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miércoles, 14 de mayo de 2014

POR UN PUÑADO DE BESOS

Sol (Ana de Armas) y Dani (Martiño Rivas) han quedado para su primera cita, pero su conversación no es la habitual. Meses atrás, los sueños de Sol, una hermosa y sensible chica, se quebraron trágicamente, a pesar de lo cual siguió convencida de que el amor era para ella una necesidad; por eso, emprendió la búsqueda de un alma gemela con quien compartirlo todo. El problema es que Dani esconde un secreto que puede hacer añicos las ilusiones de Sol.

La película de David Menkes es el claro ejemplo de una mala adaptación de novela a la gran pantalla. Sin haber tenido la oportunidad de leer el libro en el que se basa "Un poco de abril, algo de mayo, y todo de septiembre" de Jordi Sierra I Fabra), parece obvio que la traslación ha sido literal en los momentos que no tenía que serlo, y la transformación de una sustancia a otra se queda a medio camino en otras tantas. En cuanto al primer aspecto, algunos diálogos que probablemente estén sacados tal cual de la novela quedan infantiles y casi irrisorios en boca de unos actores que sólo consiguen transmitir la química a ratos. Mucho tiene que ver la incompetencia que ya demostró David Menkes con "Mentiras y gordas" para tratar temas juveniles. Los intentos de Ana de Armas por hacer creíble a la protagonista, algo que consigue a momentos, se dan al traste al contraponerle a un Martiño Rivas muy plano, mucho mejor en su interpretación de pasota atractivo en "Tres bodas de más" que en su papel de galán en esta cinta, cosa que a priori hubiera creído más posible en el otro sentido.

El otro aspecto por el que queda patente el mal ejercicio de traslación es que no ha sabido cómo mostrar la instrospección y la vertiente psicológica que permite la novela, haciendo intentos vacíos y caóticos por reflejar este apartado, como la secuencia en que el personaje de Marina Salas habla de la protagonista directamente a cámara, recurso que no se vuelve a repetir y que por eso se torna raro e innecesario. Los personajes secundarios, aunque se pueda pretender lo contrario, son meros frontones de los protagonistas para que choquen sus dudas respecto a su historia de amor: mientras que en "Esto no es una cita" se sacaba partido en el aspecto cómico, aquí no ocurr en el aspecto dramático. Finalmente, en el apartado positivo resaltar la dignidad en la interpretación de su pequeño personaje de Megan Montaner -actualmente en la serie "Sin identidad"-, y el uso de una banda sonora fresca, sorprendente y que rompe los esquemas en el buen sentido. Mi puntuación: 3,5 sobre 10. "Por un puñado de besos" se estrena mañana jueves 15 de mayo en las salas españolas.

domingo, 17 de noviembre de 2013

ENTREVISTA A MARINA SALAS

En el contexto de la premiere en los cines Capitol de la película “Stockholm”, protagonizada por Aura Garrido y Javier Pereira, entrevistamos a la actriz Marina Salas, recientemente vista en la serie “El barco”, que actualmente acaba de estrenar un cortometraje que protagoniza junto al mismo Javier Pereira, y que tiene pendiente de estreno la película romántica “Por un puñado de besos”.

¿Cómo te llegó el proyecto de la película de “Por un puñado de besos”?
Es una historia un poco rara. Yo me encontré un día que había quedado en el “Pepe Botella” con Jan Cornet, que también está en la película y es muy amigo mío. Él estaba tomándose un café con David Menkes, justamente hablando de la peli, porque le iba a dar el guion. Entonces yo fui a saludar a Jan y David me vio y me dijo: “que bien que te encuentro, porque Ana (de Armas) me ha hablado de ti y quiero hablarte sobre la peli”. Y entonces, bueno, un poco fue a raíz de Ana de Armas, pero ves, las casualidades a veces te llevan a encontrarte estas cosas.

¿Cuál es el personaje que interpretas en la película?
Es que es un poco raro (Risas). Yo vivo con Sol, el personaje que interpreta Ana de Armas, y la acompaño un poco por ese camino que atraviesa en la película. (Piensa) Es que si te digo más cosas igual a lo mejor estoy metiendo la pata… Si te digo una cosa clave ya te destripo la película.

¿Has leído la novela en la que está basada antes de empezar rodar la película?
No, la novela no la he leído. Como has dicho tú, está basada en una novela que se llama “Un poco de abril, algo de mayo, todo de septiembre” de Jordi Sierra I Fabra. 


Tengo entendido que el autor de la novela estuvo un día con vosotros en el rodaje. ¿Qué impresiones te quedaron de ese día? ¿Os dio algunas pautas para vuestro personaje?
Él vino como a mitad de rodaje y yo me enamoré de él, es absolutamente encantador. De hecho ahora mantenemos contacto por mail porque cogimos muy buen feeling y muy buen rollo. Pero no, no nos habló nada de la peli, ni quiso meter mano para nada en los personajes ni el guion.

Jordi Sierra I Fabra ha escrito unas cuatrocientas novelas englobando muchos géneros y temáticas. ¿Has leído alguna de ellas?
Sí, sí. Ha escrito muchísimas. Y es un tío que tiene un par de fundaciones, una en Barcelona y una en Colombia, que enseñan a niños a leer y a escribir. Es un crack. Tiene muchísimas novelas y he estado intentando comprar alguna, lo que pasa es que las quiero leer en catalán, porque yo soy de allí y como él también es de allí pues hay algo del idioma que creo que puede ser más chulo para disfrutarlo al máximo. Y al no ir a Barcelona pues no las he comprado aún. Tiene una, que me habló de ella, sobre modelos que tengo muchas ganas de leer. Es un tipo muy interesante, a mí me cautivó.

Háblame ahora sobre el corto “Sexo explícito” que protagonizas junto a Javier Pereira. ¿Cómo llegó el proyecto hasta ti?
Bueno, este corto es con Javi, como has dicho, y está dirigido por José Manuel Carrasco. A mí lo que me pasó con este corto es que de pronto encontré un amigo en Carrasco, porque a raíz de ese momento nos hemos hecho íntimos y esto es oro.

¿Qué es lo que crees que tiene de nuevo?
No sé, yo creo que Carrasco es un tío muy ingenioso, y con un estilo y un mundo muy particular. Él siempre está probando, y quiere probar cosas a nivel estético-visual, de narrativa… Y luego dirige actores increíblemente, a nivel emocional y sensitivo es lo más, porque él ha estudiado interpretación, él es actor y sabe mucho de eso. Y luego está probando sus cosas, está haciendo sus experimentos para volar y despegar. Y creo que eso es un poco lo que tiene.

Fotografía de Cristina Aragón
¿Cómo fue el proceso de trabajo con él a nivel interpretativo? ¿En qué momento se incorpora el elemento claqueta que luego veremos en el resultado final?
A nosotros durante el rodaje, sí que creo que él sabía lo de la claqueta, porque si que nos decía “tú al final aquí aguanta”, lo que pasa es que yo no sabía que al final iba a meterlo. Y luego sí que nos dijo: “en el principio del corto quiero hacer un homenaje a Bandè à part y voy a meter el montaje justo con la musiquita que va acompañando a unas imágenes muy picadas”, porque él es un fan de Truffaut y de Godard.

¿Algún proyecto próximo del que se pueda hablar en un futuro cercano?
Tengo dos películas en Barcelona. Una es de Silvia Munt, que se titula “El café de la Marina” y voy a actuar junto a Pablo Derqui, que es una adaptación de Josep María de Sagarra, que es una obra de teatro de principios de siglo y lo han adaptado; y la otra es “Sonata para violonchelo” de Ana Bofarull, en la que también está Jan Cornet y que es una película pequeña que produce el ICA y es sobre una violonchelista que tiene fibromialgia. 

domingo, 3 de noviembre de 2013

ENTREVISTA A JAVIER PEREIRA


Una noche, en una discoteca, ves a una chica y te enamoras automáticamente. Se lo dices, pero no te hace caso. Insistes y consigues estar con ella el resto de la noche. La convences y terminas en la cama con ella. ¿Qué ocurriría si al día siguiente no es la chica que parecía ser? Una noche, en una discoteca, estás cansada y viene el típico chico que dice que se ha enamorado de ti. Le dices que se vaya, pero él insiste. Compruebas que no es el típico chico, es gracioso, encantador y además se ha enamorado. Notas que te gusta y terminas accediendo a pasar la noche con él. ¿Qué ocurriría si al día siguiente no es el chico que parecía ser?

Con estas dos caras de la moneda, los creadores de “Stockholm” explican lo que nos podemos esperar de su película. Entrevistamos a Javier Pereira, que interpreta a la vertiente masculina de este duelo, para preguntarle sobre sus impresiones sobre el proyecto y sobre otros aspectos de su carrera como actor.

Define con tus palabras de qué va la película, ¿cuál es la apuesta que hacéis en “Stockholm”?
Yo creo que es una apuesta interesante para contar cómo en parte nos relacionamos hoy en día, cómo todo lo queremos muy rápido y no pensamos en las consecuencias de las cosas que provocan nuestros actos. Y sobre todo es eso, un juego de dos personas que se conocen en una noche, en un día concreto, y que van a jugar.
¿Cómo abordaste la dualidad que podemos ver en tu personaje para que no nos resultaran ajenas y bipolares las dos caras tan distintas que podemos ver de él, o simplemente que no le tildáramos de cabrón?
Sí, ese era un miedo que tenía. Que a pesar de que el personaje en ocasiones puede caer mal, intentar que en general no cayera mal porque si no ese “cabrón” iba a ser muy plano y entonces ya no te iba a interesar. Yo creo que este personaje tiene dos lados: uno que habla de cómo realmente es él si estuviera solo, y otro de cómo cambia cuando está con gente. Entonces yo sabía que en cierta manera era dos personajes y sólo había que elegir en cada momento cual quería mostrar. Más o menos me iba guiando por eso.
¿Cómo ha sido el proceso de búsqueda de financiación y distribución para la película?
Yo he estado muy metido en la película desde el principio, desde mucho antes de hacerla. Y en buscar el dinero y todo, porque somos amigos los que la hemos hecho. Y sí, ha sido un proceso largo, pero bueno, nos ha salido bien y tiene su recompensa. Pero sí es verdad que nos ha costado mucho tanto en crowfunding con la plataforma verkami como luego en pequeñas inversiones de amigos y familiares, que se han convertido todos en productores y ahora la película es de muchísima gente.
¿Con qué eslogan intentarías atraer a los espectadores para que vieran “Stockholm”?
Diría que la gente se va a sentir muy identificada con cualquiera de los dos personajes, que es una película muy real, y que de lo que yo tengo constancia, el porcentaje más alto de personas que la han visto a la salida me han dicho que realmente les ha gustado (Risas).
También te hemos podido ver recientemente en el cortometraje “Sexo explícito” junto a Marina Salas. ¿Qué impresiones sacaste del corto y cómo te llegó el proyecto?
Pues es un corto para mí diferente y muy curioso, el director es José Manuel Carrasco, que es un director muy interesante y ha dirigido una película (“El diario de Carlota”). Me llegó porque él me había dirigido en teatro y me ofreció hacerlo. Y yo creo que el cortometraje es una apuesta diferente y divertida sobre hablar de sexo tan abiertamente en un desayuno. Me lo pasé muy bien haciéndolo, la verdad.
¿En qué momento se decidió la incorporación del elemento claqueta en el corto –algo en apariencia un elemento puramente de rodaje-, fue algo desde el principio contemplado?
Yo creo que el director lo quería hacer así desde el principio. Quería cortar y que se vieran otras cosas. Yo creo que él lo tenía claro desde el principio, que más que separar secuencias era un elemento de metalenguaje, de intentar mezclar la ficción con la realidad (Risas).
¿Cuál fue tu experiencia en la colaboración que hiciste en “Frágiles”, que aunque daba la impresión de que podría tener una continuación se quedó en un solo episodio?
Sí, claro. Al final los guionistas decidieron que transcurría un año entre el final de la primera y el principio de la segunda temporada y entonces ya no venía a cuento retomar mi personaje. Pero muy bien, una experiencia muy buena: es una serie que se trabaja improvisando, no hay guiones, entonces para el actor es muy apetecible y muy divertido.
¿En qué consistía exactamente esa improvisación en “Frágiles” para el actor? ¿Los guiones eran solo unas pautas de actuación?
Digamos que lo que no hay es guion en el sentido usual, no hay diálogos de cada personaje. Pero si hay una secuencia, por ejemplo, la secuencia ocho, y más o menos narrado de una forma normal pues te explican “empezáis los dos más o menos hablando sobre tal tema, luego tenéis que llegar a no sé qué punto, y luego uno se cabrea por esto o lo otro”. Te dan unas pautas de lo que más o menos quieren que se hable en esa escena, pero luego todo lo que surja se puede ir diciendo. Entonces, grabas dos o tres tomas y luego ellos cogen las frases que quieran de las tomas que quieran.
En vuestro capítulo en concreto entonces, ¿hubo bastante ensayo para intentar llegar a una experiencia común antes de rodar?
Ensayo no mucho, no da mucho tiempo en la televisión. Pero bueno, al hacerlo dos o tres veces pues vas cubriendo bastante campo, probando varias cosas en distintas tomas, y entonces luego cogen de una y de otra.
Desde que empezaste como actor, ¿qué has aprendido de la profesión a lo largo de estos años?
Pues yo quiero creer que he mejorado mucho. Siempre la experiencia es básica en esto. Yo creo que un actor se hace mitad escuela, que yo lo hice, y la otra mitad trabajando, que he tenido la oportunidad de hacerlo también porque he trabajado, o sea que la verdad que espero haber avanzado mucho desde los quince años que empecé a actuar, porque han pasado unos cuantos.
¿Hay algún género que se te haya resistido a lo largo de tu carrera y que tengas especial interés en probar?
Donde menos he trabajado creo que ha sido la comedia. Porque de comedia pura quizás sólo he estado en “Cuestión de sexo”, una serie que hice, y ahora una obra de teatro que estoy haciendo que es “Perversiones sexuales en Chicago”, pero en general siempre he hecho más drama.
Nos encontramos en el Festival de la Seminci, mientras presentas “Stockholm”, y un festival suele estar asociado al concepto de premios. ¿Qué significan los premios para ti?
Pues algo muy bonito, pero tampoco imprescindible y necesario. Cuando llega, bien, hay que disfrutarlo y celebrarlo, pero a veces si no llega tampoco es síntoma de que vayas por mal camino. Los premios al fin y al cabo son un poco, no la lotería, pero depende de tantas cosas que no sabemos y se tienen que dar tantas circunstancias, que a veces hay que relativizarlos.
¿Qué tal se te da la parte de marketing y presentación de los proyectos: ruedas de prensa, entrevistas, o premieres?
Bien, más o menos bien, cada vez mejor. Todo es cuestión de práctica, y al principio te cuesta un poco más, pero bueno, ya cuando lo vas haciendo con una película, con otra y con otra, ya le vas cogiendo el truquillo y cada vez se hace más fácil y llevadero. Y a parte es necesario para que la gente vea la película.
¿Algún proyecto de tu futuro cercano del que puedas hablar?
Tengo por estrenar dos películas que he hecho, que son “Anochece en la India” con Juan Diego, que es una película de Chema Rodríguez que pinta muy bien; y “Serie Z”, una película de terror, hecha con unos amigos, con Samuel Gutiérrez. Y de momento eso, porque ahora empieza otra obra de teatro quizás, pero no es seguro.

* "Stockholm" se estrena este viernes 8 de noviembre en las salas españolas.

jueves, 22 de agosto de 2013

ENTREVISTA A JORDI SIERRA I FABRA

David Menkes rueda actualmente la película “Por un puñado de besos”, protagonizada por Martiño Rivas y Ana de Armas, basada en la novela de Jordi Sierra i Fabra “Un poco de abril, algo de mayo, todo de septiembre”. Hablamos con el autor, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2007 y con más de cuatrocientas obras publicadas hasta el momento, sobre lo que ha supuesto esta noticia para él.

¿De que va “Un poco de abril, algo de mayo, todo de septiembre” y de que irá “Por un puñado de besos”?
A mí me han prohibido que desvele el tema del libro porque dicen que si sabes de qué va la novela ya sabes de qué va la historia… Pero sí que te diré que es una chica que pone un anuncio en un periódico buscando a un chico que sea como ella, que tenga sus mismos problemas, y entonces aparece un periodista fingiendo ser lo que no es, pero que se queda prendado de ella en cuanto la ve. Nosotros lo definimos como una historia sobre como volver a vivir, volver a la vida, a través del amor.
¿Cómo se te ocurrió la idea?
La historia está basada en un hecho real. Es un anuncio que leí en un periódico de Barcelona el 2 de abril de 2001. Era un anuncio de cuatro líneas pero pensé “qué historia más bonita”. Y de ahí surgió la novela que escribí en 2002 y que tardé en publicar nueve años, porque nadie quería publicarla por el tema.
¿Crees que esta novela tenía más elementos cinematográficos que tus otras novelas o que simplemente ha sido casualidad?
Yo tengo cuatrocientos libros y llevo cuarenta años oyendo decir que mis novelas son cine puro. Y es verdad, porque yo soy hijo del cine. He leído mucho, pero me he pasado toda la vida viendo películas, he visto todo lo que se puede ver. Entonces mis libros son cien por cien cinematográficos: de entrada todo son diálogos, capítulos muy cortos… cada capítulo es como una escena que se puede rodar tal cual. Lo que ocurre es que me han comprado como quince libros, gente como Imanol Uribe, pero al final las películas nunca se hacían. ¡En cine no había forma! (Risas) A última hora siempre se caía… Y por fin aparece David Menkes y le dije lo que a todos: “Aquí tienes mi libro, haz lo que te dé la gana. No te voy a pedir nada. No te preocupes, yo sé que moriré sin ver mi nombre en la pantalla grande”. Y entonces David me dijo que eso no iba a pasar, y que no había leído solamente este libro mío, sino que ha leído un montón y tiene un montón de proyectos con novelas mías acojonantes. Él los llama joyitas. No sé si nos dará para vivir tres o cuatro vidas (Risas).
¿A qué tipo de acuerdo llegaste con David Menkes sobre las cosas que querías preservar a toda costa de la novela?
Yo no soy el típico autor que te vende una novela, y haces la película y luego se queja. “Oh, es que me han cambiado a mi personaje, no sé que…”. No, mi libro ya está hecho, y lo firmo yo. Mi ego está totalmente cubierto. Una película es del director, y entiendo que el lenguaje cinematográfico es diferente. Yo con David me entendí enseguida, y la película es cien por cien mi libro, son mis diálogos y ha respetado todo. Yo creía que habría cambios a punta de pala. Porque una vez que hicieron una película mía, “Campos de fresas”, que se hizo para TV, y es que no había nada de mi libro, las fans se me quejaban…. Pero con esta no, David me ha respetado todo.
¿Te hubieras atrevido a escribir tú mismo el guion de la película si te lo hubieran pedido o te hubieran dejado?
No. No es que no me vea, es que no quiero. Y no quiero por un motivo muy simple: yo hago una novela, y es mi novela, y cuando acabo de escribirla te juro que ni me la leo. Antes de ese momento trabajo mucho el guion previo, de hecho soy como un director de cine pero que escribe: preparo el guion de forma exhaustiva, me voy a una isla y me encierro allí dos semanas… entonces hago el guion tan minucioso que luego cuando vuelvo a Barcelona lo escribo en una semana. Soy incapaz de coger un libro mío y rescribirlo, o corregirlo; porque para mí corregirlo es enfriarlo. Entonces, ¿qué ocurre? que en cine un guion te dicen que hasta la octava o novena versión no está listo, y yo me veo a mí rescribiendo un guion ya dos o tres veces y me horroriza. Yo he hecho guiones de película para TVE hace veinticuatro años, pero siempre con la condición de que el guion que yo escriba yo no voy a tocarlo más. Si el director quiere retocarlo él y figurar como coguionista, que lo haga, pero yo me niego a revisar un texto mío.
¿Cuáles son los miedos que tienes en el momento de ver trasladada tu obra en pantalla?
Miedo no, felicidad. Total felicidad. Cuando me dijo David que el personaje de la novela lo haría Ana de Armas… Yo, como soy un tío, mis personajes femeninos son muy fuertes, chicas con carácter. El personaje de ella, que en la película se llama Sol porque le han cambiado el nombre, es una tía muy fuerte pero también frágil y dulce. Así que yo me la imaginaba mucho como Ana, porque tenía que ser una chica dulce de forma que el periodista cuando va a verla queda desarmado, se derrumba, se enamora a la primera… Además, vi ayer varias escenas que rodaba y lo borda.

¿El resto de los actores se parecen a los personajes que tú tenías en mente?
Pues mira, en cambio, nunca me imaginé al protagonista. No pensé ni en Martín Rivas ni en nadie. Simplemente era un chico.
¿Has conocido ya al equipo artístico a parte del director? ¿Les has dado alguna indicación concreta sobre sus personajes?
Ayer me senté, disfruté viendo el rodaje, estuve con las actrices, con Marina Salas que es una persona muy dulce y además también es de Barcelona, estuve con Martiño Rivas… hablamos, hicimos el burro, nos reímos… Yo soy un invitado porque David Menkes insistió en que viniera al rodaje, insistió en que tenía que ver la película al menos un día y conocer a la gente. Yo en verano nunca viajo, porque de julio a septiembre me encierro en una casa que tengo en una montaña y no paro de escribir. Pero David insistió, vine, y estoy muy contento.
¿Cuáles son tus proyectos en un futuro inmediato?
Tengo tantos libros que tengo publicados que puedes encontrar y leer… Este verano tengo hechas mil trescientas páginas. Esos son muchos libros: para niños, para jóvenes, y para adultos. Con los guiones previos hechos ya antes de encerrarme. Entonces esos libros saldrán dentro de un año, dos, puede que alguno no salga… pero como tampoco sé cuando van a salir no me gusta a hablar de ningún libro en concreto. Prefiero hablar de lo que se acaba de publicar, porque eso sí que se puede ver y tocar.

domingo, 8 de julio de 2012

CUESTIONARIO A MARINA SALAS, MARTA HAZAS, AURA GARRIDO Y BLANCA SUÁREZ


Paco León presentó el jueves pasado en el Cine de Verano de la Bombilla ante muchos de sus amigos, prensa, parte de su familia, y bajo la atenta mirada de las estrellas, su primera incursión en la dirección cinematográfica. En esta, mezcla ficción y documental para contarnos la vida de su madre, pero también la cotidianeidad de su familia. A propósito del estreno, realizamos un pequeño cuestionario a cuatro de las jóvenes actrices españolas que más están dando que hablar estos últimos meses.

 
Paco León se ha expuesto enormemente ante el público haciendo un retrato sobre su madre. ¿Te animarías a hacer una película sobre un amigo o un familiar?
Marina Salas: Pues no sé si lo haría… Está claro que hay mucha gente de la que hablar, y supongo que depende del momento vital en el que estés y qué es lo que te mueve a contar esa historia.
Marta Hazas: ¡Uy! Yo la haría sobre mi abuela Larín (risas). Gracias a ella yo creo que soy actriz, porque con ella veía un montón de películas de cine clásico y es algo que recuerdo con mucho cariño.
Aura Garrido: Pues probablemente la haría. De hecho, yo creo que la mayor parte del cine nace de la experiencia, y de las cosas que te han tocado, que has vivido y de la gente que te ha marcado.
Blanca Suárez: Yo creo que sí. No tengo a nadie en mi familia que sea tan huracán como Carmina (risas), pero creo que todos tenemos alguien especial en nuestra familia a quién le haríamos un homenaje así.

En declaraciones en clave guasona, Paco León dijo que ha hecho también esta película para mostrar de dónde le viene el arte, de dónde le viene la “gracia”. ¿De dónde viene tu inspiración? ¿De qué referentes sueles echar mano?
Marina Salas: Pues a mí hay mucha gente que me inspira; pero más que gente en concreto, lo que me mueve normalmente son situaciones o ejemplos que veo a nivel de acciones que se llevan a cabo.
Marta Hazas: Pues a mí me viene un poco de los recuerdos, del día a día, de las aventuras que te pasan. Porque la vida muchas veces te sorprende y supera a la ficción.
Aura Garrido: Pues es que no sabría decirte muy bien. Si es verdad que vengo de una familia en la que hay muchos músicos, y entonces supongo que he estado en contacto con el arte desde que era muy pequeña y que algo de eso habré mamado.
Blanca Suárez: Sí tengo obviamente ciertos referentes, aunque lo que sí intento es un poco adaptarlo a mí misma, porque si no hay veces que te fijas tanto en alguien que al final te da rabia copiar. Entonces dices “cojo esto, pero tengo muy claro que quiero ser yo misma”.

De una forma novedosa y arriesgada, Paco ha estrenado simultáneamente en cine, DVD e Internet. ¿Qué te parece la iniciativa sabiendo como está el mercado audiovisual?
Marina Salas: Buff… (Risas) Vaya tema… Ese más que un tema es un temazo. Tal y como está el panorama, me parece una acción muy arriesgada, aunque todo esto lo hablo desde el desconocimiento preciso de qué ha pasado exactamente con esta peli, porque me han contado varias versiones pero desde dentro no sé muy bien cómo ha sido… Pero sí que creo que tal y cómo está el momento es difícil dar la espalda a todo esto, porque también habla de nuestro proceso y de cambios importantes. Hay que encontrar el equilibrio, pero dar la espalda tampoco creo que sea la solución. Yo no sé exactamente cuál sería esa solución, pero tal vez podría haber un acuerdo o algo… hay que ver como se va colocando el mercado.
Marta Hazas: A mí me parece que dada la situación en la que está el cine, y sobre todo el cine español, siempre hay que buscar alternativas. Creo que se está arriesgando mucho, pero yo lo aplaudo. Me parece complicado competir con precios de internet y precios de descargas a los precios que hay en las salas de cine, pero bueno, tengo ganas de saber yo también cómo funciona.
Aura Garrido: A mí me parece una iniciativa maravillosa, y creo que el futuro del cine español puede ir perfectamente por ese camino. Creo que es una manera de acercarlo a todo el público en general, de hacerlo más accesible, y a la vez es una manera maravillosa de distribución y de seguir adelante con nuestra industria.
Blanca Suárez: Me parece una medida maravillosa. Creo que la gente no va a dejar de ir al cine porque se haga esto, porque a quienes nos guste ir al cine, iremos.

Por último, una pregunta más personal. ¿Qué proyectos tienes para el futuro próximo?
Marina Salas: Estoy haciendo la tercera temporada de “El Barco”, que terminamos de grabar a mediados de Agosto, y luego no se sabe qué pasará hasta que emitamos. Y empiezo a ensayar una obra de teatro en Septiembre que es una versión de “La gaviota” de Daniel Veronese.
Marta Hazas: Voy a seguir en “Bandolera” hasta final de año. Pero el 17 de Agosto entro con la comedia “Amigos hasta la muerte” en el Teatro Muñoz Seca, que francamente te la recomiendo porque es de carcajada.
Aura Garrido: Ahora estoy rodando una película que se llama “Viral” de Lucas Figueroa, y a parte tengo otras dos películas por estrenar: “Stockholm” de Rodrigo Sorogoyen y “Los ilusos” de Jonás Trueba. He rodado hace poco “El cuerpo” con Oriol Paulo, que abrirá el Festival de Sitges. En cuanto a televisión, he grabado “Imperium”, que se estrena en Septiembre, en la que interpreto a una romana, hija de un Senador al que traiciona Galba y que dedica su vida a intentar salvar a su padre.
Blanca Suárez: Empezamos en unas semanas ha rodar con Pedro otra vez la tercera temporada de “El Barco”, y de momento eso es todo, para no estar todo el veranito currando sin tener vacaciones.

Fotografías: Sergio Navarro.

martes, 19 de junio de 2012

TENGO GANAS DE TI


La sexy Gin (Clara Lago) es el nuevo amor de Hache (Mario Casas), pero éste no puede olvidar a su antigua novia Babi (María Valverde). Hache ha vuelto a casa, tras pasar una temporada en Londres, alejado del recuerdo imborrable de aquel primer amor. Para poder reconstruir su vida y olvidar el pasado Gin parece perfecta, pues es una chica de espíritu descarado, efervescente y vital que le hace creer que es posible revivir aquella magia. Pero tarde o temprano tendrá que encontrarse de nuevo con Babi.

“Tengo ganas de ti” tiene la misma fuerza y el mismo potencial de comedia romántica que su antecesora, “Tres metros sobre el cielo”, solo que esta entrega es más melancólica y más emocional. Todo esto viene dado por el enorme raccord emocional que dejó en la mayoría de personajes protagonistas la muerte de “Pollo” (Álvaro Cervantes) y la ruptura definitiva entre Babi y Hache. La gran novedad de la película la encontramos en Gin, personaje del que correrá a cargo el duelo romántico junto al personaje de Mario Casas. El triángulo amoroso que se nos vende no es tal, ya que Babi tan solo ejerce de fantasma del pasado en Hache, y que viene en un momento dado a remover más su coctelera emocional. La actriz María Valverde apenas tiene cuatro secuencias y entra muy tarde en la narración, por lo que no se puede hablar de “triángulo amoroso” per sé.

Derivado de esto, y también de ciertas necesidades de guionista y director de ser fieles al libro de Moccia, encontramos muchas subtramas que pasan muy de puntillas y que perfectamente podían haber sido eliminadas del film. En el punto en que tenemos a Babi tan fuera del conflicto principal, siendo Gin la que lleva la voz cantante, no nos importa demasiado lo que les pueda pasar a sus padres, y nos resulta un poco extraño y fuera de tono el bombazo que afecta a su hermana pequeña; aunque sí es cierto que contradictoriamente estas escenas funcionan como cierto alivio cómico en momentos puntuales. Intentando poner los mimbres que funcionaron en la primera entrega también tenemos ciertas sustituciones de roles entre personajes: Katrina (Marina Salas) pasa a ser la mejor amiga de Hache, Gin lógicamente toma el papel de Babi, e incluso el personaje de Luis Fernández, anteriormente acérrimo contrincante, se nos presenta como colega suyo para hacer la transición de Hache de Londres a su lugar de origen mucho más suave. En esta línea, también se vuelve a retomar los paisajes de “3MSC”, así como el mundo de las carreras ilegales y el mundo del boxeo, para contextualizar todo lo que tiene que enfrentar Hache de vuelta.

La fuerza de la comedia romántica se mantiene intacta gracias a la indudable química que hay entre Mario Casas y Clara Lago. Esta segunda, hace olvidar el protagonismo anterior de Valverde, enamorando a base de fuerza, desparpajo y buen hacer; en un trabajo dónde boxea, canta y conduce tanto coches como motos. Mario Casas parece por otro lado haberle tomado la medida perfectamente a este doliente personaje, funcionando con corrección como partenaire tanto de Clara como de María. La sorpresa negativa a mi entender la tenemos en la persona de la joven actriz Nerea Camacho, sobreactuada y repipi excepto en momentos muy puntuales de la producción. La noticia positiva en cuanto al cast, al margen de la ya mencionada Clara Lago, es la da Ferrán Vilajosana (al que pronto veremos en “El corazón del Océano”), que interpreta al hermano de esta con soltura. Completan el reparto con apariciones menores Diego Martín, Antonio Velázquez, Cristina Plazas, Carles Francino, Carme Elías, Manu Fullola o Joan Crosas.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

SEGUNDA TEMPORADA DE "EL BARCO"


En estos primeros tres capítulos de la temporada se han repetido casi en su totalidad los mismos errores que en temporadas anteriores. Las tramas son circunstanciales y carentes de explicación en su resolución: vuelven a utilizar la excusa del fin del mundo para situarnos una amenaza desconocida (e imposible en un mundo medianamente apegado a la realidad), para crear una intriga ascendente que termina en la extinción de la amenaza casi siempre por casualidad o sin explicación efectiva. Este proceder, unido a la ya cansina relación entre los personajes de Ulises y Ainhoa (¿de verdad alguien te dice que si estás con otra persona va a matarla y entre los dos son incapaces de lograr una solución?), poco a poco extenuarán a la audiencia, aunque en parte se sostengan por el tirón de Mario Casas y Blanca Suárez. La relación que mejor se está llevando por el momento, aunque también ha entrado en el umbral de empezar a ponerse algo pesada, es la de Wilma y Piti, gracias a unos personajes bastante bien dibujados y al gran trabajo de los actores (Javier Hernández está más que correcto ya que  levanta simpatía allá donde va, y Marina Salas se ha especializado en personajes agrios de carácter que saca adelante con gran solvencia, como el que ya interpretó en “Desaparecida”).

En estas primeras entregas se ha reforzado el reparto con las incorporaciones de Belén Rueda (que vuelve a la TV después de “Los Serrano”), Guillermo Barrientos (“SMS”), Daniel Ortíz (que se prevé que sea el que menos dure de los cuatro, y sino al tiempo) y Paloma Boyd. Se abren nuevas perspectivas, ya que ahora la posibilidad de introducir nuevos personajes que parecía muy lejana en la primera temporada ha pasado de latente a patente, al visualizar que hay tierra en alguna parte, y que tal vez las cosas no son como creíamos en un principio. Tanto el personaje de Julia (Irene Montalá) como el de Gamboa (Juan Pablo Shuk) tendrán que decir mucho al respecto en esta temporada, regalándonos algunos flashbacks que ya anticiparon en la sesión anterior.

Se están cometiendo también los mismos errores con los personajes del Estrella Polar. El personaje de Juanjo Artero sigue siendo tan cabezota e incompetente como antes, aunque en estos primeros compases de la temporada el que le está sacando las castañas del fuego (que la anterior temporada siempre era el héroe oficial, Ulises) se está repartiendo algo más entre el reparto – De la Cuadra, Palomares, Julia… -; se le quiere suavizar o dotar de cierta emoción en su relación con su hija, pero el personaje francamente queda muy blando. Deben sacar partido a la potencialidad del personaje de “Burbuja”, coqueteando con su vida anterior y la vida después de su accidente, ya que el buen hacer de Ivan Massagué en la encarnación de ambas facetas da juego a que tiren del hilo sin temor y nos vayan resolviendo la intriga de este personaje. Tanto la audiencia como los guionistas se están dando cuenta de que hay personajes totalmente prescindibles como son los de Estela (Giselle Calderón), Palomares (Bernabé Fernández) o Ramiro (David Seijo). Con la llegada de Guillermo Barrientos y Paloma Boyd, seguro que crearán otra pareja que hará que alguno de estos tres personajes gane en intervención; por otro lado, en el próximo capítulo parece que va a haber una muerte, y todos los papeles apuntan a que puede ser o bien Ramiro (sería bastante razonable, por su confrontación con Gamboa) o Marina Salas (por problemas con el rodaje, baja que para mí sería un varapalo casi mortal para la serie en veras de su calidad e interés, aunque probablemente la audiencia no se resentiría mucho).

miércoles, 6 de abril de 2011

PRIMERA TEMPORADA DE "EL BARCO"


A dos capítulos para que acabe la primera temporada de la serie que emite Antena 3 los lunes a las 10:00 de la noche, tenemos ya la suficiente información para analizar cuál son los puntales de esta serie, sus defectos, las cosas que debe mejorar o qué sería conveniente que lo hicieran, y que nos ha ofrecido y que nos puede ofrecer en un futuro.

La serie, que desde un principio se ha presentado como sucesora de “El Internado” tanto en su estilo, en su convergencia de géneros y la intención de llegar a un abanico amplio de públicos, ha ido cogiendo poco a poco un estilo propio respecto a esta serie, para lo bueno y para lo malo. Lo primero que queda más claro en estos momentos son los personajes que van evolucionando y que pueden funcionar con un mínimo de interés para el espectador: el conflicto paterno-filial y dos personajes bastante fuertes de carácter y con algunas peculiaridades destacables hacen de De la Cuadra (Luis Callejo) y de Ulises (con el añadido de ser el héroe inconfundible de la serie) dos de los personajes que se salvan de la quema. Por otro lado, y casi como único elemento estudiantil que se salva es la pareja Wilma (Marina Salas) – Piti (Javier Hernández), en un tira y afloja con algo de interés, en una relación bastante refrescante respecto a lo empalagosas que suelen ser las parejas televisivas hoy en día, que a veces queda eclipsado por una incomprensible necesidad de los guionistas de hacer de Wilma un personaje muy bipolar. Por último, mencionar al último elemento interpretativo que adquiere ciertos matices fuera de los estereotipos o simplemente del desinterés, y que es Iván Massagué interpretando de forma magistral al personaje más tierno, Burbuja, que ha sido la persona que nos ha enseñado que el formato de los flashback está por llegar y ser explotado con más intensidad. El trabajo del actor es uno de los elementos más destacables de esta serie. Por lo demás, el resto de personajes adolescentes no tienen trama propia (Ramiro, Estela o Palomares), la niña pequeña es la mera excusa para tener un narrador “inocente” y dar trama al personaje del capitán (Juanjo Arteros), también insustancial, cuyos conocimientos y comportamientos quedan vapuleados sistemáticamente por el héroe principal (Mario Casas).

Respecto a las tramas han optado por el camino fácil y que poco a poco irá agotándose. Han elegido tomar al espectador por un receptor que acepta lo que le venga sin preguntas, y al que solo le permiten pensar que todo lo que tiene que saber es que el mundo tal y cómo le conocemos ha desaparecido, por lo cual todas las reglas naturales, físicas y atmosféricas quedan en manos de algo parecido a los dioses de lo irracional. Así tienen la excusa perfecta para crear nieblas mortíferas, calor inhumano, frío sobrenatural, plagas inconmensurables… pero que en el momento en que ponen en una situación crítica a los protagonistas, en el que no se ve solución ni retorno posible, usan mano de la ancestral técnica “Deux ex machina”, es decir, una intervención divina que salva a los protagonistas sin una explicación medianamente racional. No se les puede negar, que alguno de los capítulos se hace entretenido, y el que cada capítulo sea un poco diferente al anterior puede ser un elemento positivo, pero no a costa de tomar por tonto al espectador. Por si no fuera poco, se nos ha preparado rápidamente y desde un comienzo un cuadrángulo amoroso con muy poco sentido, cómo si fueran conscientes de que las tramas de otro calibre no dan mucho de sí y tarde o temprano van a liar a todos con todos. En cuanto estas tramas que llamaremos ciencio-científicas se agoten tendrán que echar mano del pasado de alguno de los personajes que esté íntimamente relacionado o con otro de los personajes o del experimento que causó el “accidente”, y en esto, Julia, Gamboa (que obviamente no está muerto), Ainhoa y Burbuja son los personajes que más tienen que decir.

miércoles, 2 de febrero de 2011

PRIMERAS IMPRESIONES DE "EL BARCO"


Antena 3 vuelve a apostar de nuevo por una serie familiar que mezcla comedia, drama, intriga y ciencia ficción (en un contexto real y verosímil gracias a los personajes). La apuesta arriesgada, que ya no es tal apuesta ni tal riesgo ya que viene precedido por “El internado”, vuelve a concurrir en esta misma mezcla de géneros, dónde el gran punto a favor es la audiencia heredera de ésta última y el estar orientada a toda la familia. El único cambio plausible parece ser que viendo la degradación que sufrió el personaje de Amparo Baró como Jacinta, relegada a meras y banales conversaciones con Evelyn y Paula, esta vez han decidido suprimir el tratamiento de esta generación, moviéndose solo en el baremo de personajes de entre 18 y 50 años.

Estos personajes, que en su mayoría son alumnos que han accedido a una beca que les permite viajar a bordo del “Estrella Polar” están interpretados entre otros por rostros televisivos como Blanca Suárez, Mario Casas, Marina Salas o Bernabé Fernández. Después tenemos también a Juanjo Artero (“El comisario”) como capitán del barco, a Irene Montalá como una científica incluida en la expedición y a Luis Callejo como segundo de abordo. En la primera toma de contacto, los personajes se han dibujado con bastante acierto, y en algo que juega a su favor, son menos estereotipados que en “El Internado” (Marcos el buenazo, Iván el malote, Vicky la informática, Roque el cobarde…). Tenemos personalidades importantes como puede ser el ayudante del capitán (Luis Callejo), cuyo personaje que ya presenta algunas interesantes contradicciones y que viene avalado por un gran actor; Piti (Javier Hernández), el bufón chulito que se aleja del prototipo; el personaje Wilma (Marina Salas) con las cosas muy claras pero con una gran carga a sus espaldas, y una brizna de fantasía que supone el personaje de “Burbuja” (Iván Massagué). Si no se dejan llevar por amoríos fáciles y juegos de faldas resultones, el fresco de personajes puede ser un elemento muy a su favor si saben jugar sus bazas. Respecto a este factor indicar que, aunque siempre se pueden sacar personajes de la manga incorporando algún actor regular como un alumno que siempre hubiera estado ahí pero al que no se le había prestado atención, el estar encerrados en un barco y no tener contacto del exterior le limita en teoría el introducir personajes, algo que puede jugar en a la larga en su contra.

Respecto a la trama general, que ya parece claro que es la extinción del mundo tal y como lo conocen, provocando que sean casi seguro las únicas personas del planeta, parece no dar mucho más juego que lo que supone la noticia para la gente que se ve involucrado en ella y las consecuencias que se deduzcan al ser los únicos supervivientes; pero a nivel de intriga no parece aportar más que el averiguar qué ha causado esa catástrofe, y qué no creo que interese en demasía al espectador, por lo menos en mi caso no lo hace. Respecto las subtramas que acompañarán a esta línea narrativa supongo que serán casi calcadas a las que se desarrollaron en el “Internado”, los típicos líos de romances entre adolescentes (aderezados ahora por unas duchas mixtas que les justificará algún que otro plano muy subidito de tono), la relación de tira y afloja entre el personaje de Mario Casas y su supuesto padre (como ya pasara con Yon González y Marta Torné en “El Internado”), los motines que se puedan originar por los conflictos derivados de la diferencia de personalidades, y algún que otro secreto que guardarán personajes oscuros como el mismo Mario Casas o el “malo oficial” de la serie que ya parece haberse decantado en Gamboa. Este tercer capítulo parece advertir un cambio a mejor en el que la trama general cobra unos tintes más interesantes y que de seguir por ese camino pueden aprovechar para desvincularse totalmente de “El Internado” y tomar vida propia.

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