Virginia (Goya Toledo) y Sara (María León) luchan por la custodia de
Claire (Noa Fontanals), acogida por la primera hace cinco años. Un viaje a la ciudad
francesa de Marsella en busca del padre se convertirá en una despiadada
pugna por la hija que comparten.
La película de Belén Macías ("El patio de mi cárcel"), que tuvo ayer su multitudinaria premiere en los cines Capitol de Madrid, es una de esas cintas intimistas, pequeñas, humildes, como lo fue hace poco la galardonada "La herida", que incide casi totalmente en sus personajes de una forma natural y pausada. Es ésta a la vez su mayor virtud y su mayor defecto, ya que esta parsimonia de los primeros momentos hacen del relato una composición algo caótica, que poco a poco va ganando fuerza en la medida en que el personaje de Goya Toledo entra en juego para hacer de espejo del personaje central, el de María León. Nuestra protagonista es una mujer que fue madre demasiado pronto, a la que retiraron la custodia de su hija, y que ahora mismo ha conseguido recuperarla sin tener muy claro si está preparado para ese rol, aunque teniendo claro que tiene que afrontarlo con todos sus medios.
En esta road movie el personaje de la niña -que también está definida en cuanto a personalidad y postura, lo que es de agradecer- ejerce de motor para el duelo que se desarrolla entre las dos madres. De forma complementaria y necesaria, a raíz del poco desarrollo de la propuesta argumental, se siembra otro par de personajes que ejercerán de vis masculina, los de Eduard Fernández y Álex Monner, un hombre y su sobrino que están curtidos en la carretera y que tendrán varios encuentros con nuestras protagonistas. En este cuarteto estarán los mejores momentos del film, regalándonos alguno de gran impacto emocional, aunque viniéndose abajo en algunos otros. El reparto lo componen otros nombres conocidos como el de Juan Blanco, Blanca Apilanez, Manuel Morón, Alberto López o Miko Jarry, pero en papeles menores y casi salvables. Mi puntuación: 5,5 sobre 10. "Masella" se estrena hoy viernes 18 de julio en las salas de toda España.
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viernes, 18 de julio de 2014
viernes, 3 de mayo de 2013
INICIO DE LA 2ª TEMPORADA DE "CON EL CULO AL AIRE"

“Con el culo al aire” volvía a nuestras pantallas el 17 de
abril con la sorprendente promesa por parte de Antena3 de que estaba renovada
por una tercera temporada sin ni siquiera haberse emitido todavía la segunda,
por lo que se podía comprobar la fe que tiene la cadena por este producto. La
ficción protagonizada por Paco Tous y María León le respondió en su primer
episodio con un gran 20%, bajando cuatro puntos en el siguiente pero
consiguiendo estabilizarse en el tercero en un nada desdeñable 16%.
La serie vuelve cargada de novedades pero manteniendo el
humor que le ha hecho ser una de las únicas comedias que parece triunfar en
Antena 3 últimamente. Ante la desaparición por voluntad del actor del personaje
de Bobby (Jesse Johnson) y la constatación de los guionistas de que la apuesta
por sus personajes de edad anciana no les hacía ganar seguidores y además les
costaba encontrarles tramas, se han eliminado a estos tres personajes de un
plumazo introduciendo a dos nuevos, que han entrado bajo un pretexto que da
buena cuenta del espíritu de la serie: una madre ex profesora y su hijo, interpretados
la primera por Ana Wagener y el segundo por Javier Antón, que cuando por los
recortes educativos se ven en la calle, harán lo que sea para poder vivir en el
camping gratuitamente. A estos, se les une la incorporación del actor Janfri
Topera, dando vida al bruto y demencial padre de Sandra (María León), que hará
la vida imposible a la relación de Ángel (Raúl Fernández) con esta. En esta
introducción, hemos perdido un poco esa vinculación tan curiosa entre el
personaje de Ángel y el de Jorge (Raúl Arévalo), al que le estamos viendo en
más tramas con Eli (Carmen Ruíz). Digamos que estos son los personajes que
copan las tramas de líos amorosos, que vienen complementados por los personajes
de Alicia (Henar Jiménez), Javi (Adam Jezierski) y Roberto.
En cuanto a las intrigas de comedia que tienen como motor
los tejemanejes que se sacan de la manga para sobrevivir en la situación en la
que viven, tenemos tanto a la familia de Tino (Paco Tous) y Alicia (Natalia
Roig) como a la de los Marqueses (Toni Acosta e Iñaki Miramón) en primera línea
de acción, tal y como pasaba en la primera temporada. Durante los capítulos de
esta segunda temporada he de decir que no me ha gustado que abusen de recursos
facilones como el de drogar a algún personaje, cosa que ha sucedido dos veces
ya con el personaje de Dani (Víctor Palmero), que parece estar buscando su
hueco en esta particular familia. Por otro lado, el humor desenfadado e intentando
aprovechar el contexto de crisis en el que nos hallamos parece haber encontrado
un hueco en la audiencia, con unos personajes que en algunos momentos hacen
cosas de dudosa moral pero que en el fondo tienen buen corazón, en una
variación de ese “hijoputismo bondadoso” de Aída que ha mostrado tener una
identidad propia desde el principio, y al que piensan seguir sacando partido
con personajes ruines como el del Marqués, astutos como el de Javi, o pícaros
como el de Tino. Parece ser pues que hay “Con el culo al aire” para rato.
viernes, 23 de noviembre de 2012
CUESTIONARIO A NEREA GARMENDIA, ELOY AZORÍN, MARÍA LEÓN Y MANUELA VELLÉS
Con motivo del estreno de “FIN” este martes en los cines Callao, en el contexto de la Premiere Week de Madrid, realizamos un cuestionario sobre temas que se tratan en la película a varios de los asistentes que se trasladaron hasta allí: Nerea Garmendia (“Los Hombres de Paco”), Eloy Azorín (“Gran Hotel” o “Aída”), María León (“Con el culo al aire”) y Manuela Vellés (“Hispania”).
En la película, los protagonistas van desapareciendo uno a uno. ¿Ha habido algún momento que recuerdes en que hayas querido desaparecer? ¿Cuál sería tu lugar ideal para hacerlo?
Nerea Garmendia: El lugar ideal para desaparecer… es que suena muy profundo pero… es aquel en el que estoy feliz. Y este lugar es con mi gente, comiendo un buen chuletón, y donde voy siempre, que es a mi tierra, a San Sebastián. Creo que ese es el mejor sitio para perderse. El sitio que conoces, y en el que te sientes como en casa.
Eloy Azorín: Pues me acuerdo una vez que había mucha gente en Arganzuela y estaba todo “petado” porque era San Isidro, y pasé un poco de agorafobia ahí con toda la peña. Y el lugar al que me gustaría desaparecer sería mi casa; no tengo ningún sitio más especial que ese.
María León: Pues sí, de hecho hace un momento he querido desaparecer ahí en el photocall… por vergüenza. Me acuerdo por ejemplo una vez en Gran Vía me quedé sin un jersey, una camiseta que se me cayó, y quise morirme, y dije “Por Dios, ¿Qué hago yo aquí, en medio de todo esto?”. ¿Y dónde me hubiera gustado irme en ese momento? Pues a mi casa, que es donde más a gusto está uno.
Manuela Vellés: Muchas veces he querido desaparecer en momentos concretos, y para que se me pase necesito silencio, espacio, relajarme, y luego ya vuelvo a la carga otra vez. Como todos, yo creo.
Los personajes de la película que se pierden, estaban ya perdidos en sus vidas. ¿Qué es para ti el miedo a perderte física o emocionalmente?
Nerea Garmendia: No te puedo decir un caso en concreto… Pero cuando me pasa esto, cuando me pierdo a mi misma, intento serenarme, quedarme conmigo misma, pensar por qué me he perdido, cuáles son los motivos, y sobretodo intentar resolver los problemas. Si te has perdido, la cuestión es intentar encontrar tu lugar en el mundo, pensar en el motivo por el que te hayas perdido. Tan fácil como eso. (Risas) La pregunta es muy profunda, pero al final creo que hay que ser prácticos.
Eloy Azorín: ¿Perderme como persona? Alguna vez en el escenario haciendo teatro me he perdido en algún momento y he dicho “quiero desaparecer”. Pero en general no tengo esta sensación de perderme. Puedo tener mis dudas, pero creo que no acabo de perderme.
María León: Para mí perderse significa ser libre. Perderse es hacer lo que uno buenamente quiera, que muchas veces nos cuesta mucho, tal vez demasiado.
Manuela Vellés: Para mi perderme consistiría en el momento en que pierda a mi familia, a la gente que quiera, por ejemplo. Ese sería el momento más terrible en el que me sentiría perdida.
¿Qué opinión te merecen los rencuentros con antiguos amigos o antiguos alumnos?
Nerea Garmendia: A mí me encantan. Yo soy además muy de “remember”. Me encanta juntarme con la gente que no puedes seguir sus vidas, con quien no puedes estar en el día a día porque cada uno tiene su rutina, tiene sus cosas, y por eso me encantan los rencuentros. Te dan muchas sorpresas y te dejan ver como cada uno va madurando a lo largo de la vida. Igual quedas con el compañero de clase de cuando tenías doce años, y de repentes dices “¡Guau! ¿Cómo ha cambiado física, mental y espiritualmente, no?”. Es genial.
Eloy Azorín: No soy muy fan de esas reuniones. Porque me suena como a “¿Hello?”, ¿no? (Risas) Me suena como a que si no se han reunido en diez años, por qué se reúnen ahora… Soy más fan de la gente que se reúne constantemente. Lo otro me parece del rollo de “hace diez años que no nos vemos, vamos a rencontrarnos”, es como “si desde hace diez años no nos hemos vistos, es por algo, ¿no?”.
María León: Me parece fabuloso, porque eso hace muchas veces recordar quiénes somos y dónde estamos, y que evolución hemos tenido. Está bien conservar a los amigos, sobretodo, porque eso significaría que no hemos hecho las cosas muy malamente (Risas). Y reunirte con ellos siempre es bonito, ¿no?
Manuela Vellés: Una maravilla. Yo he visto a mi madre o a mi abuela reunirse con gente así y lo que hace es parecer que ha pasado muchísimo tiempo y que eres viejo, pero no sé, eso también está muy bien, porque es gente que hace mucho que no ves.
La trama de la película es postapocalíptica. ¿Cómo te imaginas el fin del mundo?
Nerea Garmendia: ¿Sabes lo que pasa? Que nos lo han pintado de tantas maneras que al final no nos dejan lugar a la imaginación. Es un poco como cuando te preguntan como te imaginas el infierno, ¿no? Lo primero que visualizas es un sitio con mucho fuego. Y cuando piensas en el fin del mundo pues te imaginas explosiones, que va a venir una bola de fuego, o un tsunami… (Risas) Pero yo me lo imagino como cuando apagas el televisor, que hace así como “ggggssssssshhhh” y se ve un puntito blanco y se queda todo en negro. Yo creo que sería algo así.
Eloy Azorín: No me lo he imaginado, la verdad. Pero estaría bien un buen humorista contando un buen chiste, sería cojonudo para terminar el mundo. Soy fan de Louis C.K., que es un humorista americano que me gusta mucho, o Ricky Gervais que también me gusta bastante, o Berto. (Piensa) Berto, por ejemplo, podría hacer un buen monólogo para que se acabe el mundo, ¿no? Y que los últimos quince minutos fueran su monólogo, y a partir de ahí pues “a tomar por el culo”.
María León: No me lo he imaginado nunca, pero sí me pongo a imaginarlo supongo que esto pega un pelotazo y que no nos enteramos ni Dios. O eso espero, al menos.
Manuela Vellés: Pues de ser así me gustaría no enterarme, y que pasara sin más, sin haberlo sabido.
* En unos días, la segunda parte del cuestionario, con Lucía Ramos, Antonio Garrido y Ana María Polvorosa.
En la película, los protagonistas van desapareciendo uno a uno. ¿Ha habido algún momento que recuerdes en que hayas querido desaparecer? ¿Cuál sería tu lugar ideal para hacerlo?
Nerea Garmendia: El lugar ideal para desaparecer… es que suena muy profundo pero… es aquel en el que estoy feliz. Y este lugar es con mi gente, comiendo un buen chuletón, y donde voy siempre, que es a mi tierra, a San Sebastián. Creo que ese es el mejor sitio para perderse. El sitio que conoces, y en el que te sientes como en casa.
Eloy Azorín: Pues me acuerdo una vez que había mucha gente en Arganzuela y estaba todo “petado” porque era San Isidro, y pasé un poco de agorafobia ahí con toda la peña. Y el lugar al que me gustaría desaparecer sería mi casa; no tengo ningún sitio más especial que ese.
María León: Pues sí, de hecho hace un momento he querido desaparecer ahí en el photocall… por vergüenza. Me acuerdo por ejemplo una vez en Gran Vía me quedé sin un jersey, una camiseta que se me cayó, y quise morirme, y dije “Por Dios, ¿Qué hago yo aquí, en medio de todo esto?”. ¿Y dónde me hubiera gustado irme en ese momento? Pues a mi casa, que es donde más a gusto está uno.
Manuela Vellés: Muchas veces he querido desaparecer en momentos concretos, y para que se me pase necesito silencio, espacio, relajarme, y luego ya vuelvo a la carga otra vez. Como todos, yo creo.
Los personajes de la película que se pierden, estaban ya perdidos en sus vidas. ¿Qué es para ti el miedo a perderte física o emocionalmente?
Nerea Garmendia: No te puedo decir un caso en concreto… Pero cuando me pasa esto, cuando me pierdo a mi misma, intento serenarme, quedarme conmigo misma, pensar por qué me he perdido, cuáles son los motivos, y sobretodo intentar resolver los problemas. Si te has perdido, la cuestión es intentar encontrar tu lugar en el mundo, pensar en el motivo por el que te hayas perdido. Tan fácil como eso. (Risas) La pregunta es muy profunda, pero al final creo que hay que ser prácticos.
Eloy Azorín: ¿Perderme como persona? Alguna vez en el escenario haciendo teatro me he perdido en algún momento y he dicho “quiero desaparecer”. Pero en general no tengo esta sensación de perderme. Puedo tener mis dudas, pero creo que no acabo de perderme.
María León: Para mí perderse significa ser libre. Perderse es hacer lo que uno buenamente quiera, que muchas veces nos cuesta mucho, tal vez demasiado.
Manuela Vellés: Para mi perderme consistiría en el momento en que pierda a mi familia, a la gente que quiera, por ejemplo. Ese sería el momento más terrible en el que me sentiría perdida.
¿Qué opinión te merecen los rencuentros con antiguos amigos o antiguos alumnos?
Nerea Garmendia: A mí me encantan. Yo soy además muy de “remember”. Me encanta juntarme con la gente que no puedes seguir sus vidas, con quien no puedes estar en el día a día porque cada uno tiene su rutina, tiene sus cosas, y por eso me encantan los rencuentros. Te dan muchas sorpresas y te dejan ver como cada uno va madurando a lo largo de la vida. Igual quedas con el compañero de clase de cuando tenías doce años, y de repentes dices “¡Guau! ¿Cómo ha cambiado física, mental y espiritualmente, no?”. Es genial.
Eloy Azorín: No soy muy fan de esas reuniones. Porque me suena como a “¿Hello?”, ¿no? (Risas) Me suena como a que si no se han reunido en diez años, por qué se reúnen ahora… Soy más fan de la gente que se reúne constantemente. Lo otro me parece del rollo de “hace diez años que no nos vemos, vamos a rencontrarnos”, es como “si desde hace diez años no nos hemos vistos, es por algo, ¿no?”.
María León: Me parece fabuloso, porque eso hace muchas veces recordar quiénes somos y dónde estamos, y que evolución hemos tenido. Está bien conservar a los amigos, sobretodo, porque eso significaría que no hemos hecho las cosas muy malamente (Risas). Y reunirte con ellos siempre es bonito, ¿no?
Manuela Vellés: Una maravilla. Yo he visto a mi madre o a mi abuela reunirse con gente así y lo que hace es parecer que ha pasado muchísimo tiempo y que eres viejo, pero no sé, eso también está muy bien, porque es gente que hace mucho que no ves.
La trama de la película es postapocalíptica. ¿Cómo te imaginas el fin del mundo?
Nerea Garmendia: ¿Sabes lo que pasa? Que nos lo han pintado de tantas maneras que al final no nos dejan lugar a la imaginación. Es un poco como cuando te preguntan como te imaginas el infierno, ¿no? Lo primero que visualizas es un sitio con mucho fuego. Y cuando piensas en el fin del mundo pues te imaginas explosiones, que va a venir una bola de fuego, o un tsunami… (Risas) Pero yo me lo imagino como cuando apagas el televisor, que hace así como “ggggssssssshhhh” y se ve un puntito blanco y se queda todo en negro. Yo creo que sería algo así.
Eloy Azorín: No me lo he imaginado, la verdad. Pero estaría bien un buen humorista contando un buen chiste, sería cojonudo para terminar el mundo. Soy fan de Louis C.K., que es un humorista americano que me gusta mucho, o Ricky Gervais que también me gusta bastante, o Berto. (Piensa) Berto, por ejemplo, podría hacer un buen monólogo para que se acabe el mundo, ¿no? Y que los últimos quince minutos fueran su monólogo, y a partir de ahí pues “a tomar por el culo”.
María León: No me lo he imaginado nunca, pero sí me pongo a imaginarlo supongo que esto pega un pelotazo y que no nos enteramos ni Dios. O eso espero, al menos.
Manuela Vellés: Pues de ser así me gustaría no enterarme, y que pasara sin más, sin haberlo sabido.
* En unos días, la segunda parte del cuestionario, con Lucía Ramos, Antonio Garrido y Ana María Polvorosa.
jueves, 22 de noviembre de 2012
CINEASTAS EN ACCIÓN
La
ONG Cineastas en Acción celebra el próximo viernes 23 de noviembre en la Sala
Juglar (C/Lavapiés, 37) el I Encuentro solidario de profesionales del
audiovisual español, coincidiendo con el segundo aniversario de la organización
en cuestión.
Se
trata de una bonita iniciativa en la que se contará para la ocasión con varios
de los conocidos actores y artistas que apoyan a esta ONG. Participan entre
otros Paco Tous, Raúl Arévalo, Paco Marín, Miryam Gallego, Carmen Ruíz, Marcial
Álvarez, Diego Martín, Pilar Punzano, Daniel Guzmán, María León y el grupo
musical “The Sweet Vandals”. El objetivo de
este acto es crear un punto de
encuentro para los profesionales del sector en el que se
intercambien experiencias y conocimientos y se den a conocer ofertas de trabajo
y nuevos proyectos audiovisuales independientes. Al mismo tiempo, queremos sensibilizar a los mismos sobre la importancia de su
papel en un mundo dominado por la información y las imágenes, y animarles a compartir en los
próximos proyectos de la ONG sus conocimientos con los chicos del
continente africano.
El
evento comenzará a las 21:00 h. con el photocall; luego tendrá lugar la
inauguración del acto por parte de Federica
Romeo, presidenta de Cineastas en Acción y la degustación de un cóctel
senegalés. Además, se estrenará el cortometraje documental “El cuaderno de fotografía de Jules Matar”.
Finalmente a las 23:00 h. el
grupo “The Sweet Vandals” dará
un concierto para todos los asistentes que se hayan pasado por allí. Así pues,
todo el que se acerque a esta noble iniciativa, será bienvenido. La
participación al evento es por invitación, con un precio de diez euros, cuya
recaudación se destinará íntegra a este proyecto. Puedes pedir tu invitación
escribiendo info@cineastasenaccion.org o llamando al 696.23.68.21.
¡Animaros!
sábado, 7 de julio de 2012
CARMINA O REVIENTA
La película de Paco León no es otra que la película de la familia León Barrios. Una película en ciertas connotaciones maravillosa, especial, pero también incómoda. La primera idea que hay que tener clara es que esta narración es solo posible de ser recibida por el público con un grado mínimamente adecuado de interés siendo el foco de atención la figura de Paco León, tan querido en nuestra sociedad y nuestra cultura audiovisual. Es decir, el mostrar los entresijos familiares no hubiera funcionado igual (habrá que ver como funciona en esta, por otro lado) de no ser el cómico actor de “Aída” el promotor y titiritero del proyecto. Por ejemplo, Eduard Fernández, a pesar de ser un grandísimo actor, casi con toda probabilidad no hubiera tenido ni una mínima parte de la acogida social y el bombo que se la ha dado a esta (al margen de la calidad que pueda tener el producto).
Este es, por tanto, un ejercicio curioso y arriesgado, tanto el producto como la forma de hacerle llegar al público. En este segundo término, nos referimos a la propuesta de mercado perpetrada por Paco de dar salida a su “hijo” en tres ventanas simultáneas (cines, DVD e Internet), una iniciativa original y particular, que intenta buscar soluciones al cada vez más maltrecho sistema audiovisual español. En cuanto a la narrativa, nos encontramos con una suerte de falso documental en el que se dan la mano la ficción y la realidad, documental y memorias audiovisuales, el guion y la improvisación, lo trágico y lo cómico… en lo que conforma un producto con mucha alma pero que puede ser difícil de digerir para un espectador poco implicado. Al no saber muy bien dónde está la línea entre realidad (hechos que pasaron de verdad) y la ficción (las licencias que se toma el director o los actores, incluso movimientos que funcionan como metáforas) no sabemos en que momento debemos reír o en qué momento emocionarnos, ya que en muchos casos el humor suele venir del dolor, pero en la ficción este dolor siempre está en cierta distancia, ¿pero y si el dolor proviene de la vida misma del director?
Lo que indudablemente funciona de forma implacable y sin plantear ninguna duda sobre el contexto ni ambigüedad narrativa es el retrato de Carmina, la madre de Paco León, que se erige como la verdadera protagonista y figura definitiva del homenaje. Carmina Barrios representa la picaresca tradicional española, la gracia y la presencia descomunal en pantalla; un terremoto de carácter y supervivencia, que según pone de manifiesto la película, ha dotado de una personalidad e corcho y de fortaleza tanto a Paco como a su hermana María. Sin embargo, en el dibujo de esta figura que se convierte en personaje inmortal ante nuestros ojos, se comete el error del exceso. El exceso de la picaresca agresiva, de sus peculiaridades y de su fuerte carácter, haciendo que el personaje oscile peligrosamente entre lo heroicamente entrañable hasta casi caer en el “hijoputismo agridulce” de alguno de los personajes ruines de la serie “Con el culo al aire”, lo que en un personaje de ficción divierte pero en uno de carne y hueso produce incomodidad. Los mimbres de esta extraña y personal película son culminados por la colaboración (natural y magnífica) de María León interpretándose a sí misma, la incorporación de un actor para dar vida a pequeños retazos de la vida del padre de Paco, y la aparición de una de las vecinas de la familia dando lugar a una especie de gag monologuístico junto a la inestimable presencia de la mítica Mayra Gómez Kemp.
http://www.carminaorevienta.com/
martes, 22 de mayo de 2012
FINAL 1ª TEMPORADA "CON EL CULO AL AIRE"
La que podríamos denominar como serie revelación patria de esta temporada llega a su fin en esta primera temporada. “Con el culo al aire” ha acabado de emitir los trece capítulos de su primera tanda con un final a lo happy ending bastante ordinario y bastante inverosímil a la hora de jugar las cartas del pasado y del personaje de Bobby. Por otro lado, resulta agradable de ver y es un buen colofón final porque realmente los personajes han conseguido calar en mayor o menor medida en la audiencia, pero el nivel del guion de este último capítulo ha sido un poco menor que alguno de los mejores episodios que nos ha regalado la comedia de Antena3.
En este broche final, prácticamente lo único que se deja en alto es la obligación que ha contraído Bobby (Jesse Johnson) en casarse con una mujer que no es Candela (Hiba Abouk), que hace de gancho entre temporadas, además de tener de nuevo a Jorge rendido a los pies de Eli. Hablando de este último personaje, y como ya dije en mi anterior artículo, lo que mejor ha funcionado durante esta temporada es ese cuadrángulo de amistad-amor formado por Jorge (Raúl Arévalo), Eli (Carmen Ruiz), Ángel (Raúl Fernández) y Sandra (María León). Y ya no hablo a la hora de la tensión sexual no resuelta necesaria para enganchar al público, sino a la hora de ofrecernos contenidos bienhumorados, enredos y equívocos. Ya que esta serie se diferencia por ejemplo de “Aída” en que no tiene pretensiones de sitcom como lo pudo tener “Vida loca” sino que intenta conseguir más bien el efecto cómico de “Aquí no hay quien viva” o “La que se avecina”.
Por otro lado, se va asentando que realmente es una ficción adulta, ya que los personajes más jóvenes y más ancianos se van relegando cada vez más en las tramas. Tanto Dani (Víctor Palmero), Dulce (Henar Jiménez), los hijos de Tino, Serafín (Cesáreo Estebánez) y Juana (Teresa Lozano) prácticamente están desapareciendo de las tramas para aparecer muy tangencialmente. La excepción a todo esto ha surgido en la incorporación del personaje de Javi (Adam Jeziersky) convirtiéndose en cómplice y espiral autodestructiva de Tino, haciéndose con los galones del perfil más juvenil en cuanto a reparto. En este final, se intenta cerrar las dos bodas que se habían planteado en capítulos anteriores, pero lo hacen de una forma bastante sencilla y sin rebanarse los sesos, además del ya mencionado “Deux ex machina” del dinero de Bobby, que aunque sí que estaba sembrado resulta bastante sacado de la manga, y no cuadra mucho con el personaje (o tal vez con el actor). Lo más positivo de este final es que los personajes están cada vez más cimentados y más claros, y los actores saben perfectamente por dónde tirar sus diálogos y sus actitudes. El personaje que se me queda más colgando es Chema (Vicente Romero), que ha oscilado de una actitud “hijoputista” con ciertos matices, a ser un gay pegajoso y pesado, para ser ahora algo bipolar en cuanto a su cabronismo. Será cuestión de buscarle unas situaciones y una historia más definida.
viernes, 4 de mayo de 2012
1ª TEMPORADA DE "CON EL CULO AL AIRE"
“Con el culo al aire” se ha asentado en el prime time de los miércoles de Antena 3. Ya se llevan emitidos once capítulos de la serie protagonizada por Paco Tous y María León, y hay ciertas conclusiones que se pueden sacar después de estas primeras entregas de la ficción.
Aunque la ambientación en un camping sea original, las historias de equívocos, y relaciones gregarias entre vecinos ya lo hemos visto recientemente en “Aquí no hay quien viva” o la más actual “La que se avecina”. Sí veo como un punto original el contexto de intercambio y de comuna que han creado en la urbanización, que ya está cimentando la mayoría de las tramas que involucran a los personajes. De los guionistas de la serie depende que estas tramas cojan entidad propia y no comiencen a calcar los argumentos que se dan en estas dos series anteriores. En estos primeros episodios se ha podido comprobar por otro lado que utilizan mucho el mecanismo de “alguien oye algo que no debiera oír y entonces el que no quiere que se entere tiene que hacer algo para que el otro guarde silencio”, provocando una escalada de enredos que suelen acabar cuando el afectado se ve obligado a contar la verdad, causando un cambio en su relación con alguno de los personajes. Se recurre a conflictos de los llamados universales (como puede ser la soledad, la responsabilidad, los complejos, o el más universal de todos, el amor), lo que unido a ese concepto metafórico y disruptivo de familia dónde todos se apoyan en todos, da a la serie una cierta esencia a Globomedia. La picaresca española unida a los tiempos de crisis que corren dan un panorama perfecto para esta mecánica, pero el resultado eficaz viene de los personajes (algunos muy bien definidos) porque si no se acabaría convirtiendo en muy repetitivo.
El elemento determinante para esto es encontrarnos con unos personajes frescos e interesantes, y de momento esto es lo que tenemos: Una de las grandes sorpresas ha sido la doble relación “buddy-relationship” entre Ángel (Raúl Fernández) y Jorge (Raúl Arévalo), pero también entre Sandra (María León) y Eli (Carmen Ruíz). Esto se ve agravado por la tensión sexual que se da entre Ángel y Sandra (la relación de amor por antonomasia de la serie) y Jorge con Eli (la más bizarra, la del agua y el aceite). Este cuadrángulo funciona muy bien en cuanto al factor relaciones y para atraer al público joven. Con este cierto aire a Globomedia, nos encontramos también una nueva estructura familiar formada por Candela (la hija que ejerce de madre), Lola (la madre ausente y borracha que se comporta como la hija), Dani (el eterno virgen) y Bobby (el novio de Candela que es el ring de boxeo para toda la disfuncionalidad de la familia). Esta familia funciona a momentos, pero lo extremo del personaje de Lola (una gran Goizalde Nuñez) a veces produce comedia y otras veces produce irritación, ya que rompe los esquemas familiares a tantos niveles que acabas odiando en algunos momentos al personaje.
En un término ni cálido ni frío nos encontramos a los personajes de los Marqueses (Toni Acosta e Iñaki Miramón), porque sus personajes son los más ruines y mezquinos, yendo un poco más allá en ese perfil de buscavidas que tienen los demás personajes, que causan cierta reserva buscada, pero que no llegan a estar tan bien dibujados como pueden ser Berta y Antonio Recio, por ejemplo. Uno de los personajes más desaprovechados de momento es el de Vicente Romero, que da vida al dueño del camping, un homosexual amargado y egoísta que se aferra a cualquiera que pueda darle un poco de cariño. Como último elemento familiar encontramos a la familia de Tino (Paco Tous) que integra a su mujer, que es la peluquera del barrio (Natalia Roig), a sus dos hijos de parejas distintas que son dos diablos personificados, a la hija de su mujer (Henar Jiménez) y ahora a un hijo que no es su hijo (Adam Jeziersky). El personaje de Henar Jiménez, aunque con sus justificaciones, es tan rastrero y egoísta a la vez que tan plano, que realmente logra la antipatía del espectador, o al menos así es en mi caso.
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