí me encanta, y
ojalá lo pueda sacar a dar un paseo en alguna otra ocasión. Por otro lado, no
tenemos todavía fecha de estreno.
Metiéndonos ya de lleno en “La que se avecina”. ¿Qué vamos
a ver en esta séptima temporada?
Vamos a ver más historias diferentes de estos vecinos locos,
que yo creo que ya es una garantía estupenda para el espectador, porque van a
estar al nivel que nos tienen acostumbrado y más. Y sobretodo tenemos muchísimos cameos esta
temporada, van a aparecer muchos artistas invitados, que siempre es un placer
que se acerque gente con mucha experiencia y con mucho bagaje en esta profesión
y que nos eche una mano para hacer reír a la gente, es una maravilla. Tengo
muchísimas ganas de que empiece.
¿Crees que el que los personajes estén ya tan asentados y
sean estereotipos muy marcados ha liberado a los guionistas para crear tramas
mucho más locas ya que al final con lo que te reconoces son con los personajes?
Sí, bueno, pero también eso es lo que se han ganado a pulso,
después de diez años trabajando y haciendo este estilo y esta forma de entender
el humor. En realidad creo que ellos han llegado por su madurez creativa a ese
punto y hay que aprovecharlo. Pero esto es normal, es orgánico, tenía que
suceder, y eso nos va a hacer como espectadores asumir cosas que a lo mejor en
otro caso serían más difíciles, pero eso también nos va a abrir más la mente y
nos va a liberar para que veamos historias que en realidad son un reflejo de la
sociedad, y yo creo que ese es el éxito también de la serie.
¿Cuál ha sido de estas historias locas en que suelen
involucrarte personajes como Maxi o Estela Reynolds la que más has disfrutado?
Pues precisamente este año tenemos cosas muy relacionadas
con el cine, y van a estar muy divertidas todas esas tramas, no te puedo decir
mucho más (Risas).
Nos acercamos a la premiere de “Stockholm” a los cines
Callao de Gran Vía, película protagonizada por Aura Garrido y Javier Pereira,
donde se dieron cita conocidos actores de nuestra pequeña y gran pantalla como
Gorka Otxoa, al que podemos ver en este momento en “Vive cantando”, la serie de
Antena 3 que se emite todos los martes. Ante el capítulo de esta noche, le
realizamos un cuestionario hablando de sus últimos proyectos.
Fotografía de Cris Aragón
¿Cuáles son las expectativas respecto a una posible
renovación de “Vive cantando” por una segunda temporada?
Por ahora se han pedido dos capítulos más, vamos a hacer hasta
un total de quince, que no suele ser lo habitual en una temporada, y vamos a
llegar hasta navidades porque empezamos en septiembre pronto a emitir. La serie
está yendo muy bien de audiencia, está siendo prácticamente líder todas las
noches, menos una me parece, y la cadena está muy contenta, nosotros también, a
la gente le gusta… pero bueno a ver si nos confirman pronto si hay segunda o
no, estamos a la espera, pero encantados de la vida.
(*A día de hoy se ha
confirmado que “Vive cantando” tendrá segunda temporada).
Siendo una serie de corte familiar como las que tanto estamos
acostumbrados a ver, ¿cuál crees que es el elemento distintivo de “Vive
cantando” para que haya atraído a la audiencia esta temporada?
Nunca se sabe porque hay mil factores. Yo creo que lo que no
hay hoy en día son muchas series cercanas, normales, de un barrio normal, de
gente normal… Hay mucha serie de época, buenísimas, de muy buena calidad, pero
son otro tipo de series más alejadas en el tiempo. Y esta
serie es muy de empatizar con los personajes, de que la gente se identifique
con ellos, de gente muy cercana: hablan de la crisis, de segundas oportunidades…
Además, es una serie muy optimista, muy buenrrollera, la música yo creo que
también es un elemento de buen rollo y de alegría, y me parece que ha llegado a
la gente.
Cuando te comentaron que había un factor musical integrado
en la historia, ¿te dio miedo el tener que ejercer en ese ámbito o te manejas
bien?
Me dio un poco de pavor. (Risas) Primero, nunca he cantado
en ningún trabajo, y segundo, no canto nada bien. Pero bueno, enseguida vimos
que eso era un karaoke, no era una serie musical en la que de repente nos
ponemos a cantar estupendos y divinos de la muerte, sino que de repente hay una
canción dentro del karaoke como si en un bar se toma alguien una cerveza; y
siempre tiene una razóndramática y de
texto, de historia. Entonces mi personaje canta como puede, como ocurre en un
karaoke. No había un nivel de exigencia, sino que canta cada uno
como puede, y algunos personajes tienen que cantar mejor, otros tienen que
cantar peor… y en ese sentido me liberaron bastante.
¿En qué se nota la mano del director, Miguel Albadalejo,
en la serie?
Miguel tampoco dirige toda la serie: dirigió los dos
primeros, ahora ha dirigido los dos últimos… ha dirigido muchos y muy
importantes capítulos, y desde luego es digamos el primer director de la serie:
y su marca se ve claramente. Yo creo que cuando pensaron la serie como iba a
ser, con esa mezcla de drama y comedia, con esa ternura, esa cercanía, esos
personajes tan naturales, pensaron en él sin duda y acertaron de pleno, porque
todas sus películas tienen esa marca. El
resto de directores tan bien están maravillosos, pero el que inicia y termina
las temporadas es él y yo creo que su mano se nota.
Aunque se grabó hace tiempo, hace poco hiciste una
colaboración en la web-serie “Inquilinos”. ¿Cómo llegó el proyecto hasta ti?
¿Qué experiencia te quedó?
Pues como suele ocurrir esto, a través de amigos. Bárbara
Santa Cruz, que está en la serie, es amiga mía, y me dijo “Oye, estamos con la
serie ésta. ¿Y si hicieras un cameo?”. También teníamos amigos en común con Inés,
con la creadora, directora, protagonista, de esta movida que se curra ella como
una campeón. (Risas) Y nada, me lo propusieron, por fechas podía porque este
capítulo entero lo grabaron a lo largo de varios meses. Y de hecho ahora con
con Inés voy a hacer el próximo cortometraje que está preparando, o sea que por
ahí ha empezado una relación laboral (Risas).
Has estrenado hace poco también un cortometraje, que se
titula “El ritmo en sus venas”. ¿Qué me puedes contar de él?
Pues le acabamos el año pasado y se ha estrenado a lo largo
de este año, y se está moviendo: en la revista “Fotogramas” lo han cogido para
una sección de un concurso de cortos, y está mandándose a festivales. Lo
rodamos en Barcelona, fuimos una semana allí entera, además rodamos Eva Ugarte
y yo (mi chica y yo), que nos querían a los dos y somos la pareja protagonista,
entonces fue una oportunidad muy bonita para nosotros. El cortometraje tiene un
toque de surrealismo: una pareja que está muy mal, está acabada, ella me va a
dejar y está desesperada, se está acostando con el jefe; entonces yo tengo una
banda y en un momento dado hay un cortocircuito, y resulta que si no toco la
guitarra ella se muere, pierde el conocimiento (Risas). Entonces la pareja
cambia radicalmente, porque se ven obligados a estar todo el rato juntos, y no
te voy a contar el final pero hay un giro potente.
Ya la última, ¿algún otro proyecto en un futuro cercano
del que se pueda hablar?
Que se pueda contar… esa es la pregunta (Risas). Tengo
varios largometrajes que no sé si se harán: cuando, cómo, por qué. Pero bueno,
como estamos a la espera de si va a haber segunda temporada de la serie lo
tengo todo un poco bloqueado.