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lunes, 23 de septiembre de 2013

FINAL DE "DEXTER"



Ante todo hay que apuntar que la recta final ha sido bastante decepcionante tratándose de una serie del calado de una producción tan longeva y aclamada como “Dexter”. A partir del momento en que, aproximadamente a partir del ecuador de esta octava y última temporada, la relación entre Debra y Dexter se estabilizaba y alcanzaba cotas de una normalidad que nunca debió atesorar, la serie empezó a virar hacia tramas que no interesaban y que eran tan ocasionales que no parecían querer cerrar ninguna de las historias de los personajes que habían deambulado por la ficción hasta ese momento. 

Así ocurrió en el episodio final, donde personajes que habían estado durante todo el recorrido de la ficción no tuvieron ni siquiera un final digno, pasando sin pena ni gloria en estas últimas temporadas: me refiero con esto a Joey Quinn (ni siquiera han conseguido resarcirse intentando volver a hacer aflorar sus sentimientos por Deb), Ángel Batista (mero brazo procedimental) y Vincent Masuka (siempre personaje terciario y relegado a labores de alivio cómico, en el último episodio ni siquiera se hace mención a la trama tan extraña sobre su descubierta paternidad), con el añadido esta última temporada del teniente Matthews, que se pasea por la comisaría proclamando dos frases que puede decir cualquiera. En el caso de Harry ya nos dieron una despedida en el penúltimo episodio, pero mientras parecía sugerir lo contrario el inicio de temporada, ha tenido menos importancia que nunca. Por último llegamos al personaje de Hanna McKay, la única que podía suponer un soplo de aire fresco en la vida de nuestro asesino por lo que suponía de cambio en su vida, pero que al final solamente ha sido una carga con la que Dexter tenía que lidiar, cuando lo verdaderamente potente hubiera sido que el que estuviera a punto de ser capturado hubiera sido Dexter Morgan, no la fría asesina convertida en la perfecta canguro de Harrison.

Aun con todo esto, estaría de acuerdo en que los personajes importantes realmente eran Dexter y Debra, quedando los demás como secundarios. Como algunos medios y algunos analistas apuntaban por ahí, Debra siempre debió ser la última antagonista de la serie, y el duelo final del personaje interpretado magistralmente por Michael C.Hall debería haber sido con ella. En cierta manera, la última víctima de Dexter ha sido su hermana, ya que él se achaca la culpa de su disparo y al final toma la decisión de desconectarla para ahorrarle una vida que sabe indigna. La última temporada debería haber girado en la relación creada entre Debra y Dexter, algo que ocurría al principio, pero en cuanto la hermana pareció olvidar todo lo que había ocurrido y aceptar su destino, todo se volcó en una trama que carecía de importancia: la de la relación de la doctora Evelyn Vogel con su hijo Oliver Saxon. Por ver algo positivo a este respecto, encontramos que la escena final entre Oliver Saxon y Dexter en la sala de interrogatorios –que acaba con la muerte de este primero- es impactante y muy intensa. También sube unas décimas la valoración del capítulo el que nuestro protagonista haya sido obligado en este último capítulo a asumir tantos riesgos por vengar la muerte de su hermana, algo que siempre había tratado de evitar bajo el código de Harry, poniendo en riesgo su fuga a Argentina.

En cuanto a la resolución como tal –que como hemos dicho solo se ha dado para los personajes de Dexter, Debra, Hanna y Harrison- estaba bastante claro que Dexter debía pagar un precio por todo lo que había hecho hasta este momento, debía ser castigado de alguna forma: podía haber sido con su propia muerte, con la cárcel o una tercera opción, que le arrebatasen a un ser querido como ya ocurrió con Rita. Esta vez, le han quitado a su otro pilar esencial como penitencia por sus pecados, su hermana Debra, además de la certeza demoledora de que destruye todo lo que está su alrededor. Esto es lo que condiciona la última decisión del protagonista. Los guionistas y así mismo Dexter saben que el precio a pagar no es el suficiente, por lo que tras hacernos pensar durante un instante que ha optado por el suicidio, entendemos que su sacrificio gira en torno a su soledad forzada. Se aleja de todos los que le han podido querer para protegerlos. Un final casi digno para una temporada que nunca debería haber existido.

lunes, 5 de agosto de 2013

OCTAVA TEMPORADA DE "DEXTER"



La serie “Dexter” está a punto de alcanzar el ecuador de su declarada última pieza. Después de otras temporadas donde Dexter ha descubierto un espejo de sí mismo (la primera), un compañero con el que se identificaba y con el que podía tener cierta amistad (la tercera), el precio a pagar por ser quien es (cuarta), entroncarse con el tema de la religión (la sexta), en esta le tenemos formando una familia. Pero no una familia como la que le bridaban la malograda Rita, y sus hijos Astor y Cody, sino una familia más natural.

“Dexter” se había convertido en esta última temporada en “Dexter y Debra”. Es decir, teníamos una serie centrada absolutamente en la relación entre estos dos hermanos, que en este punto parecían más distanciados que nunca. Los demás personajes poco importaban. Por ello, se introdujo una nueva incorporación que revolucionaría la vida de nuestro protagonista: la doctora Evelyn Vogel aparecía informándonos de que ella había sido junto a Harry, el que había enseñado el código a Dexter cuando este fuera un niño, y ahora requería de su ayuda para librarse del acoso de un psicópata. Esta era claramente una excusa, ya que esa trama ha acabado muriendo rápidamente y lo que verdaderamente importaba era tener a Dexter enfrentándose a una especie de figura materna, que más tarde acabaría afectando también a Debra. En el cuarto o quinto capítulo de esta temporada Debra, después de haber intentado acabar con todo y arrebatar la vida tanto de su hermano como la suya propia, para posteriormente entender que no se puede librar de su linaje sanguíneo, comenta: “La familia que mata unida…”. La expresión lo dice todo respecto a la intención de la ficción, ya que los guionistas parecen haber creado una suerte de familia vinculada por la psicopatía. 

Alrededor de Dexter, el psicópata oficial y sobre el que pivotan todos los conflictos, tenemos ahora a su hermana que ya participa de su demencia como buenamente puede, a una mentora/cuasimadre que acaba de aparecer y que se ha revelado que le enseñó el código que rige sus actividades, y por último a un adolescente que parece seguir los pasos de Dexter y que este ha aceptado bajo su tutela y protección. Por si no fuera de poco, el cliffhanger del capítulo seis nos anticipa la aparición de Hannah McKay, por lo que la familia psicópata feliz tendrá que lidiar con los problemas que les puedan dar la otra facción de la serie: Batista, Matthews o Quinn –Masuka es un elemento aparte, siempre alivio cómico de la serie, ahora con una trama propia que le sitúa como sorprendente padre que no sabemos donde acabará-. Porque suponemos que en algún momento saltará la liebre y uno de estos personajes se dará cuenta de todo el entramado de falsedades y asesinatos que todos estos personajes portan en su haber. ¿Qué nos queda esperar en esta recta final de la serie? ¿Aceptará Debra a Hannah como lo ha hecho con Dexter? ¿Descubrirá alguien el juego entre Dexter y su particular becario? Y la más importante de todo… ¿Qué final nos tienen reservado para Dexter Morgan?

martes, 20 de noviembre de 2012

DEXTER 7X08: LA NECESIDAD DEL HOGAR


"Dexter" empieza a encarar ya la recta final de esta séptima temporada, a falta de cuatro episodios para su conclusión, de forma que hace que dos de los personajes nuevos de esta season sean los que están moldeando con mayor intensidad la situación de Dexter junto a su hermanastra Debra, Y estos no son otros que Isaak Sirko y Hanna McKay.

SPOILERS 7X08
Dexter Morgan (Michael C.Hall) y Hanna McKay (Yvonne Strahovski) continúan esa relación imposible entre dos asesinos en serie que tanto nos impactó hace un par de capítulos, regalándonos momentos de puro humor negro, pero conversaciones tan potentes como la que tienen en este capítulo mientras Dexter disfruta de un momento familiar en la playa: Aquí, se reflexiona sobre la necesidad de encontrar un hogar, una familia, que (no se si muy creíble o no) tienen muy en el fondo de su ser estos dos seres humanos. Sin embargo, es imposible no preguntarse hasta qué punto puede tener estos sentimientos un asesino en serie, que se caracteriza precisamente por no tener una mínima empatía por sus semejantes. A este respecto, encontramos también a Isaak Sirko (Ray Stevenson), que se nos revela como un enamorado de su compañero de mafia, haciendo que lo que creíamos una vendetta por códigos de su hermandad se vea transformada en una vendetta por amor, y de nuevo tenemos una conversación explosiva entre estos dos personajes en los que vemos que ambos han amado a una persona, que protegerían por encima de que fuera mala persona o se mereciera algo terrible. Otra vez, vuelve a surgir una pregunta parecida: ¿Qué tipo de amor puede albergar un asesino en serie?

Este ha sido el episodio en el que, después de una larga ausencia, han reaparecido Astor (Christina Robinson) y Cody (Preston Bailey), los hijastros de Dexter, que han servido para fortalecer en Dexter y en el argumento del episodio este sentimiento de “hogar y familia” que subyace en muchos de los personajes en el momento en qué se encuentran. En esta reaparición, hemos visto a una Astor que está abandonándose a la marihuana para aliviar todo el estrés acumulado, probablemente por una desestructuración familiar desde que dejaron de estar al lado de Dexter cuando Rita murió, haciendo un interesante paralelismo en forma de conversación entre la adicción de Astor (la marihuana) y la de Dexter (el asesinato). No hay que olvidarse del nuevo giro de tuerca que ha dado la relación entre Debra (Jennifer Carpenter) y Dexter, ya que esta se ha enterado de que su hermanastro rehusó matar a Hannah porque tiene sentimientos por ella, justo en el momento en que la deslenguada teniente le confiesa que está enamorado de él (un giro de personaje que no es santo de mi devoción), y está tan confundida y defraudada que parece no ser capaz ni mirar a la cara a su hermanastro.

Respecto a los demás personajes, se nos ha situado a un Joey Quinn (Desmond Harrington) cada vez más atrapado por la hermandad Koshka, que tiene debajo del brazo una prueba inculpatoria que demostraría que él es el topo de la comisaría; y a una María LaGuerta (Lauren Vélez) que parece haber dado el paso definitivo para situar al Asesino de la Bahía en clara conexión con Dexter. Por tanto, las preguntas que me surgen después de este episodio son: ¿Cuál es el siguiente paso de LaGuerta? ¿Cuánto sospecha realmente de nuestro protagonista? ¿Pondrá en aviso a alguien más de la comisaría? ¿Cómo reaccionará Dexter ante la declaración y el cambio de tercio que ha dado su hermanastra? ¿Confesará Quinn su traición y su vinculación con los Koshka? ¿Seguirá la relación entre Dexter y Hannah en los mismos términos que hasta ahora? Por lo que hemos podido ver en el tráiler, parece ser que Hannah se convertirá en el nuevo objetivo de Isaak, para así hacer salir a Dexter de su madriguera y provocar un duelo mortal entre ambos.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

DEXTER 7X07: LAS QUÍMICAS EXPLOSIVAS


SPOILERS 7X07
El episodio siete de la serie retoma la historia con la tórrida relación que están teniendo Hannah (Yvonne Strahovski) y Dexter (Michael C.Hall) en la cama de plástico y metal que nuestro asesino había preparado tan cuidadosamente para su ejecución. Un momento realmente impactante y muy visual, ya que la escena de sexo tiene mucha más fuerza porque es la única real, con verdadera química y con verdaderos sentimientos pasionales (sean los que sean), que ha habido casi en toda la serie en manos de nuestro protagonista: puro desenfreno animal. A lo largo del capítulo, después de procesar todo lo que acaba de pasar, Dexter hace esta reflexión: “Hannah no es atraída a mi oscuridad como Lila, o es ciega a esa oscuridad como Rita, y no la necesita como Lumen. Ella acepta ambas partes de mí. El paquete entero”. Por fin parece haber encontrado lo que él puede considerar un alma gemela, un alguien que asuma lo que es sin ponerle condiciones, por lo que duda entre alejarse o abandonarse a la evidencia. Aquí encontramos un nuevo estadio en la redefinición del personaje de Dexter, que siempre ha sido el leitmotiv de la serie: hasta que punto puede tener sentimientos humanos. Una evolución que ha comenzó con el código que le dio su padre para matar, continuó por los sentimientos que fue capaz de construir hacia Rita y sus hijos, y ahora parece haber dado un paso enorme y quizás de ruptura: ¿Es Dexter es capaz de amar?

Sin embargo, todo este arco de transformación emocional da un giro de tuerca cuando al final del episodio, Debra (Jennifer Carpenter), después de haber repudiado lo que hace por activa y por pasiva desde que lo descubriera, es personalmente quien pide a su hermanastra de que se encargue de Hannah en busca de algo de justicia por la muerte de Sal Price (Santiago Cabrera). Debra se encuentra por tanto en una encrucijada, ya que su suerte de novio acaba de morir y ella sabe que en medio de todo está Hanna McKey y probablemente su hermanastro. Es curioso que el personaje del escritor haya estado en el ojo del huracán durante todo el episodio, poniéndose en el punto de mira de Dexter y Hannah, tomando una relevancia protagónica después de haber surgido a penas el capítulo anterior. Por ello, se ha relegado totalmente la trama de la familia Koshka, aunque dejándonos una perla impagable en forma de conversación entre Isaak (Ray Stevenson) y Dexter Morgan: el cruce de declaraciones ha sido emocionantemente tenso y con diálogos brillantes, augurándonos un duelo a muerte que comenzará en el próximo episodio y que relanzará la trama que comenzó con la muerte de Viktor.

Por otro lado, Laguerta (Lauren Vélez) parece haber llegado a un callejón muerto en la investigación del Asesino de la Bahía, pero parece haber encontrado algo sobre Dexter al final del capítulo: ¿Será una pista sólida que la pueda hacer dudar de su analista de sangre? Para acabar, hemos tenido un pequeño apunte en la relación entre Quinn (Desmond Harrington) y Batista (David Zayas), en el que este primero le está tratando de sobornar emocionalmente probablemente para que llegado el momento en que se descubra que él es el topo, quizás sea capaz de cubrirle. Quinn se ha dado cuenta de que todo no era tan fácil como pensaba y que está atado a la hermandad de los Koshka de por vida, ya que saben que le tienen bien cogido mientras la vida de Nadia dependa de ellos. ¿Cómo reaccionará Dexter ante la petición de Debra? ¿Descubrirán que Quinn es el topo de los Koshka? ¿Cómo sorteará Isaak la vigilancia policial en su empeño por asesinar a Dexter? ¿Continuará este la relación con Hannah hasta el final de sus consecuencias?

lunes, 5 de noviembre de 2012

DEXTER 7X06: LLENAR EL VACÍO


Dexter sigue en su particular cruzada contra Hanna McKay de una forma muy particular, llevado por una necesidad que verbaliza internamente en el capítulo (“I really need to kill someone”), desde que su hermanastra le esté atando con correa intentando frenar sus instintos homicidas. Sin embargo, esto no parece posible. ¿O puede canalizar de otra forma ese exceso de energía?

SPOILERS 7X06
Este ha sido el episodio que menos relevancia ha tenido Debra Morgan (Jennifer Carpenter) hasta la fecha. Y esta disminución en su importancia ha venido provocada por la intensificación en la relación entre Dexter (Michael C.Hall) y Hanna McKay (Yvonne Strahovski), donde nuestro psicópata vuelve a ver en cierta medida un reflejo de sí mismo, que choca con su necesidad imperiosa de matar y a la vez con la lealtad que debe a su hermanastra desde que le está intentando ayudar con su condición. Esta relación se ha ido cimentando durante estos últimos pulsos para culminar en este final de capítulo en una escena grandiosa en la que Dexter tiene una maravillosa velada con Hannah, para posteriormente situarla en su mesa de asesinato; contra todo pronóstico, Dexter desata las ataduras de la joven y se abandonan desenfrenadamente a la pasión de dos personas que se entienden y que conectan a un nivel que nunca podían haber imaginado. ¿Tendremos una verdadera relación para Dexter a la vista? ¿Cómo se lo ocultará a Debra?

Este también ha sido un capítulo de mayor protagonismo para Quinn (Desmond Harrington), en el que su pasado corrupto ha llamado su puerta recordándole viejos hábitos de los que parece no poder escapar. La ficción amenaza con volverse más loca que nunca, romperse y dar rienda suelta a todos los instintos, como un partido de fútbol en el que no hay sistemas claros entre los contrincantes y todo el mundo tiene inmunidad para atacar: Dexter comienza una relación con una reconocida psicópata, pero a su vez, Debra sabe que Hannah no es quién parecía ser, y comienza a su vez un acercamiento con el escritor que le ha puesto sobre la pista… Paralelamente, Quinn ha aceptado sobornarse a cambio de eliminar una de las pruebas principales en el caso de Isaak (Ray Stevenson), que seguramente provocará la libertad de este… Laguerta (Lauren Vélez) sigue ahondando en el caso del Asesino de la Bahía… En toda esta locura donde las piezas se mueven con tanta rapidez, no es difícil acertar si decimos que más pronto que tarde, habrá una muerte.

En esta vorágine de sospechas y de vinculaciones, los únicos que parecen estar un poco al margen son Masuka (C.S.Lee) y Batista (David Zayas), pensando este último incluso en retirarse de la policía para abrir un restaurante. Parece claro, que desde la desaparición del personaje de Louis, estos dos tienen poco de decir en esta temporada, aunque no desechemos todavía algún giro de tuerca que les haga resurgir en un mayor protagonismo. Así pues, las fichas (que cada vez son más) están situadas en el tablero y cada vez se estrecha el cerco más en torno a la identidad de Dexter, pareciendo claro que antes de que acabe la temporada alguien más que su hermanastra averiguará la verdad y se tendrán que tomar duras decisiones para preservar esa identidad. Aunque me daría pena, me parece lógico y deseable, que alguno de los protagonistas muera esta temporada, dejando una última temporada que cierre todos los flecos abiertos hasta la fecha.

martes, 30 de octubre de 2012

DEXTER 7X05: NADANDO EN LAS PROFUNDIDADES


“Dexter” nos está disponiendo en esta temporada un gran flujo de sentimientos que oscilan sobretodo entre Dexter (Michael C.Hall) y Debra Morgan (Jennifer Carpenter), y este capítulo no es una excepción. “Swim Deep” es el nombre de un episodio que sirve para mostrarnos la diferencia que hay entre Debra y Dexter, por mucho que ahora parezca que esta unión sea catastróficamente indisoluble.

SPOILERS 7X05
Y es que después de que la hermanastra no haya vendido a su hermano, pero le haya repudiado internamente, ahora se ha dado un paso más: ya no es que repudie (o se intenta convencer de qué repudia) su comportamiento, sino que no quiere saber nada de su lado oscuro. Todo este capítulo está destinado a que de nuevo, Dexter descubra otra nueva lección por parte de su padre (James Remar), el motivo por el cuál nunca Debra debió saber su secreto: Y es que tal vez podría sobrellevarlo cierto tiempo, pero no forma parte de sí misma, por lo que tarde o temprano tendrá que separarse de todo eso y dejarle por su cuenta. Sin embargo, esto no es tan fácil como parece, ya que después de que LaGuerta (Lauren Vélez) se haya acercado tanto a su condición y el punto de mira de la familia Koshka puesta en los hermanastros, los destinos de Debra y Dexter están más unidos que nunca. Además, en su foro interior, Debra entiende las decisiones de su hermanastro más de lo que quiere aceptar.

En esta entrega se ver por otro lado un tímido intento de ser un poco más coral, algo que no estaba sucediendo en los primeros compases de la “Season 7”, pero al final el porcentaje resultado de esto es un 70% que se invierte en las tramas de Dexter y Debra, y un 30% para el resto del reparto. Como el asunto de los rusos ya casi no es una investigación en marcha, sino una especie de duelo en las sombras que resulta de la vendetta que quiere llevar a cabo Isaak (Ray Stevenson) sobre Dexter, prácticamente los demás agentes ya no tienen cabida. La excepción es Quinn (Desmond Harrington), ya que le están utilizando para jugar a su favor intentando sobornarle. Por otro lado, tenemos a otros dos agentes sospechando de ciertas incongruencias de determinados casos que tarde o temprano les podría llevar hasta Dexter: Como ya se ha dicho, Laguerta poniendo en duda la identidad del Asesino de la Bahía, y a Batista (David Zayas) dudando que el hombre que aparentemente se suicidó fuese el asesino de Viktor.

Por otro lado, encontramos un nuevo fleco de conflicto en el que Dexter ha averiguado que la chica que parecía ser cómplice pasiva del asesino de principio de temporada, ya no es tan pasiva y parece haber descubierto que hay al menos una víctima a sus espaldas. Hannah (Yvonne Strahovski) ha reaccionado de una forma que casi parecía afirmar en su cara que eso había sucedido así, pero que no tenían pruebas para pillarla. ¿Vemos un posible acercamiento cuasi romántico en los dos al sentirse con sentimientos similares o es una sensación mía? ¿Cómo reaccionará Dexter? De momento ya ha ocultado esa sospecha a Debra, mintiéndola de nuevo. En otro orden de cosas: ¿Qué hará Quinn al respecto de ese posible soborno? ¿Batista dejará estar el caso del hombre suicidado tal y como le ha pedido Debra? ¿Seguirá indagando Laguerta en el perfil del Asesino de la Bahía? ¿Cuál será el próximo movimiento de Isaak? Porque lo que es seguro, tal y como dice él en los últimos compases de capítulo, es que esa guerra no ha acabado con su detención.

martes, 9 de octubre de 2012

DEXTER 7X02: EL NUEVO CÓDIGO


SPOILERS 7X02
El capítulo se abre con una Debra Morgan corriendo del apartamento de Dexter mientras este la persigue, después de habernos dejado sin aliento con la declaración homicida del anterior capítulo. A partir de aquí, y dejando a un lado de que algún espectador podría pensar que el capítulo se iniciara aún con más violencia o tensión incluso, Deb (Jennifer Carpenter) adopta el papel del espectador poniendo sobre la mesa todas las teorías que se nos han pasado por la cabeza desde el capítulo inicial de temporada, aunque al final haya  decidido una de las menos agresivas, pero no por ello no sorprendente: hacer de niñera de Dexter (Michael C.Hall) para tratar de curarle, para tratar de curar su adicción. Porque hemos entrado en una dinámica en la que la necesidad de asesinato se ve bajo el prisma de Deb como una adicción. La hermanastra del protagonista hace también un poco el papel de psicóloga, regalándonos una de las escenas más perturbadoras de los últimos tiempos: Ese cuestionario a Dexter sobre como se siente y que le sucede cuando quiere matar, mientras este come unos espaghettis bañados en intensa salsa de tomate.

A raíz de este giro tan brutal en la relación de los dos hermanastros, hemos entrado en un punto en el que brilla con luz propia el humor negro, al encontrarnos la vida diaria de un asesino en serie compartido con su hermana de una forma tan naturalizada. Aunque por otro lado, se corre el riesgo de traspasar la frontera entre la verosimilitud adaptada a una historia y un contexto (como se puede hablar en estas series modernas como “Dexter” o “Breaking Bad”), para pasar a la parodia sino se sabe gestionar bien el comportamiento de Debra respecto a la condición de nuestro protagonista. A pesar de que la actitud de esta pueda parecer un poco blanda, es razonable pensando desde un punto de vista de guion, ya que es imposible imaginarnos una serie en el que hubiera delatado a Dexter y este hubiera sido encarcelado. Un puto intermedio podría haber sido una especie de pacto, que tal vez llegue posteriormente, en el que le cubriría con la condición de no volver a repetir sus instintos homicidas. De momento, solo está ejerciendo como una especie de madrina de alcohólicos anónimos que le vigila y le protege de su problema. ¿Aguantará Dexter sin volver a matar? Probablemente no: Dexter es lo que es.

La trama horizontal sobre el caso policial de la temporada (porque todo parece apuntar a que esta vez no nos encontraremos con un asesino en serie) se desarrolla de forma lenta y pausada, dejando toda la importancia a la relación entre Dexter y Deb. En paralelo, Laguerta (Lauren Vélez) sigue estrechando el cerco, aunque también a pasitos tan lentos como la trama horizontal de la mafia rusa y el local de señoritas de compañía. El otro punto argumental sobre el que se incide esta temporada viene dado en la figura de Louis (Josh Cooke), que pese a haber sido amenazado por Dexter sigue inmiscuyéndose en su vida y no parece haberse visto amedrentado. Por ello, se nos abren unas cuantas preguntas después de estos dos episodios: ¿Qué es lo que pretende Louis realmente, solo darle un escarmiento por haber ofendido su videojuego, o algo más? ¿Se verá obligado Dexter a deshacerse de Louis? ¿Qué descubrirá María Laguerta buscando entre los antiguos archivos del caso Doakes? ¿Aguantará Dexter sin volver a matar? De hacerlo, ¿avisará a su hermanastra? ¿Seguirá aguantando Debra teniendo un asesino en serie en casa que además cuida de Harrison? Dexter is back.

martes, 2 de octubre de 2012

DEXTER 7X01 Y EL PUNTO DE NO RETORNO


(SPOILERS 7X01)
El capítulo empieza con una trampa de guion en la que encontramos a Dexter huyendo en un coche, con la aparente promesa de que va a dirigirse a un vuelo a Ucrania para escapar de algo. Sin embargo, cuando la historia vuelve a donde la dejamos la temporada pasada se nos revela esta primera escena como un camelo para dejar al espectador sorprendido. Parece que los guionistas se van a echar atrás en su órdago. Sin embargo, a través de los recuerdos tanto de la infancia por parte de Dexter como recuerdos de la propia Debra cuando se vio involucrado con el hermano de Dex, asesino en serie también, esta se da cuenta de la verdadera naturaleza de su medio-hermano, lo que ya no puede negar nuestro protagonista. Por esto, el capítulo culmina en un espectacular final con Debra en el apartamento de su hermano después de haber encontrado las muestras de sangre que guarda de sus crímenes, y con ese “¿Eres un asesino en serie?” “Sí”.

Los guionistas han sido lo suficiente inteligentes para utilizar a Debra (Jennifer Carpenter) en este capítulo inicial con la función de poner en su boca las preguntas que el espectador se hacía. Habría sido un error que esta creyera ciegamente todo lo que trataba de explicarle Dexter (Michael C.Hall), provocando así que el paso gigante que parecían haber dado a final de temporada se quedara a medias, pasando de revelarse como un asesino en serie a revelarse como un asesino puntual enajenado. Realmente ha habido un momento en el que he creído que esto sería así, habían optado por dejar su apuesta a medio camino, pero han sido muy realistas al hacer a una Debra verosímil, a la que no la basta cualquier explicación, y todas las discordancias han acabado llevándola hasta la terrible e inapelable verdad. Chapó. Esta será la temporada total de Dexter y Debra, ahora que ya sabe el secreto de su hermano. Con un paralelismo curioso en el que casi al mismo momento en otra serie también se ha revelado un gran secreto, como ya se dijo en otra reseña, que no es otro que la vida secreta de Walter White descubierta a manos de su cuñado Hank. ¿Hasta que punto tolerará Debra la esencia de su hermano postizo? ¿Le venderá a la policía? ¿Tratará de ayudarle? ¿Dejará de relacionarse con él? ¿Le dará una oportunidad intermedia como fugarse de allí y jurar que nunca volverá? ¿Le dejará seguir siendo la figura que cuide de Harrison?

Por otro lado ya se ha abierto lo que será la trama policial horizontal de la temporada, que parece involucrada con una serie de salas de bailarinas y ciertas mafias del este, que ha comenzado bajo el asesinato de uno de los agentes secundarios que a la vez cerraba un posible cabo suelto para que alguien más descubriera lo que realmente había pasado con el final del Asesino del Juicio Final (Colin Hanks). Seguirá coleando, tal y como se ha dado muestra, la relación de "partners" tan complicada que tienen Angel Batista (David Zayas) y Quinn (Desmond Harrington) debido al comportamiento negligente y autodestructivo de este segundo. María LaGuerta (Lauren Vélez) parece que tomará el papel que tuvo en su día Doakes, sospechando cada vez más de la involucración que tiene Dexter respecto a los crímenes que investiga: de momento ya ha encontrado una muestra de sangre plastificada entre dos trozos de cristal, algo que no coincide con la escena del crimen ya que no debería estar allí. A esta se le une Louis (Josh Cooke), el novio de su niñera, que parece estar vigilándole y que parece ser un personaje casi más turbio que el propio Dexter. Sin duda, las piezas están situadas en el tablero para que esta temporada sea la temporada en que el motor de la tapadera de Dexter sea reventada por cualquiera de sus engranajes tan cuidadosamente dispuestos. ¿Quién más averiguará la verdadera identidad del analista de sangre?

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