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jueves, 5 de junio de 2014

PANCHO, EL PERRO MILLONARIO

Pancho vive gozando de la buena vida y de los caprichos más extravagantes desde que un billete de lotería cambió su vida para siempre. Su secretario personal, Alberto (Iván Massagué), le administra su inmensa fortuna e intenta que se convierta en un perro rico responsable y que abandone su vida de derroches y caprichos…aunque sin demasiado éxito.

A "Pancho" hay que cogerla como si de una entrega de "Mortadelo y Filemón" se tratase. Aunque no provenga ésta de un cómic, ya que es una historia original que parte del perro animado al que le tocaba la lotería en el anuncio, hay que concebirlo como tal ya que tenemos ante nosotros una película de puro divertimento banal, para toda la familia y más concretamente para los niños, donde veremos aventuras, humor blanco, malos de caricatura, y una historia de amor propia del más torpe y simple de los Anacletos. Iván Massagué se pone junto a Patricia Conde al frente de este reto, compartiendo protagonismo con el perro Pancho, aunque sorprendentemente casi no comparten escenas -quién vea la película descubrirá de qué hablamos-. Este reparto tan variopinto y el conglomerado de géneros, muy marca Atresmedia, crea una de las particularidades del film: la heterogeneidad de intenciones.

A lo largo de la historia, tal vez por esta dificultad para definir si nos encontramos ante una película que se toma a ella misma más o menos en serio, si es una película de aventuras o una simple traslación de una historia típica de cómic, nos puede dar la sensación de que varios de los personajes juegan a juegos distintos los unos de los otros. El ejemplo más claro lo tenemos entre los protagonistas y sus declarados antagonistas: mientras Iván Massagué y Patricia Conde tienen momentos -por las escenas que les tocan defender- más aparentemente serios y dramáticos dentro de la livianidad manifiesta, la encarnación de Armando del Río, Secun de la Rosa y Álex O`Doherty como los villanos está absolutamente infantilizada y caraturizada. La producción, por todo ello, es un ligero divertimento que se deja ver con facilidad, y cuyo reparto está completado por nombres conocidos como Marta Hazas, María Castro, Eloy Azorín, Dennise Peña, David Fernández, César Sarachu (en el personaje más de cómic junto al mismo perro que da título a la cinta). Mi puntuación: 5,5 sobre 10. "Pancho, el perro millonario" se estrena mañana viernes 6 de junio en las salas españolas.  

lunes, 30 de septiembre de 2013

PRIMERAS IMPRESIONES DE "VIVE CANTANDO"



“Vive cantando” ha aterrizado con buen pie en las noches del martes en Antena 3, siendo una de las primeras ficciones de la temporada que ya podemos decir que se ha afianzado con estabilidad en la parrilla, cumpliendo así un nicho en el que antaño solía sobresalir Telecinco, pero que esta vez la cadena de Atresmedia parece que ha conseguido dar en el clavo.

Se trata ésta de una serie cercana, que parece que ha conectado con el público por su sencillez y por las tramas reconocibles de siempre, pero con un buen hacer en la realización y en algunos casos en sus interpretaciones que hacen que haya calado en la audiencia. La serie dirigida por Miguel Albadalejo plantea conflictos muy universales que en ocasiones están muy forzados (el ejemplo más claro le hemos tenido en el último episodio, donde descubríamos que Juanjo tenía una hija y un nieto que no querían ni verle, y para añadir más leña intensidad justo daba la casualidad que en el momento que conocemos de su existencia están a punto de volar al extranjero). La pareja de socios protagonista, interpretada por José Luis García Pérez dando vida a un hombre arisco pero con buen fondo, y Gorka Otxoa como el típico buenazo con pájaros en la cabeza que es el que inoculará todo tipo de ideas descabelladas a su compañero, es de lo que mejor funciona en la serie. Así también lo hace el núcleo familiar creado, formado por un abuelo cascarrabias que acaba de perder a su hija preferida (Manuel Galiana), una hija descarriada que acaba de volver para hacerse cargo de las hijas de su hermana (María Castro), una adolescente algo rebelde que está enamorada del malote de turno (Ana Mena) y el hermano pequeño y desenfadado que añora a su madre (Daniel Avilés). El punto emotivo suele venir a cargo de este entramado familiar.

El elemento karaoke, un distintivo particular, que aunque no hace que la serie sea propiamente un musical, sí que la tenemos muy presente en cada capítulo, haciendo de leitmotiv de lo que se nos cuenta en ese episodio. Complementa así mismo, a la narración en voz en off que nos encontramos al principio y al final, otro de los sellos distintivos de la ficción. Se me queda un poco floja toda la parte que tiene que ver con los vecinos y con el bar, una ampliación del universo de la serie necesaria para llegar a los setenta y cinco minutos tipo de toda ficción patria para que les salga rentable producirla. Aunque tiene mucho que ver con el proceso de identificación de la serie –el cliente inamovible de todo bar, el bar como tal, la vecina cotilla que no para de malmeter, el político que maneja los hilos desde la sombra-, parece que va a costarles encontrar tramas originales para estos personajes a excepción del matrimonio del bar, que ya se ha explotado en tono de dramedia una ruptura y posterior reconciliación. El elemento de tensión sexual no resuelta corre a cargo de los dos socios del karaoke, en el caso de Juanjo y Trini de una forma más convencional, en el caso de Sergio y la camarera de una forma más entrañable, y en el caso de los adolescentes interpretados por Sandra Blázquez y Víctor Sevilla con un tono más moderno. Veremos si este proceso de identificación se convierte en algo más para darnos un producto novedoso o solo se queda en un dramedia que cumple su cometido y sabe llegar a casi todas las franjas de edades al estilo “Los Serrano”.

viernes, 16 de noviembre de 2012

PRESENTACIÓN DE RODAJE: "COMBUSTIÓN"

Mikel (Alex González) está a punto de casarse con Julia (María Castro), dueña de una importante joyería heredada de sus padres. En la fiesta del anuncio de boda, Mikel conoce a Ari (Adriana Ugarte), una de las camareras del catering. Entre ellos surge una inmediata atracción. Y aunque el chico intentará controlar ese deseo, acabará cayendo en sus brazos. Poco a poco se irá sintiendo más enganchado a ella y más fascinado por su mundo, que no es otro que el de las carreras ilegales de coches, y que despertará el lado más salvaje de Mikel. Lo que el chico no sabe es que todo forma parte de un plan elaborado por Ari y su novio Navas (Alberto Ammann).


Esta es la premisa argumental de una película cuyo rodaje se ha presentado este viernes delante de centenares de periodistas y fotógrafos. El equipo del film nos recibe en uno de los set de rodaje que consiste en un viejo taller donde los personajes de Álex González, Adriana Ugarte y Alberto Amman mantienen una acalorada disputa. “Combustión” es lo nuevo y adrenalítico de Daniel Calparsoro, director conocido por tele-movies como “La ira”, “Tormenta” o “El castigo” y el thriller de acción “Invasor”, que se estrena dentro de unos días. Se trata de una película de acción y violencia en la que las carreras ilegales de coches forman parte intrínseca de la historia, pero tal y como advierte su director “se da muchísima importancia a la historia, a los personajes, pero por otro lado también tenemos carreras de coches”. Daniel Calparsoro, parece haber demostrado que es uno de los directores mejor preparados para abordar este tipo de proyectos tan típicamente americanos, como sus actores se encargan de afirmar: “Creo que Daniel es la mejor o una de las mejores personas en España para hacer cine de acción, para mostrar violencia y que te la creas. Es un ejemplo de americano al uso, que puede con el factor humano de la trama y con setecientos caballos en el porsche de carbono” dice Adriana Ugarte bromeando. “Daniel Calparsoro es muy americano y además hace un balance muy bueno: hace la película que quiere hacer, sin renunciar lo que él siente, pero además teniendo en cuenta de que el producto va dirigido a un público” reitera Álex González.

En esta trama tan automovilística, tanto Alberto Ammann como Álex González dieron clases de conducción temeraria. Para Alberto lo más divertido fue “aprender a hacer trompos y a darte cuenta de los límites del coche. Que además te da una seguridad por si de repente tienes un imprevisto real, poder tener la destreza o la habilidad para salir airoso. Es un aprendizaje que piensas que te puede servir, y además era una especie de deseo adolescente que perdura”. Álex, por otro lado, recalca el papel que tienen los vehículos que conducen con respecto a los personajes ya que “los coches que utilizan los personajes pueden ser metáfora de su personalidad. Por ejemplo el mío es aparentemente familiar, pero también tiene 500 caballos. Yo aparentemente tengo una vida que parece que soy bueno y Navas es el malo, pero por dentro soy una fiera, que según avanza la película va despertando. Que es un poco como le pasa a este coche”. Por último, los actores nos dan las claves de sus personajes: Para Adriana, “Ari es la primera vez en mi vida que me permite no hacer un personaje que es la buenaza, sino abordar un personaje con una moral dudosa. Alguien que es una destroyer desde el principio”. El personaje de Alberto Ammann en palabras de su intérprete es “el que tiene una cuota de oscuridad más grande en la película. Un manipulador y un egoísta solitario, un encantador de serpientes y un vende humo”. Para terminar, Álex González define a su personaje como “un tipo con muchos secretos. Y de hecho aprendo de él que al final los personajes se cuentan más por lo que ocultan que por lo que cuentan, y en el caso de Mikel es paradigmático”. Por lo tanto, ¿Te vas a perder “Combustión”, lo nuevo de Daniel Calparsoro?

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