Mostrando entradas con la etiqueta antonio molero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta antonio molero. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de septiembre de 2013

FINAL DE "FRÁGILES"



“Frágiles” llegó a su fin finalmente con el episodio octavo de esta segunda temporada, con Telecinco decidiendo días antes su no-renovación y apostando por emitir los dos últimos episodios seguidos la noche del lunes 2 de septiembre. La serie, llevaba tiempo dando muestras evidentes de su progresiva bajada de audiencia, pero también de la incapacidad de renovarse y de superar sus hándicaps en una supuesta tercera temporada.

Esta ha sido claramente una temporada más floja que la primera, perdiendo parte de su frescura y de su esencia. La clave de su bajada de calidad en mi opinión ha estribado en las relaciones sembradas entre sus protagonistas. En esta temporada, se optó por cambiar la estructura de los capítulos, que por un lado serían más largos que los de la primera. Empezábamos así con una elipsis temporal de casi un año, dejándonos unas piezas en el tablero que no sabíamos como habían quedado como habían quedado: a través de flashbacks, los guionistas nos irían desvelando qué causas y situaciones habían llevado a los personajes hasta el momento en el que estaban. Hablamos por un lado del triángulo entre Pablo, Ana y Teresa; pero también del embarazo de Lola cuando hasta hace un poco era incapaz de verse tocada. Esto, les permitía tener un universo más amplio que explorar, que ya no solo se limitaba al caso particular por capítulo y a sus dos pacientes estrella –Lola y Teresa-; sin embargo, no siempre era interesante lo que nos contaban.

En esta necesidad de alargar la duración, encontramos que el mayor error de la serie fue liar hasta lo indecible las relaciones entre los personajes protagonistas, introduciendo incluso más cabos en el nudo ya de por sí complejo, presentándonos desde el principio al personaje de Mario (Ginés García Millán) que estaría vinculado tanto con Pablo como con Teresa. En este nuevo cuadro, Pablo tenía tres pretendientas (Teresa, Ana y su hermana Pilar), pero ahora Mario se convertía en la pareja de Teresa, haciendo una suerte de quintángulo amoroso. Por si esto no fuera ya suficiente, a mitad de temporada se introducía otro nuevo personaje femenino vinculado en el pasado con los dos amigos, con una hija de regalo, que era resultado de un escarceo amoroso con Mario. Todo demasiado rocambolesco, demasiado embarrado, demasiado telenovelesco, demasiado rizar el rizo. Mario no nos importa tanto como los guionistas creen, pero quizás Pablo tampoco. Hay que crear un universo que te permita desarrollar tramas, pero no a costa de añadir capas y capas sin sentido.

Por último, uno de los elementos que también perdieron su fuerza fueron los casos clínicos como tal. Ya mencionamos que cada vez les costaba más justificar que ciertos pacientes fueran a ver a Pablo siendo fisioterapeuta y no psicólogo, algo que se notaba cada vez más y que mermaba la verosimilitud de sus argumentos, además de que las dotes del protagonista excedían las propias y pasaba a ser a la vez policía, consejero y amigo de casi todos sus pacientes: un truquito que se perdonaría de ser los casos interesantes. Sin embargo, los de esta temporada, a excepción de la pareja de ancianos y tal vez el del hombre que creía que su mujer la seguía esperando en una nave alienígena, han carecido prácticamente de interés y han sido mucho más llanos que lo que nos tenían acostumbrados. La lista de cameos ha sido igual de imponente que en la anterior temporada (Juanjo Artero, Patricia Vico, Antonio Molero, Cristina Castaño, Malena Alterio, Miguel Rellán…), sin embargo, la empatía con dichos casos por parte del espectador ha sido más limitada.

El último capítulo, por fin, se permitió incluso una concesión musical que me sorprendió gratamente, y nos ofreció un episodio tremendamente sentimental, sacando mucho partido emocional al personaje de Lola, y totalmente centrada su trama en la situación crítica de Pablo. Tenía este un marcado aroma a final de temporada, que quizá los guionistas habían dispuesto por si no se producía la renovación. Pablo, estaba teniendo una especie de redención en la que comenzaba a hacer todo lo que no había hecho durante la serie: decir de forma clara lo que sentía a sus seres queridos. Sin embargo, cuando nos aproximamos al final, cuando Pablo entra en quirófano, vemos que no, que se trata de un final de temporada pero no de serie, ya que todas las tramas quedan abierta. Tenemos ese monólogo típico del protagonista, la aparición de Jose en el hospital, la incertidumbre de cómo irá el juicio de Lola para quedarse con su bebé, la duda de si Pablo sobrevive… Total, otra serie que acaba sin pena ni gloria, perdiendo la química que sí consiguió la productora con el espectador en “La pecera de Eva”.

viernes, 29 de abril de 2011

ÁGUILA ROJA: LA PELÍCULA


Este jueves 28 de abril cuatro de los protagonistas de la serie Águila Roja (David Janer, Myriam Gallego, Francis Lorenzo e Inma Cuesta) presentaron en el Ábaco Cinebox de San Sebastián de los Reyes la adaptación a la pantalla grande de la serie emitida por TVE, ante decenas de fans que se acercaron para presenciar el acto. La película cuenta como en la villa se va a celebrar una cumbre del más alto nivel entre España, Francia, Inglaterra, Portugal y el Papa; sin embargo el motivo real de este encuentro es la invasión y el reparto del reino de las Españas. Al mismo tiempo, una enigmática mujer pide ayuda a Águila Roja para rescatar a su padre. Su aparición será determinante para entender la magnitud de la conspiración.

El film aporta todos los ingredientes de los que hace gala la producción de TVE, con esa resultona mezcla de drama histórico, comedia, aventuras y acción. Con una trama algo pretenciosa y con una visión muy libre y adaptada de los hechos históricos nos da pie a una transformación puntual del personaje de Águila Roja que piensa en abandonar su función de héroe pero que al final se queda en nada. Esta será la tónica dominante de la película, ya que se usa mucho el recurso de llevar al límite tanto situaciones como personajes principales, para que después la técnica de salvamento en el último momento les libre de su destino aciago, algo bastante previsible teniendo en cuenta que el film funciona como puente entre la segunda y tercera temporada, por lo que era poco probable que hicieran cambios drásticos en algún personaje y ya ni decir tiene la impensable desaparición de alguno. Sí se introduce algún personaje nuevo, del que sí pueden prescindir, ya que es de aparición puntual en el film. La narración de aventuras está aderezada por algunas escenas de acción bastante bien rodadas, gracias sobre todo a una gran pericia en el montaje y la coreografía, y a un trabajo excelente de David Janer y sus adversarios, aunque hay alguna dejadez/fallo técnico que se puede pasar por alto a grandes rasgos.

A este elemento de acción se le da un toque de comedia bastante presente en los primeros compases del film, y que recae casi completamente en el personaje de Satur (un Javier Gutiérrez en estado de gracia humorística, bordando a la perfección el personaje de lacayo bufón, el Sancho de Don Quijote Águila Roja), aunque también gracias a la introducción de Antonio Molero, que aunque el personaje contribuye a una distensión bastante refrescante en el film y que provoca algunas carcajadas, es difícil disociarle de su personaje de “Fiti”, ya que nos encontramos prácticamente ante su mímesis. Es reseñable la poca participación de actores protagonistas de la serie como Pepa Aniorte (Cata), Francis Lorenzo (El Comisario) y Myriam Gallego (La Marquesa); además del gran trabajo, ante el que me descubro, del que es posiblemente el mejor actor español de la generación junior, Guillermo Campra (Alonso). La aparición de Mariano Peña es casi meramente presencial, para elevar un poco el caché de la película respecto a la serie, al igual que sucede tanto con William Miller como capitán del ejército inglés, o con la intervención de Martina Klein, cuyo desnudo promocionado en el tráiler es de los más gratuitos que he visto últimamente tanto en cine como en TV. Probablemente sí tienen razón los críticos que acusan al film de ser solamente un capítulo más largo de lo normal de la serie, y que hace las delicias de los fans de ésta pero que no aporta nada nuevo a nivel narrativo o cinematográfico. ¿Y qué es lo que se pide a este producto? La serie ya tiene una factura bastante cinematográfica, así que el paso al celuloide era un paso bastante lógico y no tiene por qué tener grandes diferencias ni aportaciones técnicas radicales. Tal vez eso mismo, vuelven a repetir la mezcla de conjugar comedia, aventura, drama y actores televisivos conocidos, pero por suerte esto está funcionando ahora mismo en España, y sabiendo lo pronto que se cansa el espectador de las fórmulas, ¿por qué no explotarla ahora que gusta? La película ofrece lo que promete. ¿Qué la trama podía estar un poco más trabajada? Puede ser, pero poco más se le puede achacar a un producto hecho para los fans de la serie. La pregunta es, ¿compensa ir al cine, o basta con esperar a que tarde o temprano llegue a las pantallas de los hogares?

Entradas populares