Patrick (Matthew Fox) y Jack (Jeffrey Donovan) son dos supervivientes
de un holocausto zombi que ha erradicado la población del planeta. Tras
años de vivir recluidos cuidando a la hija de uno de ellos, las
criaturas parecen haber muerto en una región asolada por la nieve.
El
director Miguel Ángel Vivas firma su tercer largometraje tras
“Reflejos” y “Secuestrados”, esta vez con una cinta íntegramente rodada
en inglés y necesitando de una coproducción entre cuatro países para
sacar adelante un producto que sin embargo demuestra tener un coste
bastante reducido. “Extinction” adapta la novela “Y pese a todo…” de
Juan de Dios Gañundo, pese a que omite toda su parte centrada en una
Tercera Guerra Mundial en su lugar se centra en dos personajes que han
logrado sobrevivir al caos y la destrucción que han provocado estos
muertos vivientes que tampoco nada explica de dónde han salido. Aquí
entramos en medio de una situación de emergencia que parece deberse más
al virus que a una guerra, donde nadie está a salvo y la cuenta de bajas
se dispara, pero esto no dura más que los primeros minutos de la
película porque rápido saltamos en una dilatada elipsis hasta diez años
más tarde con dos antiguos amigos que ahora se odian y no pueden ni
verse pese a vivir puerta con puerta.
Como en toda historia de
zombis, existen una serie de claves que aquí se repiten y a las que el
espectador habitual de este subgénero estará acostumbrado. Sorprende la
brevedad con la que se despacha la explosión de la plaga y la falta de
explicaciones, donde tampoco se acaba de saber si los monstruos son
zombis o simples infectados dado lo rápido que se transforman. Y en
adelante la película opta por no mostrar casi ningún efecto relacionado
con los muertos vivientes, los propios protagonistas creen que tras todo
el tiempo pasado su presencia ha pasado pese a que no se atreven a
salir mucho más allá de su reducto y la ciudad próxima. Es entonces
cuando aparece un nuevo tipo de zombi, como una especie de evolución o
deterioro de los originales, que está ciego y no es capaz de crear
nuevos infectados pese a herir a sus víctimas. Con esta nueva versión de
muertos vivientes lo que es una película de tres personajes permite
seguir funcionando ya que las posibilidades de supervivencia de todos
ellos es bastante alta siempre que no atraigan a las criaturas. La idea
de que hay algo más allá de los páramos nevados y la aparición de nuevos
supervivientes hará que todo cambie y tengan que aprender a defenderse
de los nuevos monstruos. Mi puntuación: 4,5 sobre 10. “Extinction” se
estrena en los cines el día 14 de agosto.
Crítica de Sergio Cardete.
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lunes, 17 de agosto de 2015
lunes, 17 de marzo de 2014
OCHO APELLIDOS VASCOS

Rafa (Dani Rovira) es un joven señorito
andaluz que no ha tenido que salir jamás de su Sevilla natal para
conseguir lo único que le importa en la vida: el fino, la gomina y
las mujeres. Todo cambia cuando conoce a la primera mujer que se
resiste a sus encantos: es Amaia (Clara Lago), una vasca. Decidido a
conquistarla, se traslada a un pueblo de Vascongadas, donde se hace
pasar por vasco para conseguir que le haga caso.
Emilio Martínez Lázaro vuelve a la
comedia pura y dura después de su fallida “La montaña rusa”,
con guion de Borja Cobeaga (“Pagafantas”) y Diego San José,
proponiéndonos un argumento que parece salido de una clásica sitcom
española: un personaje obligado a hacerse pasar por lo que no es
para evitar algo que quiere ocultar él mismo u otro personaje. Esta
trama la hemos visto repetida hasta la saciedad en series como “Aída”
o “La que se avecina”, por poner dos ejemplos, y no es difícil
imaginarnos en esta tesitura a Mauricio Colmenero haciéndose pasar
por árabe para ligar, que salvando las distancias, es un poco lo que
nos propone esta comedia. Uno de los grandes aciertos del film es la
elección del reparto, con un sorprendente Dani Rovira, el trabajo
siempre impecable de Clara Lago, la profesionalidad de Carmen Machi y
la reivindicación de Karra Elejalde como un actor con gran fuerza.
Plagada de tópicos bien ejecutados,
que se sostienen gracias a la gran química que tienen la mayoría de
los actores, sobre todo los momentos entre Karra Elejalde y Dani
Rovira, pero también entre éste segundo y una Clara Lago en un
personaje que no está muy definido pero que defiende con valentía.
Como el diálogo que tiene la pareja protagonista casi al final: -
Ahora me estoy dando cuenta de que es un poco cursi,
¿no? – Sí, pero funciona. Esto es en cierta manera lo
mismo que le ocurre a la cinta, a pesar de tener un guion plagado de
estereotipos, y es que la película va de esto, las situaciones se
hacen creíbles y aunque hay un cierto desajuste de estructura en la
parte final, las risas son casi constantes y no hay prácticamente
momentos de anticlímax, algo muy de agradecer en una comedia al uso.
Mi puntuación: 7 sobre 10. “Ocho apellidos vascos” se estrenó
el pasado viernes en las salas de toda España.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
¿QUIÉN MATÓ A BAMBI?

Dos jóvenes amigos (Quim Gutiérrez y Julián Villagrán)
tienen que encontrar la manera de que el presidente de la compañía en la que
trabajan -y suegro de uno de ellos- regrese sano y salvo a su casa, ya que por
extrañas circunstancias se encuentra encerrado semidesnudo en el maletero de su
coche. Paralelamente, un empresario acuciado por las deudas (Ernesto Alterio) y
su socio intentan un secuestro exprés, aunque por una serie de desafortunadas
coincidencias acaban secuestrando a su padre por equivocación. A partir de ahí
los problemas aumentan.
Santi Amodeo, director de la muy distinta “Cabeza de perro”,
se atreve esta vez con una comedia bastante loca, basada en un guion que él
mismo escribe. La historia, algo entroncada con el momento de crisis que
estamos viviendo, es una comedia rocambolesca de enredos, en el que uno de los
abc del guionista está perfectamente aplicado: a los espectadores les gustan las
causalidades que meten a los protagonistas en problemas, pero no las
casualidades que les sacan de ellos. Aquí esto está seguido a rajatabla y con
una pericia que proviene de un guion bien construido, ya que el cúmulo de despropósitos
que siguen a los personajes y complican cada vez más la trama crece como un
castillo de naipes. Es éste un humor que a veces que se les va de las manos –sobretodo
al director, ya que los actores parecen saber bastante bien a qué están
jugando-, y en este írseles de las manos, a veces funciona pero a veces provoca
cierto estupor que no acaba de encajar con la imagen general del producto.
En este argumento nos encontramos lógicamente una endogamia
casi total y absoluta para que los equívocos y los choques ocurran: casi todos los
personajes están relacionados o bien sea por vía familiar o por vía amistad. En
el apartado reparto, tenemos como protagonistas a unos grandes Quim Gutiérrez y
Ernesto Alterio, que ya están creando una especie de humor personal propio en
sus carreras, que elevan el valor del resultado final. Les secundan nombres
como el de Julián Villagrán, eterno secundario tanto de comedia como de drama,
y otros actores como Joaquín Nuñez, Clara Lago, Úrsula Corberó, o Manolo Solo,
que tiene un personaje de los que más lucen en esta película. Además, tenemos
los cameos espectaculares de Carmina Barrios, el torbellino que ya conocimos en
“Carmina o revienta” que en un par de frases consigue hacer que su aportación
deje huella, y el de Andrés Iniesta, claramente dirigido a la campaña de
marketing del film. Mi puntuación: 6,5 sobre 10. “¿Quién mató a Bambi?” se
estrena este viernes 15 de noviembre en las salas españolas.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
F I N
Un grupo de amigos se reúne para rememorar la noche que vivieron quince años antes en un refugio de montaña. Todos recuerdan lo que pasó la última vez que se juntaron, que no acabó como ellos hubieran deseado. Tras un inesperado apagón, descubren que las estrellas brillan más de lo habitual. A la mañana siguiente, uno de ellos desaparece sin dejar rastro...
Jorge Torregrosa nos presenta un producto cuyo argumento me parece por un lado bastante gratuito, que no se puede achacar ni al director ni al guionista ya que viene de una novela de éxito, en la que la gente va desapareciendo paulatinamente sin ninguna explicación. Como no se logra dar durante todo el relato una hipótesis plausible, según avanza la trama, dejamos de tener un ejercicio de género de intriga para tener una simple descripción de personajes sin tensión, un retrato del alma humano de un puñado de personajes que eran amigos en la infancia y que comparten un terrible pasado detrás. En esto sí que funciona algo la película, confirmado por un diálogo final entre Félix (Daniel Grao) y Eva (Clara Lago) realmente bello que hace sumar puntos a un cómputo general que se queda pobre. Uno de los puntos que suma es un reparto de férreo encabezado por Daniel Grao (“Luna: El misterio de Calenda”) que aprueba con nota en su primer protagonista en cine, Maribel Verdú como la más mayor del grupo, Carmen Ruíz dando muestras de la versatilidad que atesora como actriz, Clara Lago que siempre es un seguro a pesar de su juventud, una Blanca Romero que tiene muy pocas escenas en pantalla pero con una gran fuerza al transmitir esa amargura vital, el poco conocido Mikel Fernández dando vida al graciosillo del grupo, Antonio Garrido como el esposo en horas bajas de Maribel, y el modelo Andrés Velencoso que paga los nervios de ser novel y no resulta muy acertado. Sin embargo, algunas de las escenas y de los diálogos que comparten al principio del relato, se quedan enormemente vacíos.
El abordar cine de género es siempre un logro, y más sugestivo aún si cabe si tenemos en cuenta que se trata de una trama postapocalíptica, algo prácticamente inédito en la industria española (exceptuando seguramente cortometrajes) y esto se nota en unos paisajes admirables y algunas escenas realmente llamativas; sin embargo, el devenir está falto de intensidad y de giros de guion que alimenten la trama. Esta trama bebe mucho de las fuentes de “Perdidos”, el producto pionero en este tipo de películas en las que una amenaza inquietante nos da pie en forma de excusa para que hablemos de gente perdida, de gente que está frustrada y que tiene muchas cosas que arreglar. En este caso, la necesidad de abordar ese conflicto es más que inminente, ya que en cualquier momento uno de ellos puede desaparecer para siempre, pero algunos conflictos en la película son realmente llanos. Hay personajes mejor trabajados que otros, y otros que simplemente tienen muy poco tiempo para poner su conflicto encima de la mesa, pero me quedo a nivel positivo con el personaje de Maribel Verdú que hace las veces de catalizador de sentimientos; en sentido negativo me quedo con lo poco creíble que es el de Andrés Velencoso, del que no podemos tragarnos su arrepentimiento después de ver su comportamiento díscolo durante toda la película. Hay varios fallos de guion más a mi entender, como la decisión final del personaje de Maribel, y un moverse en dos aguas de la narración (entre la reflexión existencial y el cine de aventura postcapocalíptica). Por todo esto, “F I N” funciona mejor como drama postapocalíptico que como relato de intriga con tintes de terror, porque esa intriga no funciona y simplemente tenemos que disfrutar de los momentos de “acción” peculiar del film. Mi puntuación: 5 sobre 10. “F I N” se estrena el viernes 23 de noviembre en las pantallas españolas.
martes, 19 de junio de 2012
TENGO GANAS DE TI
La sexy Gin (Clara Lago) es el nuevo amor de Hache (Mario Casas), pero éste no puede olvidar a su antigua novia Babi (María Valverde). Hache ha vuelto a casa, tras pasar una temporada en Londres, alejado del recuerdo imborrable de aquel primer amor. Para poder reconstruir su vida y olvidar el pasado Gin parece perfecta, pues es una chica de espíritu descarado, efervescente y vital que le hace creer que es posible revivir aquella magia. Pero tarde o temprano tendrá que encontrarse de nuevo con Babi.
“Tengo ganas de ti” tiene la misma fuerza y el mismo potencial de comedia romántica que su antecesora, “Tres metros sobre el cielo”, solo que esta entrega es más melancólica y más emocional. Todo esto viene dado por el enorme raccord emocional que dejó en la mayoría de personajes protagonistas la muerte de “Pollo” (Álvaro Cervantes) y la ruptura definitiva entre Babi y Hache. La gran novedad de la película la encontramos en Gin, personaje del que correrá a cargo el duelo romántico junto al personaje de Mario Casas. El triángulo amoroso que se nos vende no es tal, ya que Babi tan solo ejerce de fantasma del pasado en Hache, y que viene en un momento dado a remover más su coctelera emocional. La actriz María Valverde apenas tiene cuatro secuencias y entra muy tarde en la narración, por lo que no se puede hablar de “triángulo amoroso” per sé.
Derivado de esto, y también de ciertas necesidades de guionista y director de ser fieles al libro de Moccia, encontramos muchas subtramas que pasan muy de puntillas y que perfectamente podían haber sido eliminadas del film. En el punto en que tenemos a Babi tan fuera del conflicto principal, siendo Gin la que lleva la voz cantante, no nos importa demasiado lo que les pueda pasar a sus padres, y nos resulta un poco extraño y fuera de tono el bombazo que afecta a su hermana pequeña; aunque sí es cierto que contradictoriamente estas escenas funcionan como cierto alivio cómico en momentos puntuales. Intentando poner los mimbres que funcionaron en la primera entrega también tenemos ciertas sustituciones de roles entre personajes: Katrina (Marina Salas) pasa a ser la mejor amiga de Hache, Gin lógicamente toma el papel de Babi, e incluso el personaje de Luis Fernández, anteriormente acérrimo contrincante, se nos presenta como colega suyo para hacer la transición de Hache de Londres a su lugar de origen mucho más suave. En esta línea, también se vuelve a retomar los paisajes de “3MSC”, así como el mundo de las carreras ilegales y el mundo del boxeo, para contextualizar todo lo que tiene que enfrentar Hache de vuelta.
La fuerza de la comedia romántica se mantiene intacta gracias a la indudable química que hay entre Mario Casas y Clara Lago. Esta segunda, hace olvidar el protagonismo anterior de Valverde, enamorando a base de fuerza, desparpajo y buen hacer; en un trabajo dónde boxea, canta y conduce tanto coches como motos. Mario Casas parece por otro lado haberle tomado la medida perfectamente a este doliente personaje, funcionando con corrección como partenaire tanto de Clara como de María. La sorpresa negativa a mi entender la tenemos en la persona de la joven actriz Nerea Camacho, sobreactuada y repipi excepto en momentos muy puntuales de la producción. La noticia positiva en cuanto al cast, al margen de la ya mencionada Clara Lago, es la da Ferrán Vilajosana (al que pronto veremos en “El corazón del Océano”), que interpreta al hermano de esta con soltura. Completan el reparto con apariciones menores Diego Martín, Antonio Velázquez, Cristina Plazas, Carles Francino, Carme Elías, Manu Fullola o Joan Crosas.
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