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jueves, 13 de julio de 2023

CUESTIONARIO: ESMERALDA MOYA, BERNABÉ FERNÁNDEZ, PAULA PÚA, Y SARA ESCUDERO.

 Realizamos un pequeño cuestionario a la actriz Esmeralda Moya, al actor Bernabé Fernández, a la actriz/cómica Paula Púa y a la todoterreno Sara Escudero a propósito de la premiere de la película “Misión Imposible: Sentencia Mortal – Parte Uno” que tuvo lugar este lunes 10 de julio en los cines Kinépolis de Ciudad de la Imagen (Pozuelo). Espías, móviles, acción, Instagram y palomitas se dieron cita en la presentación de la nueva entrega en España.



Aunque estemos en la premiere de Misión Imposible, ¿quién dirías que es tu espía de ficción favorito?

Esmeralda: Pues es que me gusta mucho Misión imposible, no voy a ser muy ocurrente. Pero bueno, La Pantera Rosa, de Blake Edwards, siempre me ha encantado.

Bernabé: Yo creo que este, el Ethan Hunt de Tom Cruise. Aunque también me gusta mucho Salt, de Angelina Jolie. Por el charm que tiene, el rollazo, porque todo el tiempo no sabes si está siendo buena o si está siendo mala, pero a la vez lo hace todo de forma muy sofisticada… Pienso que las mujeres espías siempre tienen mucho más flow que los hombres.

Paula: Te voy a decir Mr. Bean. Mr. Bean creo que es el mejor, por la comedia absurda que lleva implícita. Porque yo soy muy absurda, y muy slapstick y muy torpe. Y todo lo que sea así parecido a mí me encanta.

Sara: Yo soy muy de James Bond, un clásico. Pero además de los primeros, el de Sean Connery. Luego te confieso que los dejé un poco de ver, pero Sean Connery… me toca el corazoncito y me lleva a la infancia.


Este tipo de espía clásico de campo, que trabaja en el terreno, ¿crees que tiene cabida en un mundo actual donde ya casi todo se mueve detrás de un ordenador y entre unos y ceros?

Esmeralda: Yo creo que los espías de ahora están todos más actualizados, hay una inteligencia digital que supera lo que hemos estado acostumbrados a ver hasta ahora. Aunque quizás sí que necesitaríamos estos espías de campo para que no nos cotilleen los móviles, ni nos vigilen.

Bernabé: Yo creo que siguen existiendo todavía, porque por mucho que se pueda digitalizar el espiar a la gente, que estamos todos hiper-vigilados, creo que el tema interpersonal… la gente que está cuidando su privacidad y que están haciendo cosas que no deberían saberse, no creo que lleven el móvil encima, o que lo tengan encendido. Al menos lo tendrán tuneado, o hackeado.

Paula: Yo creo que los espías están todos en Instagram (ríe). Todos espiamos por Instagram, todos somos unos stalkers de nuestro ex, de la amiga, de no se quién… todos somos un poco espías.

Sara: Pues te voy a decir una cosa, el otro día conocí a un espía. Lo que pasa que la palabra espía como tal no se usa, sería más bien un investigador privado. Pero tienen camaritas y todas esas cosas que parece que son de pelis, y lo usan de verdad. Así que sí, más allá del ordenador, todavía perviven.


¿Cuál es tu película de acción favorita de todos los tiempos?

Esmeralda: Misión Imposible también (ríe).

Bernabé: Es que soy muy fan de las de Misión Imposible. (Piensa) Las de Tomb Raider también me molan mucho. Y todas las que hacía Pierce Brosnan de 007 me flipan.

Paula: Para quedar bien te diría esta saga, pero a mí de acción me encantan Los Vengadores.

Sara: Dentro de que la acción no es muy género favorito, yo que soy más de comedia o de una buena historia… me vas a llamar clásica, porque tampoco es que sean de acción, pero… La Guerra de las Galaxias. Me encandiló. Y me quedo con la última, en concreto.


¿Cuáles son tus proyectos próximos? ¿Qué nos puedes hablar de ellos?

Esmeralda: Ahora mismo no te puedo hablar de una cosa que tengo, pero va a venir dentro de poco.

Bernabé: He terminado esta semana de grabar la serie Yo adicto, que es para Disney Plus y se emite al año que viene.

Paula: Ahora estamos emitiendo Me resbala, este verano. Luego sacaremos un especial de monólogos en la cadena de Valencia. Y bueno, en Todo es mentira. (Ríe) Dónde me queráis ver.

Sara: Yo soy humorista y soy actriz, y es verdad que la gente te tiene encasillada como humorista solo, y lo único que he hecho ha sido comedia para Disney Chanel, una serie. Y también cameos de drama en cortometrajes, pero en ficción de acción no. ¿Qué disciplina te gustaría probar en una película de acción? (Bonus Track): Soy nula, sería imposible, es que no sé montar ni en patinete (ríe). Necesitaría un doble.  De hecho, en la serie de Disney Chanel que te he mencionado, yo era la directora de un Instituto donde los niños hacían skate, parkour y cosas locas… y yo era la de los gritos (ríe y da un par de grititos). El vértigo y yo no nos llevamos bien.

Entrevistas de: Héctor Izquierdo.

jueves, 28 de febrero de 2013

FINAL DE "EL BARCO"



“El Barco” nos abandonó definitivamente el pasado jueves después de 43 emisiones de travesía en Antena 3, después de que la cadena decidiera hace más o menos un mes no renovar la ficción por una cuarta temporada, poniendo broche final a la aventura del Estrella Polar con una audiencia media de un 17% de share de forma algo agridulce.

Al no tratarse de un final de serie como tal, sino un final de temporada con cierto aire de cierre algo maqueado a base de relatos en voz en off, queda claro desde un principio y tampoco lo buscaba sinceramente que no se iban a resolver la mayoría de interrogantes que se habían ido lanzando durante el trayecto de la serie, aunque sí se han dado conclusiones a tramas como la de la carpeta roja y sobretodo las tramas amorosas, el puntal sobre el que al fin y al cabo se centraba la serie. Se ha echado en falta por otro lado una conclusión o una argumentación mucho más sólida sobre lo que se trataba realmente el proyecto Alejandría, al margen de esas escuetas declaraciones de Burbuja en las que decía que pasó a ser de un proyecto humanista a un proyecto de exterminio; así pues, también faltó resolver incógnitas acuciantes de esta temporada como donde estuvo todo el tiempo que desaparecieron tanto Ulises como Max. Al otro lado de la balanza, nos encontramos con que ha sido un gran final para algunos personajes como el de Burbuja, el verdadero motor de la serie gracias al buen hacer de los guionistas y el crecimiento del propio actor; así como el final de Gamboa, manteniéndose fiel a la esencia original de su personaje, a pesar de que luego se matizó que todo lo que hacía lo hacía por su hija. 

Como en la serie, y tiene su lógica que así sea incluso en este final, los personajes secundarios han seguido siendo secundarios aunque hayan tenido su pinceladita: me refiero sobretodo a Estela y Ramiro, pero sobretodo a Palomares, que no ha conseguido tener la fuerza nunca que se pretendía. El resto, se ha ido a lo seguro haciendo un final bonito para el resto de parejas que estaban descolgadas: Vilma y Cho, y Salomé y De la Cuadra. Otro detalle nostálgico positivo ha sido la forma de salvarse de Piti, haciendo un claro guiño al origen del personaje y que ha sido una forma digna de dar cierre a su historia y a su personalidad. Por tanto, mi balance del último episodio de “El Barco” quedaría más o menos así:
+ Lo mejor: Las escenas de Burbuja con Marimar y Alexander, esa apuesta que se ha hecho por su personaje encarnado por un increíble Iván Massagué. La valentía y la emotividad de la muerte de Ulises, y la frialdad de Gamboa.
+ Lo peor: Ese regustillo a copia del final de la penúltima temporada de “Los hombres de Paco” (todos metidos en una ratonera mientras se quieren ante su inminente muerte, y el triángulo amoroso en el que Mario Casas hace de Hugo Silva y Jan Cornet hace de Mario Casas) – que conste que en la serie precedente me encantó-. El paso en falso con la muerte de Ulises, si Ulises muere pues muere. Me parece un final digno para el personaje, ya los demás personajes equilibran la balanza. La vida es así.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

INVASOR


Pablo es un médico militar español enviado en misión de paz a Irak durante la guerra de 2003. En una salida rutinaria su convoy es atacado en el desierto. Él y su amigo Diego logran refugiarse en una casa deshabitada, pero se ven envueltos en un conflicto que pone sus vidas en peligro...

Daniel Calparsoro, del que hablamos hace poco debido al rodaje de su nueva película “Combustión”, se adentra aquí también en el cine de género, tan poco tratado en España y que parece tan difícil de abordar en nuestra industria. Esta es una historia sobre asumir responsabilidades, sobre una situación tan infame que es difícil justificar a los personajes que llevan a cabo este tipo de acciones, pero la película intenta evitar caer muy obviamente en maniqueísmos. No siempre lo consigue. Un ejemplo es el personaje de Karra Elejalde, que no acaba de decidirse entre hacer un villano al uso o una persona con su integridad puesta en el otro lado de la balanza, por lo que su personaje hace aguas en algunos momentos, llegando incluso a rozar la parodia en los últimos compases. En el otro punto, tenemos a un gran y eficaz Antonio de la Torre (algo a lo que nos tiene acostumbrados), una muy válida Inma Cuesta dando vida a la mujer del protagonista, y a un Alberto Amman sobre el que vuelve a recaer el papel principal que se me antoja un poco inexpresivo. Cierran el reparto nombres como el de Bernabé Fernández (“El Barco”) o Luis Zahera (“Sin tetas no hay paraíso”).

Muy efectivamente rodada, con escenas que dan una sensación de pulcritud y de buen hacer que elevan el mérito de la película, se le suma también una fotografía muy trabajada y que nos hace creernos los paisajes y los contextos que nos ofrecen, ya sea en La Coruña o ya sea en el desierto iraquí. La banda sonora es simple pero eficaz, con unas ondulaciones que modulan los dilemas de los protagonistas. Falla por otro lado el guion, al que le hace falta algo de sustancia, algo que no sea solamente el conflicto moral con el que se encuentra el personaje protagonista; ya que es muy significativo que lo que más llame la atención sean las imágenes que pertenecen a la ficción de Iraq y la magnífica escena de persecución rodada en el centro neurálgico de La Coruña, cuando se presupone que es una historia sobre personajes y conflictos universales. Por tanto, un ejercicio de talento de realizador, pero al que le falta algo más de garra argumental, no una simple denuncia de situación de los comportamientos de este tipo de instituciones. Mi puntuación: 6,5 sobre 10. “Invasor” se estrena este mismo viernes 30 de noviembre en las pantallas españolas.

miércoles, 2 de febrero de 2011

PRIMERAS IMPRESIONES DE "EL BARCO"


Antena 3 vuelve a apostar de nuevo por una serie familiar que mezcla comedia, drama, intriga y ciencia ficción (en un contexto real y verosímil gracias a los personajes). La apuesta arriesgada, que ya no es tal apuesta ni tal riesgo ya que viene precedido por “El internado”, vuelve a concurrir en esta misma mezcla de géneros, dónde el gran punto a favor es la audiencia heredera de ésta última y el estar orientada a toda la familia. El único cambio plausible parece ser que viendo la degradación que sufrió el personaje de Amparo Baró como Jacinta, relegada a meras y banales conversaciones con Evelyn y Paula, esta vez han decidido suprimir el tratamiento de esta generación, moviéndose solo en el baremo de personajes de entre 18 y 50 años.

Estos personajes, que en su mayoría son alumnos que han accedido a una beca que les permite viajar a bordo del “Estrella Polar” están interpretados entre otros por rostros televisivos como Blanca Suárez, Mario Casas, Marina Salas o Bernabé Fernández. Después tenemos también a Juanjo Artero (“El comisario”) como capitán del barco, a Irene Montalá como una científica incluida en la expedición y a Luis Callejo como segundo de abordo. En la primera toma de contacto, los personajes se han dibujado con bastante acierto, y en algo que juega a su favor, son menos estereotipados que en “El Internado” (Marcos el buenazo, Iván el malote, Vicky la informática, Roque el cobarde…). Tenemos personalidades importantes como puede ser el ayudante del capitán (Luis Callejo), cuyo personaje que ya presenta algunas interesantes contradicciones y que viene avalado por un gran actor; Piti (Javier Hernández), el bufón chulito que se aleja del prototipo; el personaje Wilma (Marina Salas) con las cosas muy claras pero con una gran carga a sus espaldas, y una brizna de fantasía que supone el personaje de “Burbuja” (Iván Massagué). Si no se dejan llevar por amoríos fáciles y juegos de faldas resultones, el fresco de personajes puede ser un elemento muy a su favor si saben jugar sus bazas. Respecto a este factor indicar que, aunque siempre se pueden sacar personajes de la manga incorporando algún actor regular como un alumno que siempre hubiera estado ahí pero al que no se le había prestado atención, el estar encerrados en un barco y no tener contacto del exterior le limita en teoría el introducir personajes, algo que puede jugar en a la larga en su contra.

Respecto a la trama general, que ya parece claro que es la extinción del mundo tal y como lo conocen, provocando que sean casi seguro las únicas personas del planeta, parece no dar mucho más juego que lo que supone la noticia para la gente que se ve involucrado en ella y las consecuencias que se deduzcan al ser los únicos supervivientes; pero a nivel de intriga no parece aportar más que el averiguar qué ha causado esa catástrofe, y qué no creo que interese en demasía al espectador, por lo menos en mi caso no lo hace. Respecto las subtramas que acompañarán a esta línea narrativa supongo que serán casi calcadas a las que se desarrollaron en el “Internado”, los típicos líos de romances entre adolescentes (aderezados ahora por unas duchas mixtas que les justificará algún que otro plano muy subidito de tono), la relación de tira y afloja entre el personaje de Mario Casas y su supuesto padre (como ya pasara con Yon González y Marta Torné en “El Internado”), los motines que se puedan originar por los conflictos derivados de la diferencia de personalidades, y algún que otro secreto que guardarán personajes oscuros como el mismo Mario Casas o el “malo oficial” de la serie que ya parece haberse decantado en Gamboa. Este tercer capítulo parece advertir un cambio a mejor en el que la trama general cobra unos tintes más interesantes y que de seguir por ese camino pueden aprovechar para desvincularse totalmente de “El Internado” y tomar vida propia.

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