NATIONAL GALLERY se adentra en el museo londinense y propone
un viaje al corazón de esta institución, poblada de obras maestras de la
pintura occidental de la Edad Media al siglo XIX. Es el retrato de un lugar, su
funcionamiento, su relación con el mundo, sus agentes, su público y sus
cuadros. En un perpetuo y vertiginoso juego de espejos, el cine mira a la
pintura, y la pintura, al cine.
Éste es un documental dirigido por Frederick Wiseman,
director de películas siempre del mismo género que han tratado temas tan
variados como científicos que experimentan con monos (“Primate”), el Ballet de
la Ópera de París (“La Danza”) o una mirada a los reclutas del ejército (“Basic
training”). En este caso nos propone un viaje por el citado museo, en tres
horas de duración que dan tiempo para hablarnos de sus cuadros, de la gente que
gestiona el lugar, de las decisiones que toma su consejo en el día a día, de
las labores de restauración, y del cuidado que se le presta al espectador por
parte de la institución. Por desgracia, también da tiempo a que el espectador
del documental se aburra, ya que 180 minutos de metraje son demasiados para un
espectador medio, salvándose sólo de esta quema alguien que realmente sea un
verdadero apasionado del arte en general, y de los cuadros en particular.
Porque el pecado del documental entronca justo con uno de
los apartados que se tratan en el film. En un momento de la narración, uno de
los comisarios que se dedican a establecer las exposiciones explica que ellos
adquieren éxito cuando las exposiciones dejan de ser una sucesión azarosa de
cuadros para pasar a formar parte de una experiencia integral en el que se nos
narra una historia. Esto es precisamente lo que no pasa en el documental: se
nos cuentan diversas cosas, pero no hay en ningún momento ningún hilo conductor
ni apuesta narrativa que trate de unir éstas, se nos hablan de la historia de
diversos cuadros pero no tienen nada que ver unos con otros, se nos habla de
ciertos personajes pero tampoco se integra sus participaciones. Como las
historias que se basan en microhistorias variopintas, algunas gustan más y
otras menos, y este es el principal hándicap del documental. Mi puntuación: 5
sobre 10. “National Gallery” se estrena mañana jueves 19 de marzo en las salas
españolas.
Crítica de Héctor Izquierdo.
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