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jueves, 11 de julio de 2013

NIÑOS GRANDES 2



Tras mudarse con su familia a su pueblo de toda la vida para estar más cerca de sus amigos y los hijos de estos, Lenny (Adam Sandler), descubre que entre acosadores de antaño y acosadores actuales, conductores de autobús esquizofrénicos, policías ebrios en esquís y cuatrocientos fiesteros disfrazados dispuestos a amargarle la fiesta, la locura no ha hecho más que empezar.

Esta película me hace incluso valorar el trabajo de los guionistas y el director de la última “American Pie” al hacer comparativa con esta secuela, que no aporta nada nuevo a lo que ya era un producto bastante flojo de por sí. En esta, se intenta llevar todo dos o tres grados más salvajes que la anterior, y lo que antes eran chistes malos pero con los que el veinteañero medio incluso se podría identificar en su mediocridad amistosa, ahora son putadas y salvajadas sin sentido, que solo funcionan a veces en el apartado de humor físico, y en muy limitadas ocasiones. La novedad aquí viene introducida por el factor paterno, ya que muchos de los integrantes del reparto tienen que lidiar con hijos (primeras relaciones, rebeldías, aprendizaje), pero incluso en esto no se le saca partido con solvencia. Me quedo solamente con el gag del colgante metido en el pañal del bebé por el personaje de Chris Rock.

Vuelven a repetir en el reparto los cuatro amigos interpretados por Adam Sandler, Kevin James, Chris Rock y David Spade, así como sus respectivas mujeres, pero falla a la cita Rob Schneider por incompatibilidad de agendas. No se le echa en falta ciertamente, como tampoco echaríamos en falta a ninguno si faltase. En cambio, tenemos la incorporación de Taylor Lautner, haciendo el contrapunto generacional con el que chocan los protagonistas, dando cuenta que incluso en parodia el chaval se sabe defender. También un curioso cameo de Shaquille O`Neal. Lo aparentemente menos alocado es lo que mejor funciona, en concreto, ver a cada miembro del reparto con el disfraz que ha elegido para la gran fiesta con temática de los años 80. Y esta es una de las pocas cosas a destacar en el apartado positivo, la verdad. Mi puntuación: 3,5 sobre 10. “Niños grandes 2” se estrena mañana viernes 12 de julio en las salas de toda España.

viernes, 3 de febrero de 2012

LA CHISPA DE LA VIDA


Roberto (José Mota) es un publicista en paro que alcanzó el éxito cuando se le ocurrió un famoso eslogan: "Coca-Cola, la chispa de la vida". Ahora es un hombre desesperado que, intentando recordar los días felices, regresa al hotel donde pasó la luna de miel con su mujer (Salma Hayek). Sin embargo, en lugar del hotel, lo que encuentra es un museo levantado en torno al teatro romano de la ciudad. Mientras pasea por las ruinas, sufre un accidente: una barra de hierro se le clava en la cabeza y lo deja completamente paralizado. Si intentara moverse se moriría. Se convierte así en el foco de atención de los medios de comunicación, lo que volverá a cambiar su vida...

Idea muy original y valiosamente ejecutada por Álex de la Iglesia, que contiene una crítica feroz a los medios de comunicación y a la morbosidad de la sociedad en general, con grandes dosis de cinismo y un tono amargo que está caracterizando los últimos trabajos del director, pero que se queda en poco y enseguida da muestras del poco recorrido que le da a nivel narrativo. Con esta idea de partida, tenemos grandes momentos derivados de la mezquindad de los personajes que rodean al protagonista de la historia, así como de la brutal y exagerada decisión que toma el mismo respecto a su vida y lo que quiere hacer con el accidente. Así pues, por un lado tenemos una historia con una escalada de patetismo y oportunismo, en algunos momentos llevado al extremo, sustentado en el actor José Mota como eje de todas las miradas. Este, aguanta el envite interpretativo cuando se trata de diálogos, pero en el momento en que la voz cantante descansa totalmente en su persona, lleva su interpretación a un punto rayano a la parodia, denotando rasgos característicos del buen cómico, pero no del gran actor que debería haber seleccionado Álex de la Iglesia para esta empresa. En similar caso encontramos a la actriz Salma Hayek, que además de no estar a veces en consonancia con la historia, su figura internacional y su dicción nos saca bastante de la película. Basta con observar la primera escena, que comparten en solitario Mota y Hayek, que nos hace prever lo peor, y por suerte, finalmente la historia es lo suficientemente curiosa y original para que este hándicap no la eche abajo.

En el apartado interpretativo, sorprende lo poco que brillan actores de la talla de Blanca Portillo (dando vida a la responsable del museo dónde el protagonista sufre el accidente), de Juanjo Puigcorbé (encarnando al máximo mandatario de una prestigiosa cadena de televisión) o una Nerea Camacho que casi no tiene líneas de texto. En la otra cara de la moneda tenemos a un grande, probablemente al más grande del film, Fernando Tejero, dando vida al mezquino y aprovechado abogado de una empresa de publicidad, que trata de sacar todo el jugo a la terrible situación que se desarrolla a su alrededor; Eduardo Casanova en un vistoso papel de hijo gótico del personaje de Mota; Manuel Tallafé como el amigable hombre de seguridad del teatro en ruinas; y una sorprendente Carolina Bang como la intrépida reportera que conseguirá acceder hasta el hombre accidentado. La esencia es bastante notable, y el riesgo que asume la producción de ejecutar casi toda la historia en una misma localización haciendo descansar totalmente el interés en el guion y en los personajes es digna de alabar, pero tiene algunos momentos muy previsibles, y la pregnancia artificial que exudan tanto José Mota como Salma Hayek hace de este un producto irregular pero valioso, y con ciertos detalles bastante reseñables que hacen a la película merecedora de pagar la entrada. Sin embargo, podía haber sido mucho más de lo que es. Una pena.

martes, 22 de noviembre de 2011

EL GATO CON BOTAS 3D


Spin-off de la saga Shrek, que servirá como precuela de Shrek 2 y cuenta la historia del Gato con Botas. Mucho tiempo antes de conocer a Shrek, el Gato con Botas emprendió un viaje aliándose con el ingenioso Humpty Dumpty y con la avispada Kitty Softpaws para robar el famoso ganso de los huevos de oro.

Este spin-off de Shrek nos cuenta las peripecias de este sagaz, dicharachero y deslenguado animal al que pone voz “Antonio Banderas”, y cuya trama tiene como punto de partida la fábula o el cuento de las habichuelas mágicas, introduciéndole en el contexto que todos conocemos en el que tanto animales como objetos inanimados cobran vida. Uno de los puntos fuertes del film es que tiene una duración un poco menos breve de la estandarizada y además tiene muy clara su estructura, haciendo muy patente la presentación, el nudo y el desenlace; con sus dos puntos de inflexión que pertenecen, el primero, al momento en que deciden emprender la misión de encontrar las habichuelas mágicas, y el segundo, al momento en el que el Gato con Botas se da cuenta de que están a punto de arrasar la villa donde se crió. Un argumento sencillo que tiene su principal puntal de diversión en la relación de tira y afloja que el Gato mantiene con Kitty, tan audaz y gamberra como él. El argumento en sí no está demasiado trabajado, y también contiene el carácter moralizante o de moraleja de este tipo de películas del género como “Antz” o “Bichos”.

Por poner una referencia actual, es menos gamberra y más emotiva que la también reciente “Rango”, protagonizada por Johnny Depp. Y en este caso, tal como en el film de Gore Verbinski, podemos apreciar las posibilidades de las nuevas tecnologías de animación ya que en algunos momentos creo poder apreciar alguno de los gestos característicos de Antonio Banderas en nuestro particular gato. Su utilización en la cinética de las criaturas se ve cada vez más perfeccionada, y en este caso concreto se le saca mucho más partido a las coreografías de baile y a las de persecuciones, que a las de peleas con espadas o cuerpo a cuerpo. De acuerdo a esto y a modo de detalle concreto, hay que decir que el inicio de la escena del duelo de bailes entre el Gato con Botas y Kitty es sublime, y muy original, sacando mucho partido a las similitudes que se pueden encontrar en el mundo del baile en el universo humano respecto al universo animal, dando la vuelta de una forma muy peculiar a algunos códigos establecidos en estos ambientes y actitudes. En resumen, tal vez se le podía haber sacado un poco más punta en cuanto a argumento o en forma de un tratamiento más irreverente, pero su corta duración, el buen hacer en la creación de la animación y su sencillez, hacen de este un producto un film más que disfrutable. “El gato con botas” (3D) se estrena este viernes 25 de Noviembre.

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